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60 Espectáculos VIERNES 27 5 2005 ABC VIERNES DE ESTRENO Diego Peretti y Marcos Mundstock (uno de los componentes del quinteto humorístico Les Luthiers en una escena de No sos vos, soy yo El cine argentino ha irrumpido con fuerza en las pantallas españolas en los últimos años y demuestra que la crisis económica no ha afectado a la creatividad. Hoy llegan a nuestros cines dos títulos: No sos vos, soy yo y Chiche bombón El cine argentino deja la crisis en metáfora TEXTO: JOSÉ EDUARDO ARENAS MADRID. El cine que nos llega de Argentina se ha hecho un hueco importante en las carteleras españolas. Resulta normal en los últimos años ver, al menos, dos o tres títulos que gocen del favor del público y de la crítica cada temporada. Se ha dicho del cine argentino que es el único éxito de la crisis por la que atraviesa el país. El hijo de la novia con la magnífica Norma Aleandro, sorprendió y fue punta de lanza gracias a un cineasta educado y premiado en Estados Unidos, Juan José Campanella, quien se había inspirado en la enfermedad de su propia madre para escribir un magnífico guión. Con una experiencia profesional abundante, Campanella volvía a su país con la lección aprendida para poner en práctica otro lenguaje, estructural e ideológico, con interesantes propuestas estéticas. Luna de Avellaneda también le pertenece, y contó de nuevo en el reparto con sus fetiches Ricardo Darín y Eduardo Blanco. Nueve reinas de Fabián Bielinsky, había aparecido un año antes confirmando, una vez más, que el buen cine se ve en cual- quier parte. Las producciones de Eliseo Subiela, Aristaráin, Marcelo Piñeyro, Eduardo Mignona, Alejandro Agresti, Daniel Burman o Pablo Trapero son el ejemplo de un grupo de cineastas pertenecientes a distintas épocas, pero que disfrutan de multitud de seguidores. A estos hay que añadir nombres de cosechas más recientes, como Fernando Musa, que estrena su tercer largo, Chiche Bombón o el debutante Juan Taratuto, rebosando talento en No sos vos, soy yo Las dos llegan hoy a los cines españoles. Taratuto nos propone una comedia que aporta vitalidad y futuro para sus sufridos personajes, ya sean vencedores o vencidos por las cosas de la vida. Cine independiente que navega por conductos aparentemente simples y universales. La crítica ha dicho que demuestra que la comedia no es un género imposible para el cine argentino El trío protagonista- -Diego Peretti, Soledad Villamil y Cecilia Dopazo- -lleva el peso de la historia, con la ayuda de las apariciones estelares de Luis Brandoni y María Eugenia Toba, en- tre otros. Peretti, curtido en series de televisión, opina así sobre el cine argentino actual: La impresión es que se están dejando de lado los grandes temas que lo abocaban hasta el momento, lo social y lo político. Se está intentando dejar de ser pretendidamente didáctico para concentrarse en historias pequeñas con lenguaje metafórico; sin ser directos, aunque sin bajar la línea de cómo debe ser o no la Argentina y qué es lo que hay que hacer para mejorarla. Esta película se inscribe en ese terreno El actor asegura que es natural que, aunque se trate de una historia de amor universal, en el fondo haya pinceladas sobre la realidad argentina. Allí, un cirujano, como el protagonista, realiza por la mañana operaciones a vida o muerte, pero para llegar a fin de mes tiene que emplear la tarde remodelando pómulos o agrandando pechos. En la cinta se le presenta en un contexto donde un corte de luz en el quirófano, en plena operación, es posible Una espuela que llevamos todos Nuestro cine está dejando de lado los grandes temas que lo habían dominado hasta el momento, lo social y lo político asegura Diego Peretti, protagonista de No sos vos, soy yo Explica, asimismo, que es evidente en los actores argentinos su tendencia hacia el dramatismo, que se acentúa en las series de televisión, que creo que son las culpables Y pone como ejemplo el que en cualquier programa televisivo, aunque se pida una actuación relajada, todos terminamos dándole un tinte dramático; si no es con la voz es con el gesto, llevándonos las manos a la cabeza en pleno pesar. Es como una espuela que llevamos todos Pero la ternura, el drama y el humor