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ABC VIERNES 27 5 2005 11 PP y PSOE pactan que Enrique Múgica siga como Defensor del Pueblo otros cinco años más La familia de la adolescente que murió en Elda sostiene que fue inducida al suicidio El currículum de Otegi El auto de prisión recoge un informe de la UCI en el se hace un repaso de las actividades y cargos que ha desempeñado el ex diputado proetarra. En 1987 fue detenido en Biarritz y enviado a prisión por su participación en numerosas acciones de ETA político- militar En febrero de 1989 la Audiencia Nacional le condena a 6 años de cárcel por el secuestro de Luis Abaitua. En 1994 representa a los presos de ETA en Gestoras y en 1995 forma parte de KAS como coordinador de herrialdes (pueblos) Ese año fue candidato a concejal por HB en Elgoibar (Guipúzcoa) Participa en los incidentes del aeropuerto de Fuenterrabía con motivo de la llegada de los cuerpos de Lasa y Zabala. En octubre de 1998 fue candidato por EH a las elecciones al Parlamento Vasco, en las que resultó elegido. En marzo de 1999 participa en la reunión que se celebra en la herriko taberna de Zarauz entre miembros de HB, Gestoras, Jarrai, Egizan, Xaki y Gara. En febrero de 2000 resulta elegido miembro de la mesa nacional de HB. En mayo de 2001 fue candidato por EH al Parlamento vasco. En septiembre asiste en Bilbao a la manifestación convocada para protestar por la situación de los miembros de ETA. En marzo de 2002 participa en un acto de celebración del Aberri Eguna durante el que individuos con pasamontañas repartieron pasquines de ETA. En marzo de 2003 participa en un homenaje al militante de ETA Beñarán Ordeñana. En marzo de 2004 fue condenado por delito de enaltecimiento del terrorismo y en abril participa en actos de apoyo político a HZ, ilegalizada por el Supremo. En julio acude a un homenaje a la etarra Oiana Errazquin y a una manifestación en protesta por la ilegalización de HB. gún recordó la letrada, ha llamado a Otegi a consultas igual que ha hecho con el resto de dirigentes políticos del País Vasco. Estas afirmaciones cayeron en saco roto para el juez del Audiencia Nacional, que dictó el ingreso en prisión, eludible con fianza, para el dirigente batasuno. Uno de los argumentos utilizados por Grande- Marlaska en su auto es la reiteración delictiva, basada precisamente en que Otegi ha hecho gala de su condición de portavoz de Batasuna cuando sobre esta formación política ya pesaban medidas judiciales. La primera, la suspensión de actividades decretada en el verano de 2002 por el juez Baltasar Garzón, quien ya se refería a Batasuna como una pieza más del entramado etarra; la segunda, la ilegalización decretada en marzo de 2003 por el Tribunal Supremo. Ambas deberían haber supuesto la desaparición pública de Otegi como cara visible de la coalición etarra. Aunque en un primer momento anunció que no contestaría a ninguna de las preguntas que le formularan, finalmente Otegi decidió hacerlo con cada una de las partes y en castellano. REACCIONES A. Pérez Rubalcaba Portavoz del PSOE Ignacio Astarloa Diputado del PP Marina Llansana Portavoz de ERC Josu Jon Imaz Presidente del PNV Ha funcionado el Estado de Derecho: el juez de la Audiencia dictó una resolución y el Grupo Socialista la acata y respeta Lo que está puesto hoy encima de la mesa es la esperanza para los que ponen bombas, y esa esperanza no debe existir Nos ha sorprendido. Es como si en pleno proceso de paz en Irlanda del Norte encarcelaran a Gerry Adams Tengo la sensación de que la prisión de Otegi es una situación más de utilización de la Justicia con fines políticos El PSOE acata y respeta la decisión del juez, pero calla sobre sus consecuencias Los socios de Zapatero lamentan el encarcelamiento por arriesgar el diálogo con ETA b El PP vuelve a emplazar al Go- bierno a instar la ilegalización de EHAK después de que se haya negado a condenar el atentado con coche- bomba en Madrid M. MARÍN C. DE LA HOZ MADRID. Anteayer, en el plazo de catorce horas, explotó un coche- bomba de ETA en Madrid y la Audiencia Nacional encarceló al portavoz de la extinta Batasuna, Arnaldo Otegi. Ayer resultó inevitable que hubiese quien buscara una relación causa- efecto. Incluso, que hubiese quien hiciera flotar en el ambiente que la decisión del fiscal general del Estado de instar el ingreso en prisión de Otegi- -aunque quien de facto lo decide es un juez, y no él- -vino impulsada por el Gobierno como respuesta a la explosión. Es la tesis que, por ejemplo, difundió el PNV a través de Josu Jon Imaz y de la portavoz del Gobierno vasco, Miren Azkarate, quienes dijeron sospechar que tras la orden de prisión para el líder de Batasuna hay fines o impulsos políticos Y es la tesis también asumida por Batasuna, que tildó la medida de portazo a las ansias de paz y democracia del que responsabilizó directamente a Zapatero. La prisión de Otegi también irritó a los socios de Zapatero. La portavoz de ERC Marina Llansana dijo que le causa la misma sorpresa que habría causado en Irlanda el encarcelamiento de Gerry Adams en pleno proceso de paz y el líder de IU, Gaspar Llamazares, consideró innecesaria la medida porque un pulso de fuerzas entre ETA y el Estado no acerca a la paz y a EA, que la tildó de aberra- ción jurídica y despropósito Pero el Gobierno no quiso entrar en el juego. Primero porque no juzga prudente contribuir al ruido político con una cuestión que exige tanta responsabilidad institucional como discreción; y segundo, porque es consciente de que cualquier interpretación o análisis público sobre la situación de Otegi y las consecuencias de su encarcelamiento podría dar lugar a confusión o a malas interpretaciones. Por eso, Moncloa e Interior optaron por un conveniente silencio. Intento de chantaje El único mensaje transmitido por Moncloa coincidió con el expresado por su portavoz parlamentario, Alfredo Pérez Rubalcaba: el PSOE respeta y acata la decisión del juez, que no es sino una demostración de que los ritmos de la justicia son autónomos de los de la política y no hay un nexo de unión entre el atentado y la detención de Otegi La Justicia es un instrumento más del Estado de Derecho y actúa en virtud de sus propias inercias, más allá de que el caso Otegi pueda entorpecer o no el plan de Zapatero para tratar la rendición de ETA. No obstante, fuentes del PSOE admiten que el atentado de ETA, además de ser negativo y preocupante ante las expectativas abiertas, demuestra un intento de chantaje contra la decisión del Gobierno de continuar El Gobierno niega una relación causa- efecto entre el coche- bomba y el ingreso en prisión del dirigente batasuno deteniendo etarras: ETA podía pensar que si el Gobierno está dispuesto al diálogo, bajaría la guardia, y no es así. ETA no lo ha querido entender y se toma su revancha En público sólo hablaron los ministros de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, y de Defensa, José Bono. El primero, para enmarcar el auto de prisión en un paso más en la determinación de todas las instituciones para acabar con ETA y el segundo, para decir que no le importa decir alto y claro que los criminales y sus cómplices, como es el caso del señor Otegi, deben estar en la cárcel La detención de Otegi es, a juicio del dirigente del PP Ignacio Astarloa, producto directo de la aplicación de la misma política antiterrorista que el Gobierno, afirma, quiere cambiar. Esa estrategia ha permitido desenmascarar los diversos rostros de ETA que ha llevado a la banda al momento de máxima debilidad Tras poner de manifiesto la paradoja de que la misma persona que ha sido encarcelada por formar parte de ETA estuviera hasta hace dos días dando ruedas de prensa o hablando en nombre del EHAK, reiteró su llamamiento para que la Abogacía y el fiscal actúen contra este partido. Así, recordó que el EHAK no ha condenado la colocación del coche- bomba en Madrid, lo que podría ser, a juicio del PP, un elemento probatorio para instar a la legalización. Astarloa, que se negó a especular sobre las razones de ETA en la última cadena de atentados, señaló, respecto a la resolución aprobada en el Congreso que hoy lo que está puesto encima de la mesa es la esperanza para los que ponen bombas y esa esperanza no debe existir