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54 VIERNES 27 5 2005 ABC Cultura y espectáculos ANA MARÍA MATUTE Escritora y académica No sé si me siento muy catalana, pero me siento bien en Cataluña El 26 de julio, Ana María Matute celebrará 80 años enfrascada en una nueva novela y con la reedición de La torre vigía Olvidado rey Gudú y Aranmanoth TEXTO: SERGI DORIA FOTO: ELENA CARRERAS ¿Cómo se siente a los 80 años? -Muy animada. Estoy trabajando mucho. Aunque he pasado nueve veces por el quirófano. La salud la tengo algo resquebrajada, pero soy muy fuerte. Mi hijo dice que soy incombustible. -Destino reedita su trilogía medieval. ¿Cómo surgió la idea de recrear la Edad Media? -Soy independiente, una francotiradora. Nunca me he adscrito a movimientos y menos a modas. Me atraía la Edad Media desde que leía los cuentos de hadas cuando era niña. Es una etapa de la historia que me agrada. -La Edad Media tiene mala prensa. Se dice que es un periodo oscuro... -Y el siglo XIX. Y este siglo. La esclavitud ha cambiado de formas. La maldad es del ser humano. Olvidado rey Gudú lo publicó tras 20 años de silencio... -Llevaba escrita una gran parte de la novela, hasta que me pilló una depresión brutal y se quedó sin terminar. Pensaba que aquel libro iba a caer en el vacío porque contiene mucho elemento mágico. ¡Me adelanté 25 años! Por entonces el público español no estaba tan predispuesto como ahora con El señor de los anillos Mi trilogía no tiene nada que ver con Tolkien. -En su tríptico encontramos amores prohibidos, educaciones represivas, matrimonios indeseados... -Casi todo lo que ocurre podría acaecer en la época actual porque el ser humano no ha evolucionado tanto. Ha evolucionado la tecnología, pero el hombre sigue llorando como en la Edad Media, sigue odiando, sufriendo y muriendo Se olvidan de mí y me parece muy mal. Mi padre y mi abuelo eran catalanes. Mi madre me hablaba en castellano Luego vino la guerra civil y en el colegio estaba prohibido hablar catalán. Hablo catalán, mal, pero lo hablo aunque no lo puedo escribir de amor como Aranmanoth. Han cambiado las formas externas del amor. Los chicos de ahora no aman de la misma manera que Romeo y Julieta, pero el sentimiento de quien ama de veras es el mismo. -Año Quijote: usted hubiera sido adicta a los libros de caballerías... -Quizá, quizá... ¡Me parece muy buena idea! Yo leí fragmentos del Quijote porque me obligaban a leerlos con 6 y 7 años. ¿Usted cree? Entonces lo odiaba porque no lo entendía. Nos prohibían leer novelas. A los 5 años escribí cuentos y tenía un mito: Andersen. Hablaba de sus cuentos de Andersen y de Peter Pan mucho antes de que nadie los hubiera leído a fondo. Alguno escritores, que se las daban de serios, me miraban con desprecio. En España se creía que los hombres no podían escribir para niños. La literatura infantil era un género menor. ¿Qué aprendió de los cuentos? -Todo. Bueno... Todo es una exageración propia de la Matute. Me quedo con una frase de Andersen: El mal puede estar detrás del tallo de cada hoja de la planta más inocente y de la más hermosa De niña, una frase como esa te hace pensar. Los cuentos te muestran el odio, ¡y la vanidad! Esas sartenes que se creen las reinas de las cocina. Esas agujas de zurcir zapatillas que dicen que bordaron oro y que acaban pisoteadas. Andersen era de origen humilde y sabía lo que significaba sufrir por la vanidad y el orgullo de sus coetáneos. Sabe que el cuento del patito feo es autobiográfico. ¿Cómo ve el mundo infantil? -Harry Potter me parece bien, porque despierta la imaginación. No es de esos cuentos políticamente correctos que se han puesto de moda donde no hay ángeles y las hadas están adulteradas. Hoy, los niños padecen... ¡unas carencias! ¡No saben de nada! Eso sí: dominan el ordenador mejor que nadie, pero no saben quienes eran Caín y Abel. Y no en el aspecto religioso, sino como expresión cotidiana. A los 15 años es peor, porque entonces se creen que saben. Y más grave todavía: personas que tienen una responsabilidad social y que cometen faltas de ortografía. Cuando era jovencita y tenía algún pretendiente que me escribía con faltas de ortografía, aunque fuera el chico más guapo del mundo, lo des- cartaba rápidamente. Me parecía horrible que un joven de 15 años cometiera esas faltas. ¡Hoy me quedaría sin novio! ¿Qué recuerda de su generación? -Prefiero hablar de hornadas de poetas, de novelistas... Influye la educación, el ambiente en que se vive, la circunstancia social o política... Tuve mucho contacto con Josefina e Ignacio Aldecoa, Carmen Martín Gaite... A Ferlosio lo traté menos. Había una cosa muy bonita que no sé si existe hoy en día. Una solidaridad, una fraternidad. Éramos gente que nos reconocíamos enseguida y nunca le hizo nadie una mala pasada a nadie. No había zancadillas. -Es la única mujer de la RAE... -Ingresar en la Academia fue un gran honor. No lo merecía. Asistía a las reuniones con Cela y Adrados y no decía nada. Tengo un recuerdo muy bueno, lo que pasa es que voy poco porque vivo en Barcelona. Además, hay que tener un mínimo de asistencias para poder votar. A veces me escriben pidiendo mi voto para alguna iniciativa y no saben que yo no tengo voto porque no puedo asistir con frecuencia. Póngalo aquí, no sea que piensen que no quieron votar... -Nunca ha creído en las cuotas, ni en la literatura femenina -Creo en las mujeres escritoras, pero no en la literatura femenina, porque tampoco creo en la masculina. Desde que han entrado estos señores del márketing... Voy a decir una palabrota como aquella vieja gallega: ¡Judiose! -No vamos a abundar sobre el tema tan manido, pero... Ana María Matute es una escritora catalana que escribe en castellano. ¿O la cultura catalana sólo se expresa en catalán y El Parlament pidió ayer que sólo escritores en catalán representen a Cataluña en la Feria de Fráncfort M. J. CAÑIZARES BARCELONA. Escritores como Eduardo Mendoza, Manuel Vázquez Montalbán o Juan Marsé fueron privados ayer de la categoría de catalanidad después de que el Parlamento autonómico aprobara una moción, con el voto contrario del PP, en la que se pide a la Generalitat que la representación oficial en la Feria del Libro de Fráncfort de 2007 recaiga sólo en autores que escriben en catalán. Uno de los puntos aprobados aboga por dar prioridad a la presencia del libro y el sector multimedia en catalán como identificador único de la literatura catalana La diputada del PP, Eva García, propuso una enmienda, que no prosperó, para eliminar esa expresión porque, según dijo, expulsa de la catalanidad a autores que escriben en castellano Curiosamente, esta moción fue secundada por el grupo socialista, formación a la que están vinculados muchos autores catalanes que escriben en castellano, como Maruja Torres. Eva García cree que la resolución de