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100 Los sábados de ABC SÁBADO 28 5 2005 ABC En el sótano de la biblioteca de Amiens se guardan los tesoros de la colección Della Riva, como el tintero de Hetzel Boris Proutzakoff dirige la reconstrucción del Saint Michel II uno de los barcos de Julio Verne La librería Coiffard en la rue de la Fosse de Nantes, dedica todo su escaparate a la figura del escritor Agnès Marcetteau, directora del museo Verne en Nantes, muestra varios facsímiles de los manuscritos del autor (Viene de la página anterior) chos con la cartera forrada en el negocio naval. Lo que vio el joven y soñador Verne (a los once años intentó fugarse hacia las Indias) era una ciudad cuarteada por los canales, una Venecia que besaba el Atlántico, regada por el Loira y por sus afluentes, Erdre, Sèvre, Cher y Loiret. Así fue hasta avanzado el siglo XX, cuando las epidemias y las dificultades de comunicación motivaron una medida radical: se cegaron los canales, y Nantes mudó la piel. En estas calles se respira Verne. Carteles, librerías Coiffard en la rue de la Fosse) con el Nautilus en la fachada, un globo de chocolate en Gautier o ese restaurante L Ile Mystérieuse en el que sirven unas crêpes junto a una edición de 1917 de La vuelta al mundo... Si continuamos el paseo por el agradable centro peatonal, la vida lenta, llegamos al Museo de Historia Natural, que aporta su grano de arena a las celebraciones: una exposición de Marte, con fotografías, paneles explicativos y objetos de la iconografía marciana. Lo que era ficción es realidad resume Luc Remy, comisario de la exposición, entre el universo rojo que aquí se retrata. Y más allá, en una esquina al borde del Loira, otros dos proyectos vernianos. Primero, el museo dedicado al escritor, abierto en 1978 y ahora sometido a una profunda remodelación, que mostrará (a partir de septiembre) una colección de los manuscritos de la mayoría de sus obras. Agnès Marcetteau, la directora, se lamenta de no haber llegado a tiempo para el comienzo de la fiesta, la temporada primavera- verano, pero la burocracia, la política y los presupuestos tienen estas cosas El segundo proyecto nos lleva a los muelles de la enorme desembocadura (sesenta kilómetros hasta el mar) del gran río. Huele a madera y a frío, mientras Boris Proutzakoff nos enseña las maquetas de la reconstrucción del Saint Michel II uno de los barcos de Verne. Costa- rá 400.000 euros, y estará listo en cuatro años explica. El TGV tarda casi cuatro horas desde Nantes a Amiens. El tren vuela sobre la campiña verde en dirección a una pequeña ciudad de provincias- -130.000 habitantes- -bañada por el Somme. El agua serpentea en este rincón familiar y acogedor, en los canales que bordean el barrio de Saint Leu, con sus casas estrechas y altas del XVII y el XVIII, o en los pequeños cauces que se conservan en las calles del centro. En Amiens, al norte de París, los arquitectos catalanes diseñaron un cierto estilo de ciudad, que se mezcla con el sello inglés de otras zonas, las que recorrió Verne desde que cambió su residencia, la bohemia de París por el silencio de Amiens, tras su boda con Honorine de Viane, viuda y madre de dos hijos. En la casa de la torre Dicen que Julio Verne se levantaba para escribir a las cinco de la mañana, en su escritorio de la segunda planta de la rue Charles Dubois, la casa en la que se instaló en 1882 y que ahora se halla en proceso de rehabilitación (se reabrirá a final de año) Trabajaba de cinco a once, mientras por la ventana se deslizaban el sol suave de las primeras horas del día y el verde del parque del otro lado de la calle, y lo hacía de forma sistemática e infatigable: siempre iba un par de años por delante de la fecha de publicación prevista. En esta maison à la tour a dos pasos de la línea de tren de París, nació buena parte de su colección de viajes extraordinarios. Piero Gondolo della Riva llegó a reunir más de 30.000 objetos relacionados con Julio Verne. Ahora ha vendido esa colección a Amiens. En la foto posa en la exposición de la Biblioteca de esta ciudad La casa y el museo Verne no abrirán hasta después del verano, pero otras exposiciones ya están en marcha Otra mirada sobre Marte, en el Museo de Ciencias Naturales de Nantes