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30 Internacional JUEVES 26 5 2005 ABC Simone Veil obtiene el Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional El jurado reconoce su compromiso con la libertad y la dignidad humana b La biografía de Veil refleja el carácter luchador e inconformista de una mujer que siempre ha guardado en su memoria el horror nazi de Auschwitz J. P. QUIÑONERO PARÍS. Galardonada con el premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional por la fuerza de su compromiso moral e intelectual contra el Holocausto, al servicio de la construcción política de Europa Simone Veil (Niza, 1927) entró en la historia política francesa por haber legalizado el aborto, y hoy milita activamente por el sí de Francia al proyecto de Constitución Europea. Nacida en el seno de una familia de la burguesía acomodada de la Costa Azul, conoció muy pronto la tragedia de la deportación a Auschwitz con su madre, un episodio que marcó su vida de manera indeleble. Como subraya el jurado del premio, toda su vida es un ejemplo de combate por la defensa de la libertad, la dignidad de la persona, los derechos del hombre, la justicia, la solidaridad y el papel de la mujer en la sociedad moderna Su hora de gloria llegó en 1974, cuando Valery Giscard d Estaing fue elegido presidente y, haciendo gala de su vocación liberal, la nombró ministra de sanidad. El mes de noviembre leyó un legendario discurso ante la Asamblea Nacional en defensa de la despenalización del aborto, y en enero fue aprobada la ley que lleva su nombre. Volvió a su viejo Ministerio de Sanidad entre 1993 y 1995, pero el fin del reinado de Mitterrand y los balbuceos del primer septenio de Chirac no fueron propicios a su independencia de carácter. Campaña por el sí Durante los últimos diez años, Simone Veil ha vivido una suerte de jubilación política involuntaria, hasta primeros de este año, cuando el ascenso imperial del no al proyecto de Tratado Constitucional volvió a convertirla en figura estelar de una campaña que agoniza en la incertidumbre. Simone Veil y Raymond Barre, ex primer ministro, han sido dos de los mejores defensores del sí a la Constitución Europea, desde un punto de vista liberal o conservador moderado. Se trata de dos personalidades eminentes, jubiladas anticipadamente por una clase política nada sensible a la honestidad radical de ambos personajes. En el caso de Simone Veil, el premio Príncipe de Asturias llega en un momento cumbre de su influencia pública. Su experiencia en los campos de concentración nazis y la ejemplaridad Reconocimiento unánime Desde entonces, ha sido una de las mujeres con mejor imagen de Francia. Su primer ministerio apenas duró dos años, pero quedaba la leyenda de una mujer independiente y reformista. Agotadas o empantanadas las reformas del primer Giscard, Simone Veil se quedó relativamente al margen de la política activa hasta 1979, el año de las primeras elecciones al Parlamento europeo. La militancia política de Simone Veil en la Eurocámara duró diez años; como presidenta del Parlamento (1979- 82) como presidenta de la comisión jurídica (1982- 84) y como presidenta del grupo liberal (1984- 89) Simone Veil EFE de su carrera pública, que nadie discute, están hoy al servicio de la misma y última causa: defender un proyecto constitucional europeo que ella considera esencial. El jurado reunió en Oviedo, bajo la presidencia de Leopoldo Calvo Sotelo, a Marcelino Oreja, Enrique Barón, Pinto Balsemao, Álex Grijelmo, Ricardo Martí Fluxá, Gustavo Suárez Pertierra, Antonio Garrigues, y Alfonso de Salas, entre otros.