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4 Opinión JUEVES 26 5 2005 ABC RAJOY SE VUELCA ABEDOR de que las elecciones gallegas sobrepasan el hecho de que el PP mantenga uno de sus bastiones tradicionales o que Fraga revalide por quinta vez su mayoría absoluta, Rajoy va a volcarse en la campaña. Porque además de lo expuesto, el líder del PP se juega personalmente mucho en estos comicios, que se vislumbran como una reválida sobre la musculación que presenta su proyecto de oposición quince meses después de dejar el poder. Su condición de gallego es el cuarto dato sustantivo que ha hecho elevar la apuesta estratégica de Rajoy. Como Zapatero se juega buena parte de su crédito, es de esperar que también el presidente del Gobierno eche el resto en una campaña en la que además de dirimir quién gobernará Galicia los próximos cuatro años se escribirá buena parte del guión político del futuro. S PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: IGNACIO CAMACHO Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil Y VAN SIETE E José Montilla ERNESTO AGUDO DE AQUÍ A PEKÍN E NTRE fuegos artificiales y danzas orientales, el ministro de Industria, José Montilla, inauguró ayer en Shangai tres nuevas factorías de empresas españolas, instaladas en el mercado chino como avanzadilla de una expansión que ha de marcar el desarrollo económico durante las próximas décadas. Con su presencia, alienta la expansión china de las compañías nacionales, relanzada por la reciente apertura, esta misma semana, de vuelos regulares entre los dos países, pero los gestos han de dar paso a políticas concretas que sirvan para canalizar el potencial del empresariado español. La iniciativa corre a cargo del sector privado, pero el impulso público es crucial para facilitar- -aquí y en Pekín- -una de las aventuras económicas más seductoras del siglo XXI. L dato es concluyente: desde que el Congreso de los Diputados aprobó la resolución que contempla el final dialogado de la violencia terrorista, ETA ha colocado seis artefactos explosivos en el País Vasco y un coche- bomba en Madrid. Los terroristas siempre aprovechan los descuidos de los demócratas para hurgar en sus diferencias y, ante cualquier síntoma de desaceleración en la política antiterrorista, someten a prueba al Gobierno para medir sus fuerzas. Ayer lo hizo ETA con un atentado en Madrid, ejecutado quizá con urgencia, pero planificado estratégicamente para acompañar con hechos la decepción de Batasuna por las detenciones de etarras en Francia y el procesamiento solicitado contra Arnaldo Otegi, quien también ayer vino a la capital para prestar declaración ante la Audiencia Nacional. El balance final del atentado en el barrio de San Blas no puede pasar por alto: casi medio centenar de personas heridas o afectadas por la explosión. El hecho de que no haya habido víctimas mortales se debió más a la fortuna y a la acción de las Fuerzas de Seguridad que al deseo de los terroristas de no causarlas, por mucho que anunciaran la colocación del coche- bomba. Por eso sería un grave error que los atentados sin víctimas se convirtieran en una especie de violencia tolerable y, en todo caso, compatible con la presdisposición al diálogo con la banda terrorista. Si cada vez se rebajan más las exigencias a ETA, la banda terrorista tendrá menos motivos aún para sentirse disuadida. Se ha iniciado un tiempo en el que las certezas del Pacto Antiterrorista están siendo sustituidas por incertidumbres cada vez más onerosas para el Gobierno. Y la respuesta responsable del Ejecutivo no es volverse contra el PP- -que ayer, a través de su portavoz en el Senado, le ofreció su apoyo en la lucha contra ETA- ni introducir en los colectivos de víctimas factores de discordia. Quien está comprometiendo al Gobierno ante la opinión pública es ETA, porque son los terroristas los que, al final, hacen pasar por el filtro de la realidad los discursos de los buenos deseos. Y, por tanto, no es ETA la que se juega su crédito en esta apuesta del Gobierno. Los terroristas no tienen crédito. Es el Gobierno y su presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, los que han arriesgado el suyo al abrir una expectativa de llegar al final del terrorismo por caminos distintos a los que, con seguridad y eficacia, habían abierto el PSOE y el PP a través del Pacto Antiterrorista. Ahora, desde instancias del Gobierno, se pide menos ruido para no favorecer a los etarras, y es una petición sensata, pero el ruido viene de antes, de cuando el PSOE y el jefe del Ejecutivo anunciaron, sin exponer datos concretos, que se había abierto una oportunidad para la paz. Con seis artefactos explosivos y un coche- bomba, el Gobierno debería precisar más en qué consiste esa oportunidad que no se ve. Por lo pronto, ETA y su brazo político, Batasuna, vuelven a sincronizar sus actos de presencia. El martes, Pernando Barrena, dirigente batasuno, dudaba de que el Gobierno supiera qué es una tregua, y ayer ETA siguió la estela de sus palabras recordando al Gobierno, como dijo Otegi, que aún está vivo el conflicto Frente a esta reafirmación de ETA en su condición terrorista, el Gobierno debe rectificar su actitud y su discurso. Mejor ahora que más tarde. Es preferible que decepcione a Esquerra Republicana de Cataluña, por ejemplo, que al amplio sector de la sociedad española- -bastante más amplio que el que representa el porcentaje de votos del PP- -que asiste con más preocupación que esperanza a esta recuperación de los tentáculos de una ETA que está débil, pero no derrotada. También es necesario enmendar el error de haber congelado la Ley de Partidos Políticos y demandar la ilegalización del Partido Comunista de las Tierras Vascas, que ya ha acreditado en mayor medida que Aukera Guztiak ser una mera prolongación de ETA y Batasuna. Y es muy conveniente no seguir deteriorando el lenguaje frente a los terroristas, quienes también toman buena nota de las inflexiones semánticas y saben que no es lo mismo que les asignen como destino la cárcel y el cumplimiento íntegro de las penas que, como dijo ayer el presidente del Gobierno, la disolución y el abandono de las armas. Porque estas situaciones, así planteadas, quedan a expensas de la voluntad de la organización etarra y no de la acción expeditiva del Estado de derrotar y desarmar a los terroristas. LA ALTERNATIVA VALENCIANA L acuerdo alcanzado entre el PP y el PSPV en la Comunidad Valenciana constituye una buena noticia para el futuro del Estado autonómico. El sistema constitucional vigente ofrece todavía múltiples posibilidades para el desarrollo estatutario sin necesidad de romper el riguroso equilibrio que viene determinado por el artículo 2 y el Título VIII de la Constitución. En este sentido, el presidente Camps se apunta un notable éxito político, sin olvidar que también la oposición socialista, encabezada por Joan Ignasi Pla, ha sabido estar a la altura de las circunstancias. Frente a las pretensiones de los nacionalismos que conducen a la ruptura del modelo territorial, los valencianos han optado por la continuidad y el enfoque progresivo de un sistema que tiene una naturaleza abierta y flexible, según se desprende del propio proceso constituyente. El acuerdo político será tramitado próximamente en las Cortes valencianas y remitido después al Congreso de los Diputados y al Senado. Es destacable la fórmula inteligente con la que se aborda el delicado problema de la financiación y el establecimiento de un Servicio Tributario que pretende EDUCAR EL CONSENSO OMO ya ocurrió cuando afirmó que el Gobierno no sólo no reducirá los estudios de Humanidades sino que los potenciará, Zapatero volvió ayer a sorprender con un discurso sobre la reforma de la enseñanza obligatoria que no se corresponde con las pistas que hasta el momento ha dado el Ejecutivo. Apeló al consenso y al diálogo, y bien está que lo haga, pero sería mejor que las palabras fueran acompañadas de hechos. Tras paralizar la Ley de Calidad del PP, sin tener dispuesta aún alternativa, el presidente fía la reforma a un consenso tan difícil de conseguir que podría dilatar demasiado una ley que sustituya a ese desastre sin paliativos, también socialista, llamado Logse. C E complementar y no suplantar a la Agencia Tributaria del Estado. La facultad que se atribuye al presidente para disolver la Cámara y convocar elecciones permite una mayor singularidad a la vida política autonómica, que ya no queda supeditada a fechas rígidas, a veces incompatibles con su dinámica propia. Resultan todavía indefinidas las referencias a futuras leyes (algunas tan relevantes como las que conciernen a la televisión y al sistema electoral) aspectos en los que sería deseable una mayor precisión. Merece ser elogiada la relación de derechos fundamentales que complementa al Título I de la Constitución, incluyendo el novedoso derecho al agua En definitiva, Francisco Camps, en plena sintonía con los planteamientos de Rajoy, se apunta con este acuerdo un tanto muy positivo, que contrasta con el modelo del tripartito catalán apoyado por el Gobierno de Rodríguez Zapatero. La vía valenciana se constituye así en una alternativa sólida para la profundización del sistema autonómico frente a la ruptura que algunos pretenden en contra de la voluntad mayoritaria de los españoles.