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ABC DOMINGO 29 5 2005 Opinión 7 ESCENAS POLÍTICAS A VUELTAS CON LA EXTRATÉGIA S lógico que a don José Luis Rodríguez Zapatero, licenciado en Derecho y presidente del Gobierno, no le haya hecho gracia alguna que le pillen una faltade ortografía de esasque llaman garrafales. Un lector de ABC cazó la equis de su extratégia y lo denunció en Carta al Director y para mayor regocijo del gentío descubrí yo el acento en la segunda e de la palabra, un acento hermosísimo, indisimulable, que caía como una jabalina sobre el lomo curvo de la letra, y escribí sobre todoello un artículo cachondo alrededor de la extratégia de Zapatero. La palabra en cuestión estaba escrita de puño del señor letrado en leyes y presidente del Gobierno, de modo que no había maJAIME nera de esconder el yerro CAMPMANY o de echarle las culpas al teclista, al cajista o al linotipista, que es lo que hacemos periodistas y escritores cuando nos ocurre una desgracia semejante. En Moncloaintentaron remediar eldesliz ortográfico del jefe, y acudieron a tapar el trasero presidencial, que había quedado a la intemperie. O sea, que desde el punto de vista ortográfico Zapatero posaba ante el público con el culo al aire. Llamaron desde allí a Federico Jiménez Losantos, que había comentado el caso, y le contaron no sé que historieta de gnomos y enanitos, duendes de tinta roja que hacen bailar a las letras retratadas y otras coplas de Calaínos. Pues no, señor. Bajo la lupa, en la hoja escrita por el puño de Zapatero, aparecela palabra extratégia clara, precisa, oronda e inequívoca. La equis de la culpa es una señora equis, una equis como para que sirva de incógnita a la solución de la cuadratura del círculo o al destino de España en las manos o los pies del propio Zapatero. Y el acento era, en comparación de sus respectivos ambientes, algo así como el Peñón de Ifach despeñándose sobre la letra. Ante eso, el oficioso mentidor de Moncloa podía haber hecho una de estas dos cosas: o silbar el gaudeamus igitur u obsequiar a Zapatero con el Manual de Ortografía Práctica, de Miranda Podadera. Y Zapatero podría tomar ejemplo de Juan Ramón Jiménez, que todos los sonidos fuertes de la ge los escribía adrede con jota Intelijencia, dame el nombre exacto de las cosas y nadie puede decir que incurría en faltas de ortografía. Zapatero, de aquí en adelante, debe escribir con equis todos los sonidos de la ese que viniese colocada antes de consonante. Escribir, por ejemplo: Todas lasexcenas políticas de Campmany son extupendas y sólo desagradan a los extúpidos y exmirriados cerebrales A esa manera de escribir podríamos llamarla el incognitismo metódico que haría juego con el estilo de gobernar del propio Zapatero, fundado en la ignorancia de lo que el Gobierno puede decidir dos minutos después de haber tomado una providencia, y sorprender así a todos los extupefactos expañoles En cuanto a lo de la tinta roja, tiene razón el de La Moncloa. Lo rojo siempre produce faltas, de ortografía, de tino y de gobernación, y ahora se va a cargar el Extado E NI PAZ NI TREGUA NI OTEGI I yo escribo gitano, se pronuncia jitano y no guitano -Pues pronuncia usted muy mal, que no te enteras, Regaera. Se pronuncia ciudadano de etnia gitana Se me había olvidado. Los gitanos no existen. En la próxima edición, el Romancero Gitano de García Lorca será expurgado por la Inquisición Progre y no le darán el nihil obstat ni el imprimatur si no lo retitulan como Romancero de Etnia Gitana En cuanto al texto de La casada infiel la estrofa final deberá ser reescrita de un modo política y poéticamente correcto: Me porté como quien soy como un ciudadano de etnia gitana legítimo Si yo escribo gitano, se pronuncia jitano y no guitano Si yo escribo girasol, se pronuncia jirasol y no guirasol Si yo escribo gigante se pronuncia jigante y no guigante ANTONIO Pero si yo escribo Otegi, berrendo BURGOS en etarra, aunque hable el castellano de Elio Antonio de Nebrija, debo olvidarme de la gramática, de la ortografía y de la fonética castellanas, del Miranda Podadera, del Tomás Navarro Tomás, del Menéndez Pidal, del Díaz Plaja, del Lázaro Carreter y de todos los manuales del Bachillerato y de la Facultad. Todos los españoles (perdón, todos los ciudadanos y ciudadanas del Estado Español) tenemos la obligación de saber vascuence, y de conocer que aunque se escribe Otegi, no se pronuncia Oteji como girasol es jirasol y gigante es jigante debemos decir Otegui ¿No vamos a claudicar ante la ETA? En el principio era el verbo, y hemos claudicado hasta ante la palabra Otegi, que en castellano deberíamos escribir Otegui si quisiéramos que sonara como ellos quieren que suene... -Pues a mí me suena a los dos tiros que los fijos de plantilla de Otegui le pegaron a Jiménez Becerril y a S su mujer; y me suena a las mil víctimas de la ETA; y a una muchacha sin piernas; y a un militar en silla de ruedas, ¿qué quiere usted que le diga? Hace lustros que perdimos ante la ETA la batalla del lenguaje. Adoptamos su perversión del lenguaje, llamando impuesto revolucionario a la extorsión, lucha armada al crimen organizado, liberados a los pistoleros a sueldo, legales a los no fichados por la Policía. Seguimos perdiendo esa batalla. Ahora a Rodríguez Zapa. tiesta se le llena la boca con la palabra paz DRAE en mano, paz es situación y relación mutua de quienes no están en guerra; pública tranquilidad y quietud de los Estados, en contraposición a la guerra o a la turbulencia Aquí nadie está en guerra. Aquí unos asesinan y otros mueren: no hay más Estado que el Reino de España cuyos defensores de las libertades reciben el tiro en la nuca y todos el coche- bomba. Y la tregua, lo mismo. En el DRAE, tregua es suspensión de armas, cesación de hostilidades, por determinado tiempo, entre los enemigos que tienen rota o pendiente la guerra Aquí no hay más armas que las pistolas de una mancha de asesinos. Nosotros no tenemos más armas que las leyes que hemos como enfundado. Así que de tregua, nada. Le hemos dado a Otegui honores de Premio Nobel. El único que se permitió cambiar la ortografía castellana fue Juan Ramón Jiménez. Escribía intelijencia por inteligencia. Citándolo, digo: Intelijencia, dame el nombre exacto de las cosas Por ejemplo, dame el nombre de asesino, en castellano, sin inmersión lingüística en vascuence. Otegui, preguntando chulescamente en estrados por Conde- Pumpido, ha llegado más lejos que aquellos señoritos que cuando los paraba el guardia por exceso de velocidad y por conducir borrachos, decían: -Usted no sabe quién soy yo: el Caudillo viene de montería a mi finca y a usted se le va a caer el pelo...