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110 Los sábados de ABC SÁBADO 28 5 2005 ABC SEGURIDAD VIAL TT UNA MODA CON RIESGO FRANCISCO DEL BRÍO Los conductores con alergias que estornudan con frecuencia, a 120 kilómetros por hora, pueden llegar a perder el control de su coche Estornudos que matan ABC El grupo de enfermedades relacionadas con las alergias, algunas de ellas graves, como la rinitis y la conjuntivitis alérgica o el asma bronquial, que pueden durar toda la vida, y otras menos graves, son culpables de más de cien muertes al año en accidentes de tráfico en España y motivo desencadenante de otros muchos accidentes. Dos son las causas fundamentales de su riesgo: los propios síntomas y los efectos de la medicación, según ha puesto de manifiesto el Instituto Mapfre de Seguridad Vial, que estima que el 15 por ciento de la población sufre alergia a alguna sustancia exterior, y tan solo el 25 por ciento de los afectados recibe tratamiento médico, mientras que el resto recurre a la automedicación. El aúmero de sustancias alergénicas es casi ilimitado, pero los que producen más enfermedades en el hombre son: ácaros, pólenes, hongos, animales domésticos, insectos, sustancias industriales como plásticos y látex, medicamentos y alimentos. Muchos tienen una incidencia constante, pero la alergia a los pólenes se concentra principalmente durante la primavera y están producidos por tres tipos de plantas: las gramíneas, los árboles y las malezas. En algunos casos su incidencia se prolonga al verano, como por ejemplo el olivo, que llega hasta julio. Además, hay que tener en cuenta que, la sequía de este año está retrasando la llegada de los peores momentos de las alergias en todo el país. Consejos para conductores con alergias Viaje con las ventanillas del coche cerradas. Si utiliza el aire acondicionado, lleve un filtro especial para pólenes. Cuando le receten antihistamínicos advierta a su médico que es conductor. Limpie el coche con frecuencia, use una aspiradora potente para eliminar ácaros de moquetas y tapicerías y productos líquidos para ventanas, salpicadero, etc. especialmente si ha transportado animales en el mismo. Evite realizar los viajes durante el atardecer o el amanecer, ya que hay más concentración de polen. Procure no dejar el automóvil en zonas húmedas. Es mejor comenzar el tratamiento dos o tres días antes de iniciar un viaje pues los efectos sedativos disminuyen al adaptarse el organismo. Estornudos continuos Los síntomas son muy variados en cuanto a localización, intensidad y gravedad. Los más comunes son: picor en la piel y en los ojos, estornudos, lagrimeo, secreciones por la nariz, tos y picor en la garganta. El picor o cosquilleo en la nariz producen más de 5 estornudos por minuto. Hay que tener en cuenta que cada estornudo equivale a 2- 3 segundos y que en una sucesión de veinte estornudos un coche recorre, a una velocidad de 120 km h, alrededor de 660 metros casi sin control por parte del conductor. El segundo peligro corresponde al consumo inadecuado de los medicamentos antihistamínicos, para combatir las alergias. En la mayor parte de los casos, según el informe del Instituto Mapfre, se trata de antihistamínicos clásicos o de primera generación, cuyo intenso efecto sedante deteriora el rendimiento psicomotor, por lo que un alérgico bajo los efectos de estos fármacos tarda más tiempo del normal en tomar una decisión, disminuye su capacidad para razonar y memorizar y adopta decisiones equivocadas, todos ellos motivos suficientes para provocar un accidente si el conductor está bajo sus efectos. Hay especialistas que consideran que el riesgo de sufrir un accidente de tráfico por parte de un conductor alérgico, sometido a medicación con los antihistamínicos más somnolientos, es similar al de una persona con un nivel de alcoholemia en sangre de 0,5 a 0,6 gr l. Al mismo tiempo, los expertos comparan el grado de peligrosidad de estos medicamentos con el que tienen los ansiolíticos. En cualquier caso, el mayor peligro reside en la automedicación, pues los expertos recomiendan antihistamínicos de nueva generación, que no son sedativos, o la vacunación contra la alergia. ENTADO he estado de titular Una moda peligrosa en directa referencia al auge de ventas y proliferación de los vehículos todoterreno o todocamino, adquiridos sin una necesidad real, para el uso que han sido creados. Pero en realidad me pareció injusto para la imagen de estos vehículos, porque en realidad cuentan con todas las medidas de seguridad activa (para evitar los acidentes) y pasiva (para minimizar sus consecuencias cuando se producen) Pero mayor riesgo que en un turismo sí que existe. Ya habrán deducido que este comentario nace al hilo del terrible accidente provocado esta semana por un todoterreno y que se ha saldado con siete víctimas mortales (seis de ellas pasajeros del TT) Ha quedado claro que el número de muertos se ha visto incrementado por la habitual imprudencia de que los pasajeros del asiento trasero no lleven abrochado el cinturón de seguridad, pero ello no debe ocultar la trágica recurrencia de accidentes con víctimas con implicación de todoterrenos. En general, las cualidades de los conductores de turismos no son precisamente muy altas, pues quien más, quien menos se limita a superar el examen de conducir y confiar a la experiencia su soltura al volante (craso error) Con ese limitado bagaje, la mayoría de conductores y conductoras (que diría un político) se ponen a los mandos de un todoterreno con más de dos toneladas de peso, unas inercias difíciles de controlar y un centro de gravedad que nada tiene que ver con el de un turismo. La ecuación es fácil: falta de formación coche pesado e inestable motor potente riesgo. Debemos reflexionar si de verdad merece la pena seguir una moda, que nos trae mayor ocupación de espacio, más consumo, más contaminación y, lo más grave, mayores riesgos para todos. T