Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
58 Sociedad SÁBADO 28 5 2005 ABC Religión Una jornada en la vida del Papa supone un trabajo intenso, comidas ultraligeras y un paseo por los Jardines Vaticanos. Ingrid Stampa y Birgit Wansing continúan ayudando al Pontífice El día a día de Benedicto XVI TEXTO: JUAN VICENTE BOO CORRESPONSAL FOTO: EPA ROMA. Como esas plantas que no necesitan ni tierra ni agua porque viven del aire, Benedicto XVI trabaja y reza intensamente cada día en un ambiente de llamativa sobriedad. Pocas palabras y pocas calorías, celeridad, clima sereno y un humor muy fino son los rasgos distintivos de la jornada del Papa con sus colaboradores más directos, incluidas Ingrid Stampa y Birgit Wansing, que llevan muchos años ayudándole en el trabajo intelectual. Benedicto XVI se levanta temprano y reza en silencio largo rato en su capilla privada antes de celebrar la misa ayudado por su secretario particular, Georg Gaenswein, un sacerdote de aspecto deportivo que fue profesor de esquí y sigue practicando el tenis en sus escasos ratos libres. Aparte de una gran cabeza teológica y jurídica, Gaenswein es, con sólo 49 años, un perfecto conocedor de la Curia, en la que lleva trabajando diez años, los últimos dos como secretario del cardenal Ratzinger. Que el desayuno del Papa sea frugal no sería llamativo si no fuese porque también lo son la comida y la cena. A diferencia de Juan Pablo II, que solía invitar a mucha gente y comía con buen apetito, Benedicto XVI prefiere la calma en esos momentos y la breve- dad: apenas veinte minutos. Casi nunca bebe vino porque le da dolor de cabeza y, a pesar de ser bávaro, sólo toma cerveza ligera blanca cuando le insisten mucho. Su bebida habitual es la naranjada o la limonada. Le gusta la cocina italiana pero todavía más la de Alemania, con cierta debilidad por el strudel de manzana. No hace deporte, pero lo compensa caminando rápido y evitando los ascensores. Sus aficiones son la lectura y el piano. El Santo Padre junto a su secretario particular, Georg Gaenswein Sin perder el tiempo La jornada del Papa incluye reuniones de trabajo con los jefes de los dicasterios del Vaticano, cada uno de los cuales informa por adelantado al Santo Padre de los temas que piensa tratar en la audiencia. En esos encuentros, Benedicto XVI se caracteriza por ir al grano y evitar las pérdidas de tiempo. Al cabo de 24 años en el centro neurálgico del Vaticano conoce bien los problemas, por lo que se concentra en escuchar las nuevas informaciones sobre cada asunto. Como su predecesor, el nuevo Papa es también breve en las audiencias a jefes de Estado. La única diferencia es que se viste el sobrepelliz y la esclavina roja- -la vestimenta de gala- a la que Juan Pablo II había renunciado ha- Pocas palabras y pocas calorías, celeridad y un humor muy fino son los rasgos distintivos de la jornada del Papa ce muchos años por problemas de movilidad. En la preparación de homilías y documentos, el Papa recibe borradores de los dicasterios vaticanos, pero en lo que se refiere a correspondencia privada, algunos discursos y parte de su actividad intelectual, Benedicto XVI continúa trabajando con Ingrid Stampa, la musicóloga alemana que se hizo cargo de su casa en Roma en 1991 cuando falleció María Ratzinger. Ingrid ha traducido al alemán libros de Juan Pablo II y es una colaboradora intelectual más que una secretaria, co- mo lo es también Birgit Wansing, dactilógrafa, descifradora oficial de la caligrafía de Joseph Ratzinger, y encargada de su biblioteca. Ingrid y Birgit son mujeres laicas del instituto secular de Schönstatt. En el apartamento del Papa trabajan también algunas laicas consagradas de Memores Domini, que es parte de la familia espiritual de Comunión y Liberación. A diferencia de Juan Pablo II, que se escapaba de incógnito los martes a las montañas cercanas a Roma, Benedicto XVI pasea por los Jardines Vaticanos. A veces llega al extremo más lejano para rezar un momento ante la imagen de Juan Diego y la Virgen de Guadalupe. El pasado 12 de mayo dejó un ramo de flores y un mensaje en español: En tus manos ponemos nuestras vidas. Reina en el corazón de todas las madres del mundo y en nuestros corazones