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32 Internacional MIÉRCOLES 25 5 2005 ABC EL CONTAGIO N o es la falta de ingenio de Moratinos lo preocupante. Lo grave es lo de la embajada. Dice Moratinos que no hubo mala intención y le creo. Lo que estimuló al diligente funcionario a retirar la bandera española de la corona de flores fue algo más sutil: el deseo de no irritar a Carod. Ignoro si Eudaldo Miralpeix, embajador de España en Israel, transmitió alguna orden a su subordinado. Tanto si lo hizo como si no, es responsable. A estas alturas, estábamos preparados para espantadas como las del líder de ERC, un partido independentista que no pierde ocasión de vituperar a España, pero no para el penoso espectáculo de una embajada españoALFONSO la presentando excuROJO sas por la presencia de la enseña del país que representa. Hace un año se inauguró en Barcelona- -con invitados de lujo como los Reyes y el presidente Zapatero- -el Fórum de la Culturas. En aquel acto no sonó el himno nacional y ni la Casa Real se atrevió a preguntar la razón. Todo es muy chusco, pero el trasfondo me recuerda lo que palpitaba tras decisiones como la de no guardar un minuto de silencio en San Mamés, antes de un partido de fútbol y después de un atentado. Otras medidas como arriar la bandera en el balcón de Capitanía, en una fecha señalada para los nacionalistas catalanes. O cuando se opta por que la niña asista con velo islámico al colegio, aunque la opinión de los profesores sea la contraria. Los dialogantes siempre dicen lo mismo. Aducen motivos de orden público o hablan de evitar incidentes. Circunloquio que traducido al lenguaje llano significa: miedo Puede tener distintas intensidades, pero el miedo siempre se alimenta de oportunismo, conformismo y chaqueteo. Y lo peor es que es contagioso y difícil de detectar, porque se camufla tras una nube de buena intención La bandera española no desapareció por error de la corona de flores. Se evaporó porque el señor embajador y su subordinado no veían a Carod como el líder de un pequeño partido autonómico, sino como el socio del presidente del Gobierno instalado en La Moncloa. Para colmo, llegaba acompañado de Maragall, que tiene aspecto de importante. Y ya se sabe que siempre conviene agradar al poderoso. No voy a concluir sin hacer una referencia a lo que dijo Gadafi cuando al estilista de Chanel se le ocurrió vestir a Claudia Schiffer con un modelo que llevaba estampados sobre la tela fragmentos del Corán: Es el preludio de la nueva cruzada occidental contra los musulmanes y el Islam con vistas a su aniquilación No creo que haya que tomarse las cosas tan a la tremenda, pero la bufonada de Maragall y Carod con la corona de espinas, no se puede ni se debe zanjar con la divertida comprensión con que se ha hecho en varias tertulias de radio. El boicot opositor siembra de dudas el referéndum presidencial de Egipto Horas antes de la votación, el Gobierno sigue deteniendo islamistas b La consulta es considerada una operación de maquillaje para que Mubarak siga en el poder seis años más. Así, sumaría tres décadas de presidente LUIS DE VEGA. ENVIADO ESPECIAL EL CAIRO. Un paso hacia delante y dos hacia atrás. Así interpreta la oposición egipcia el referéndum que se celebra hoy para aceptar o rechazar que a la carrera presidencial opte más de un candidato. En los últimos días se han echado a la calle para pedir a los ciudadanos el boicot a la consulta, que consideran un gesto más a la galería del jefe del Estado, Hosni Mubarak, para seguir aferrado al poder. Las fuerzas opositoras, con los Hermanos Musulmanes y el Movimiento por el Cambio Kifaya al frente, creen que los requisitos que se exigen a los candidatos a presidente no son alcanzables más que por los miembros del oficialista Partido Nacional Democrático (PND) Aun saliendo ganador el sí en las urnas, es casi imposible que, con el aval de electos que se pide, pueda haber candidatos considerados incómodos por la formación política de Mubarak. El PND controla más de tres cuartos del Parlamento y las Asambleas Regionales y no debe temer por una posible victoria de alguien ajeno a sus filas. Apertura democrática o fraude Aunque todavía no se ha hecho oficial el anuncio de la candidatura de Mubarak para las presidenciales de septiembre, todo parece indicar que no sólo estará en el cartel, sino que resultará nuevamente ganador por un amplio margen. Sería su quinto mandato de seis años. En la manga se guarda, ante una más que improbable renuncia, la carta de su hijo Gamal, bien situado en el partido y que serviría de continuador de la dinastía. Pocos son los que hacen caso a los llamamientos desde la formación oficialista para la participación en el referéndum y la aceptación de las nuevas reglas de juego, que consideran amañadas de antemano. Se trata por tanto, tal y como afirman la mayoría de los analistas políticos, de una operación de maquillaje más que de un cambio real y efectivo hacia la apertura de las estructuras de poder. A este enrarecido clima político, hay que sumar la caza al islamista emprendida hace semanas por las fuerzas de seguridad egipcias. En la madrugada de ayer, se llevaron a cabo quince nuevas detenciones de militantes de los Hermanos Musulmanes en diferentes ciudades de Un trabajador coloca un gran cartel de Mubarak en El Cairo Egipto. Este movimiento, tolerado pero no legalizado, cuenta con un gran apoyo popular y ejemplifica la tremenda fractura que hay en la sociedad egipcia entre el poder oficial y el sentir de la calle. Hosni Mubarak, de 77 años y jefe del Estado desde hace 24, ha hecho del país un fortín. Sólo parece preocupado por no perder la silla del poder y mantener el hilo directo que le une al presi- AFP dente norteamericano, George Bush. El propio primer ministro de Egipto, Ahmed Nazif, acaba de regresar de Estados Unidos, desde donde ha coreado el apoyo de la Casa Blanca al paso dado por el gobierno de El Cairo para que Mubarak, supuestamente, tenga competidores. Intereses geoestratégicos El país del Nilo es uno de los pilares básicos sobre los que el presidente estadounidense, Bush, quiere asentar su proyecto del Gran Oriente Próximo, diseñado para encaminar a los árabes por la senda democrática a la manera occidental. Está claro que, después de Israel, el gobierno de Hosni Mubarak es el principal destinatario de las ayudas de Estados Unidos en materia de seguridad y no parece que Washington esté especialmente interesada en que la tan cacareada apertura política traiga como consecuencia un cambio en la presidencia egipcia. Mubarak guarda un as en la manga en caso de improbable renuncia: su hijo Gamal como sucesor A pesar del apoyo prestado al referéndum, EE. UU. no está interesado en un cambio de poder