Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
36 Madrid JUEVES 26 5 2005 ABC La familia propietaria del edificio no desvelará qué edificará en el solar hasta que termine el desmontaje bal no dé detalles a la luz pública de lo que allí se edificará. Precisamente, uno de los miembros del clan, Javier Reyzábal, acompañó ayer al alcalde, Alberto Ruiz- Gallardón; Pilar Martínez, y el jefe de Control de Edificación, Emilio García de Burgos, durante la visita que realizaron a las obras que se están realizando. El ritmo es bastante bueno. Tanto, que en cien días 12 de las 30 plantas del coloso ya son historia. La piqueta, ahora mismo, se dispone a actuar sobre la segunda planta técnica, la 17. Ya en este punto, el famoso piso 21, donde se originó el incendio, está destruido. Cuando los operarios procedieron a ello hubo que separar, al igual que en la 17, algunas partes para que la investigación haga su trabajo inquirió Martínez. A partir de ahora, debido a que el riesgo de derrumbe ha mermado considerablemente, se conjugarán técnicas de derrumbe más tradicionales, pero que aún están por diseñar, apuntó la concejal. El desmontaje del rascacielos ya ha llegado a la planta 18 con la ayuda de las grúas FOTOS: ERNESTO AGUDO La demolición del Windsor se acelera y culminará a finales de verano Las obras de las plantas inferiores las asumirán los propietarios del solar b Los plazos se están adelantando y ya hay eliminadas 12 de las 30 plantas. Los dueños del solar planean levantar otro gran rascacielos cuando terminen las obras CARLOS HIDALGO MADRID. La pesadilla del edificio Windsor parece ir abandonando los sueños de la capital. Y, quizá, lo haga antes de lo que los sufridos ciudadanos- -sobre todo, los conductores- -esperaban. Según indicó ayer la concejal de Urbanismo, Pilar Martínez, las obras de desmontaje que está realizando el Ayuntamiento podrían terminar antes de lo previsto; concretamente, en el próximo septiembre, lo que supondría un adelanto de alrededor de tres meses con respecto al calendario incialmente previsto, que hablaba de unos 11 meses de ejecución- -hasta finales de diciembre o principios de enero- Cuando no haya peligro ni afecciones al entorno, será el momento en que el Ayuntamiento abandone la ejecución sustitutoria afirmó la responsable de Urbanismo, quien añadió que lo importante es que se va anticipando ese plazo y se garantiza la seguridad de los trabajadores En septiembre está previsto que se abra al tráfico, en dos fases, la calle de Raimundo Fernández Villaverde en ambos sentidos. Por lo que estamos viendo- -indicó- podremos conseguirlo. Podrían acabar los trabajos en septiembre. Pero, ¿qué ocurrirá entonces? Pues 11.000 toneladas de escombros La visita arrancó en la calle de Agustín de Betancourt, justo en su cruce con la de Raimundo Fernández Villaverde. En ese mismo momento, una de las cuatro enormes grúas móviles que opera en la zona descolgaba un trozo de la escalera interior que pesa 19 toneladas. El límite que soportan estos brazos metálicos es de 62 toneladas, aunque dependiendo de la altura en que se encuentre y, por lo tanto, de la presión. Justo en la otra cara del esqueleto, al norte, se ha levantado andamiaje cubierto con una red a modo de parapeto y así evitar que caigan más cascotes al vecino edificio Bronce. En total, detalló el alcalde, en estos tres meses largos de trabajos se han retirado 400 toneladas de elementos metálicos y 11.000 de escombros, que están siendo tratados en un punto limpio a los pies del propio Windsor. Las labores son frenéticas. En ellas participan, de sol a sol, más de 40 operarios y un mínimo de cinco técnicos. Se oye el crujido del hormigón. Es un robot manejado a distancia que destruye con su cizalla una estructura. Ha habido problemas. Ahora estamos en la planta 17, la famosa planta técnica que mantuvo con el corazón en un puño al alcalde la noche- ¡Qué noche! llegó a exclamar ayer- -del 12 de febrero. Todos esperaban que sirviera de cortafuegos, y no fue así. La losa se está fracturando por varias partes. Y qué mejor mirador que la azotea del edificio de La Estrella. El paisaje es estremecedor: de un lado, los famosos tejados de Madrid, pespunteados por los rascacielos de la zona. Y de frente, a poquísimos metros, el Windsor, con sus mesas de trabajo y archivadores cubiertos de tizne. Esto me impresiona mucho. Es la primera vez que lo veía así de bien le comentaba Reyzábal a la concejal de Urbanismo. La retirada de escombros es continua en el edificio llegados a ese punto, al Windsor sólo le quedarían sus cuatro o cinco plantas inferiores, donde se encuentra el primer piso técnico y adonde el fuego no llegó: sólo se inundaron. Como comentó la concejal, una vez comprobado que no existen riesgos para las personas ni medioambientales, el Consistorio le pasaría el testigo de lo poco que quedaría del derrumbe a la familia Reyzábal, propietaria privada del solar. Como ya adelantó ABC, los dueños del Windsor pretenden levantar otro rascacielos sobre las cenizas del actual, aunque está en el aire si el nuevo edificio tendría aún más altura que el malogrado, que contaba con 106 metros. De cualquier manera, hasta que los trabajos municipales no estén finalizados, es previsible que la familia Reyzá- El alcalde visitó ayer las obras