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10 La Entrevista DOMINGO 29 5 2005 ABC FÉLIX SANZ ROLDÁN Jefe del Estado Mayor de la Defensa Para los militares, la unidad de España es una gran preocupación: vivimos por y para España MADRID. Tiene bajo su mando los Ejércitos españoles y dentro de ellos a más de 110.000 hombres y mujeres de los que habla a la mínima ocasión con franca admiración. Casi con reverencia. El militar con más autoridad de España, sólo por debajo del Rey, general de Ejército Félix Sanz Roldán, explica los planes del intenso proceso de transformación que atraviesan las Fuerzas Armadas en las que sirven estos soldados, unas Fuerzas Armadas, que, subraya sin ocultar el orgullo, han alcanzado un peso muy destacado en el escenario internacional y particularmente en la OTAN. El reconocimiento que, en el ámbito nacional, reivindica para estimular los sacrificios y los riesgos que conlleva la tarea de servir a una España por y para la que viven los militares. Con palabras medidas hast el extremo, el jefe del Estado Mayor de la Defensa reflexiona además sobre la importancia, y la preocupación, de que esa España siga siendo una. -General, en más de una ocasión el ministro de Defensa ha hecho mención a la Constitución para recordar el papel de los Ejércitos en el mantenimiento de la unidad de España... ¿preocupa al Ejército la unidad de España? -Decir que la unidad de España no es una preocupación de los militares no lo creería nadie. Es una gran preocupación, hemos vivido por y para España desde el momento en que ingresamos en la Academia. Otra cosa es que debamos participar de forma activa en el debate sobre la vertebración del poder territorial. Pero que duda cabe que existe mucho interés para que esta España secular que tanta gloria e historia acumula, siga siendo patria común e indivisible de todos los españoles. -Usted es partidario de la participación de las Fuerzas Armadas en la lucha contra el terrorismo, ¿piensa también en el terrorismo nacional y, en todo caso, ¿qué cometido desarrollarían los Ejércitos? -Yo no distingo entre terrorismo nacional o internacional. Soy de la opinión de que los terroristas no deben tener adjetivos calificativos: son terroristas, punto. Dicho esto, un Estado debe poner en la lucha contra el terrorismo cuantos recursos juzgue necesarios. España dispone de unas Fuerzas Armadas, sus hombres, sus medios, sus procedimientos, su educación y si los necesita, ¿porqué no los va a utilizar en la lucha contra el terrorismo? Creo que la mezcla de medios policiales y militares que se ha utilizado hasta hoy es la adecuada. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en vanguardia, y los Ejércitos a su lado, cada vez que sea necesario. Hay países que utilizan Prudente hasta el extremo cuando la pregunta suena a política, el JEMAD tiene un sí alto y claro al hablar de la participación de los Ejércitos en la lucha contra el terrorismo. Contra todos los terrorismos TEXTO: LAURA L. CARO FOTOGRAFÍAS: JAIME GARCÍA TERRORISMO España dispone de unas Fuerzas Armadas, y si las necesita ¿por qué no las va a utilizar en la lucha contra el terrorismo? OTAN En la NRF- 5 que lideraremos en el segundo semestre, España está poniendo más de lo establecido... alguien no está haciendo sus deberes MISIONES HUMANITARIAS Si los Ejércitos se convierten o no en una ONG es una polémica vacía. No hay un segundo de frustración por ayudar en el tsunami los ejércitos desde hace 40 años, como los británicos en el Ulster, aunque España prefiere el uso de la fuerza policial para remarcar el carácter delincuente de los terroristas. ¿Hay capacidad para anticiparse a un ataque del tipo que usted menciona? ¿qué amenazas detectan en estos momentos? -Para anticiparnos a ese tipo de ata- ques, tenemos tres herramientas: inteligencia, inteligencia e inteligencia. Hay que partir del reconocimiento a los éxitos, de la eficacia tremenda, que tienen las organizaciones relacionadas con la Inteligencia. Ahora además tendremos el CIFAS, que por la propia Orden Ministerial que lo crea se integrará en la Comunidad de Inteligencia española. ¿Es, a su juicio, practicable la propuesta de Ezquerra Republicana de Cataluña de que los Ejércitos sean cogestionados por la Comunidad Autónoma? -Todos debemos tener claro una cuestión: ser militar supone cumplir cuanto establecen las leyes. Eso excluye que los militares podamos manifestarnos en contra del cumplimiento de una ley. ¿Le preocupan las presiones en Cataluña, pero también en el País Vasco, que reclaman la desmilitarización de ambas Comunidades y la desafectación de instalaciones militares infrautilizadas? -Mi trabajo no va por ese camino. Igualmente le digo que existe diferencia entre manifestar mi consejo leal y sincero al ministro de Defensa, incluso la opinión que pueda recoger entre mis compañeros y mis subordinados, y entre manifestar lo anterior en un medio de comunicación. -En un año se ha proyectado una nueva Ley Orgánica de la Defensa, otra de Tropa y Marinería y se está a la espera de la reordenación del código y la carrera militares. ¿Qué Ejército recibió y hacia qué Ejército se camina con estos cambios? -Yo recibo unas Fuerzas Armadas sometidas a un largo periodo de reformas, pero con aspectos que no están bien cuadrados. El primero, adaptar la estructura de los Ejércitos a unos números de cuadros de mando y tropa ajustados a la realidad. Se había trazado una estructura cifrada entre 102.000 y 120.000 hombres y mujeres en las clases de tropa y era más que patente que no lo íbamos a conseguir. Ya estaba resultando un mal endémico y como las estructuras estaban trazadas para esa cifra, vivíamos dentro de una permanente frustración. Para mí era una necesidad vital vencer esa situación y para eso propusimos unas nuevas cifras de entre 85.000 y 90.000 soldados y mari- neros y alrededor de 50.000 cuadros de mando, sabiendo ahora que, a través de la Ley de Tropa y Marinería, hay manera de alcanzarlos. -Hechas estas consideraciones ¿entiende que hubo demasiadas prisas a la hora de la profesionalización? -Es cierto que se dieron unos plazos muy breves. Los Estados Unidos han tardado 17 años años en encontrar realmente el modelo que necesitan en cantidad y en calidad, y no será por falta de recursos para financiarlo. ¿Cómo podemos decir que nuestro modelo, que va por el cuarto año, ha fracasado? No es así, estamos haciendo justamente lo que se debe hacer, trabajando en la depuración del modelo. Tenemos 71.000 soldados y más de 40.000 cuadros de mando en total más de 110.00 hombres y mujeres profesionales al servicio de España. Que nadie interprete que esto es un fracaso. ¿No choca la ambición del modelo con un presupuesto que este año ha sido del 0,93 por ciento del PIB? -No creo que ningún JEMAD de la UE o la OTAN diga que dispone de suficientes recursos, pero yo debo reconocer que no dispongo sólo de ese 0,93 del Producto Interior Bruto que figura como cifra para determinar el presupuesto de Defensa de España. El Gobierno paga con otros capítulos presupuestarios las operaciones en el exterior, su preparación y los despliegues, y nos permite utilizar fondos procedentes de la enajenación de suelo en los programas de adquisición de material: el esfuerzo no se limita a ese 0,93 por ciento. En realidad, estamos cerca del 1,5. -El ministro de Defensa ha abierto el debate acerca de la subida salarial en el Ejército, pero pidiendo para ello un apoyo y una complicidad social; ¿echan en falta reconocimiento para las Fuerzas Armadas? -Nuestra misiones conllevan en ocasiones graves riesgos, y eso hace que necesitemos sentir que el sacrificio que hacemos es respaldado. No es sólo dinero lo que los militares esperan de la sociedad, si fuera así estaríamos hablando más de mercenarios que de soldados. Queremos que, simultáneamente, se valore el servicio que desempeñamos. Los militares tenemos la tendencia de ver España como un todo, y lo que queremos recibir de esa España es un apoyo que justifique los sacrificios que hacemos. Ese reconocimiento existe, pero no en todos los momentos ni en todos los lugares por igual. Pero lo que si deseo es que, cuando miro a España vea, sin poner el foco demasiado estrecho, que mis conciudadanos reconocen lo que hago. ¿Compromete la falta de personal la capacidad operativa de los Ejércitos?