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ABC DOMINGO 29 5 2005 Nacional 17 El juez prorroga la detención de los dos hermanos acusados de financiar el 11- M A la espera de nuevas diligencias, ordena el ingreso en prisión del tercer marroquí arrestado judicial todavía no hay pruebas de que uno de los imputados, estudiante de Telecomunicaciones, enseñara a la célula de Madrid a manipular móviles N. VILLANUEVA MADRID. El magistrado que investiga los atentados del 11- M, Juan del Olmo, decidió ayer prorrogar la detención judicial de los hermanos Abdelkhalak y Abdelhak Chergi- -arrestados el 23 de mayo en Madrid y Granada respectivamente- -a la espera de que el Juzgado Central de Instrucción número 6 practique mañana nuevas diligencias. Ambos marroquíes, imputados inicialmente sólo por un delito de colaboración Juan del Olmo con organización terrorista, están relacionados con la financiación de la individuos en los atentados del 11 de matanza. La Policía sospecha que marzo, Del Olmo tendrá que remitir Abdelhak- -estudiante de Telecomulas actuaciones a los juzgados de insnicaciones en Linares (Jaén) -ensetrucción de Plaza de Castilla por un ñó a manipular teléfonos móviles a único delito contra la salud pública. los miembros de la célula de Madrid. En cuanto al tercero de los deteniLas armas de Leganés dos, Mourad Bhar- -acusado tamLa Policía cree que además de trafibién de financiar el 11- M- el juez car con armas y drogas Abdelkhalak ordenó su ingreso en prisión por coChergui suministró a los terroristas laboración con banda armada y un las armas que tenían en el piso de Ledelito contra la salud pública. Este ganés y que exhibieron en los vídeos marroquí compartía piso con el conen los que reivindicaron la matanza. fidente Rafa Zouhier los días anterioAl parecer, días antes de los atentares y posteriores a la matanza. dos realizó varios viajes a Holanda, Fuentes jurídicas señalaron que a Bélgica y Marruecos, puntos de abaspesar de las acusaciones policiales tecimiento y distribución de la red los indicios judiciales que hay connarcoterrorista de Jamal Ahmidan, tra los tres marroquíes son escasos, El Chino de forma que el delito que parece Este marroquí estaba relacionado más claro es el relativo al tráfico de también con Rachid Aglif, El Conedrogas. Si de las nuevas pruebas que jo Faisal Allouch, Mohamed Belhse van a practicar en el Juzgado- -enadj y El Tunecino La Policía tamtre ellas, diversos careos- -no se debién le acusa de facilitar documentaduce una implicación clara de estos ción falsa a El Chino b En sede Chubasquero y mecheros adquiridos recientemente en las herriko tabernas cha, el almacén. Y al fondo, una puerta que permanece cerrada hasta que, al cabo de un tiempo, se abre y de la habitación sale un grupo de seis jarraitxus Después, algunos más, que pasan de largo en dirección a la calle. humano los guarda entre varias carpetas depositadas al fondo de la barra. Se acercan las diez de la noche y el responsable echa el cierre y apaga varias luces. Los dos grupos de jóvenes que en ese momento están en la barra, uno en cada extremo, y que, sin duda, se conocen, comienzan a cruzarse gritos en euskera. Parecen de ánimo, arengas. Uno de ellos se desata. ¿Se estarán conjurando para algo? Luego, se tranquilizan, y de nuevo se abre la puerta de acceso. Ilunbe en el número 19 de la plaza de Ferrerías, en el barrio donostiarra de Amara Nuevo, es otra clásica En una de sus paredes sigue desplegado un cartel de gran tamaño del Partido Comunista de las Tierras Vascas. Y, cómo no, sobre la barra hay varias huchas para la causa. La escenografía se repite en otras herrikos como Antiguotarrak Zulo Zahar Txalaka Por el contrario, Haritza en la calle Salud, en Amara Viejo, está clausurada. Alguien ha escrito en la persiana Aurrera (Adelante) Un buzón humano en la barra El jarraitxu de la barra parece haberse logrado la confianza de muchos de los que frecuentan la herriko A lo largo de la tarde- noche varias personas se acercan al local para depositarle en mano sobres correctamente cerrados que después él entrega a sus destinatarios, sin apenas intercambiar palabra. Un hombre, algo maduro, entra acompañado de tres jóvenes con los que habla en voz baja. Parece explicarles algo que los tres siguen con interés. Media hora después, abandonan la herriko Se advierte movimiento. Al cabo de unos minutos, otro joven entra y entrega al jarraitxu de la barra carteles en blanco y negro alusivos a Irlanda. En este caso sí le da alguna explicación y el camarero, auténtico buzón