Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 28 5 2005 11 El Gobierno saca del olvido el plan de infraestructuras para Galicia, a las puertas de las elecciones Un septuagenario mata a su mujer con una llave inglesa en Zaragoza por supuestos problemas económicos Insultos y gritos de asesino le amargaron la salida J. S. MADRID. En contra de lo que pueda parecer, a Arnaldo Otegi se le amargó su salida de prisión. De hecho, el líder de la ilegalizada Batasuna llegó a dar media vuelta cuando se disponía a sortear el último control policial rumbo a su libertad. La culpa la tuvo la suerte de insultos de todo tipo que le dedicaron los numerosos familiares de internos de Soto del Real que, como cada viernes, abarrotaban el vestíbulo del centro penitenciario. Asesino fue lo más suave que se llegó a escuchar. Por lo demás, la salida de Otegi de la cárcel fue, como todo proceso administrativo, lenta y costosa. Las largas horas de espera bajo un sol intenso terminaron pasadas las siete de la tarde, cuando el dirigente abertzale hacía el paseíllo de salida habitual de cualquier preso al tiempo que, sabiéndose el protagonista de todos los objetivos, levantaba su puño en señal de victoria. Más allá de la libertad, el sol y las cámaras de televisión, esta vez falló el prometido autobús de simpatizantes arropándole en su excarcelación. Parecía que el tiempo no había pasado para Otegi. Sin afeitar y con la misma ropa con la que ingresó en prisión en la madrugada del pasado jueves, el interlocutor de Batasuna transmitía su calculado mensaje sin inmutarse lo más mínimo por el revuelo generado a su alrededor. Después, con su abogada, Jone Goirizelaia, familiares y compañeros, se dirigió a una furgoneta y salió del centro penitenciario madrileño avasallando literalmente a la treintena de periodistas que le habían aguardado durante una espera que se prolongó casi dos días. Presos de ETA se sienten agraviados por la liberación exprés y el trato dispensado al portavoz de Batasuna Fianzas mínimas a reclusos etarras han tardado días en ser reunidas b El colectivo de internos observa que todos los procesados por pertenencia a las tramas políticas que tenían opción a pagar una fianza están en libertad ABC MADRID. La liberación exprés del portavoz de la ilegalizada Batasuna Arnaldo Otegi una vez abonados los 400.000 euros impuestos por el magistrado, tras haber permanecido en prisión cuarenta horas, ha provocado ya sentimientos de agravio en otros reclusos menos conocidos de ETA y en sus familiares, que se enfrentan a mayores dificultades para pagar fianzas sensiblemente más bajas, según se ha detectado en medios de la lucha antiterrorista. Ni tan siquiera el recuerdo de Otegi a los compañeros y compañeras que se han quedado detrás de los muros de estas cárceles como dijo tras abandonar Soto del Real, rebajará este sentimiento de agravio, según dicen las mismas fuentes. En este sentido, remarcan que la irritación se sumará al creciente descontento detectado en el colectivo de presos etarras, que se ven abandonados a su suerte por la dirección de la banda. Así, subrayan que hace unos meses se les redujo significativamente la partida mensual que reciben del Movimiento de Liberación Nacional Vasco (MLNV) De hecho, tal y como en su día publicó ABC, muchos de los presos no han secundado los actos de protesta que a principios de año convocó la cúpula de ETA en las cárceles. Se da la circunstancia de que, cuando el juez correspondiente ha dictado orden de prisión eludible con fianza para algún colaborador de ETA de los comandos los movimientos pro am- nistía de la izquierda abertzale han abierto cuentas corrientes, difundidas en los medios de comunicación afines, para recaudar fondos. Pese a ser fianzas muy inferiores a la fijada para Otegi, han solido trascurrir varias semanas hasta conseguirse la cantidad necesaria para que el etarra de a pie salga en libertad. Por el contrario, todos los procesados por pertenencia a las tramas políticas de ETA- -KAS, Ekin, Xaki, Segi... -que podían eludir la prisión con el pago de fianza han corrido parecida suerte que Arnaldo Otegi y quedaron inmediatamente en libertad, aunque el récord lo ostenta el portavoz de Batasuna. Así, por ejemplo, una herriko taberna de Bilbao pagó cinco millones de pesetas en concepto de fianza para la puesta en libertad de Paul Asensio Millán, que fue procesado por pertenencia a la trama política de ETA. Esta misma sede de Batasuna abonó la cantidad necesaria para la libertad de Francisco Javier Balauzategui Aguirre, responsable del área nacional de tesorería de KAS- EKIN. Pago de fianzas El 21 de diciembre de 2001, la herriko taberna de Bilbao Kitto Kulture Elkartea pagó la fianza de Olatz Eguigurre, procesada por pertenencia al aparato político También a través de la red de herriko tabernas se afrontaron las fianzas de Lorena Samoza Chamizo, Ohiakue Azpiri, Pedro Jesús Martínez de la Hidalga, Marta Pérez Echevarría e Imanol Iparraguirre Errechea, procesados por pertenencia a banda armada según el sumario 18 98 que investiga el aparato políticio de ETA en España. Desde hace unos meses los etarras reclusos tienen reducido el sueldo que les destina el MLNV Agentes de Valdemorillo identifican a Alaitz Areitio como autora del atentado MADRID. Policías municipales de la localidad madrileña de Valdemorillo hablaron con los dos etarras que atentaron en el distrito de San Blas. Ocurrió a las tres de la mañana del pasado miércoles, cuando los agentes observaron la furgoneta aparcada en un descampado. Tras acercarse, preguntaron a sus dos ocupantes, un hombre y una mujer, por el motivo de su estancia allí. La mujer, que podría ser Alaitz Areitio, les contestó que viajaban de noche y se encontraban descansando. Los policías creyeron que buscaban intimidad y se fueron sin solicitarles la documentación. Cuando tras la explosión supieron que se trataba de una furgoneta Renault Express, informaron a la Guardia Civil. La Benemérita inspeccionó el descampado y encontró un pequeño agujero en el suelo, donde los terroristas habían abandonado restos de material eléctrico y algunas baterías pequeñas.