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56 Cultura MARTES 24 5 2005 ABC CLÁSICA XIII Liceo de Cámara Obras de F. Schubert y G. Kancheli. Intérpretes: Cuarteto Alban Berg y H. Schiff (violonchelo) Lugar: Auditorio Nacional. Madrid. Fecha: 17- 05- 05 TEATRO A number (Un número) Autora: Caryl Churchill. Traducción: Carla Matteini. Dramaturgia y dirección: Vicente León. Escenografía e iluminación: Francisco Gutiérrez Cata Intérpretes: Francisco Vidal y Carlos Martínez- Merón. Lugar: Teatro Pradillo. Madrid. UNIDAD EN LA DIVERSIDAD ANTONIO IGLESIAS EL ATAQUE DE LOS CLONES JUAN IGNACIO GARCÍA GARZÓN s tal la fuerza y la manera general interpretativa del Cuarteto Alban Berg, que llegan a unificar con su personal impronta partituras tan dispares como las escuchadas en la tarde del martes en el Auditorio Nacional de Madrid, debidas a Franz Schubert y Giya Kancheli. Dignos de los más encendidos juicios de la crítica internacional, declaran un muy loable deseo: anteponer a los superlativos elogios... las interpretaciones más armoniosas de las obras que tocan algo que logran casi por entero, ya que su fuerza enorme por su cantidad y calidad, sus volcados afanes de superación, en fin, su personalidad indiscutible, se ve dañada por los contrastes exagerados del acento, creando unos grandiosos contrastes expresivos que alcanzan hasta una misma sustancia unificadora, digamos que en Schubert o Giya Kancheli, ruso nacido en 1935. De este último compositor, conocimos en esta ocasión sus Night prayers (Oraciones nocturnas) para cuarteto de cuerda y cinta magnetofónica, vieja disposición ya en la que el elemento electrónico se escucha distante como fondo, con la excepción de que al final pudo advertirse el timbre de la voz de un niño soprano... voces de los ángeles que nunca hemos oído y, añadiré por cuenta propia, ni tampoco ahora, en su alusión dentro de un contexto lejanísimo, insistiendo en los enfrentamientos de la cantidad sonora, que es procedimiento general de sus veinticinco minutos de duración abstracta. E E Amos Lee, ayer en Madrid ÁNGEL DE ANTONIO Amos Lee, la nueva voz de Blue Note, presenta en Madrid su primer álbum El Norah Jones masculino, como es conocido, ha sido telonero de Bob Dylan y B. B. King, entre otros cantante y compositor norteamericano participará en el próximo Festival de Jazz de San Sebastián, junto a artistas como Joe Cocker o Van Morrison J. HERNÁNDEZ MADRID. Amos Lee es la penúltima perla salida del prestigioso sello jazzístico Blue Note, el mismo que siguió la tendencia (y también el mercado) iniciada a mediados de los años noventa, cuando apareció la figura de Diana Krall. Hasta entonces, las discográficas del género se habían caracterizado por producir los discos de las grandes figuras del jazz más puro y genuino, pero lejos de los superventas. El camino abierto con Krall- -un jazz amoldado al gran público con otros tintes musicales- -les sirvió para descubrir nuevos talentos en caminos hasta entonces poco trillados. Y surgió Norah Jones, triunfadora en los Grammy (ocho nada menos con su primer disco, Come away with me Ahora le toca el turno a un joven Amos Lee (27 años) que está estos días en Madrid (hoy toca en el Chesterfield Café de la capital) para promocionar b El joven Interpretación inolvidable Antes y después de la composición de Giya Kancheli, escuchamos versiones imperecederas de Franz Schubert: su Movimiento de cuarteto número 12, D. 703 y su colosal Quinteto de cuerda, D. 956 -su Adagio en personal juicio supone una de las cumbres del romanticismo musical- que contó con la colaboración del gran violonchelista Heinrich Schiff, en una interpretación inolvidable del Cuarteto Alban Berg, formado por los violinistas Günter Pichler y Gerhard Schulz, la viola Isabel Charisius, y el violonchelo Valentin Erben, cinco excelsos profesores, merecedores de las reiteradas ovaciones del público del Liceo de Cámara sabedor de que habían escuchado algo de real excepcionalidad. su primer disco, distribuido en España por EMI, al que ha bautizado con su mismo nombre y en el que ha colaborado Jones en dos temas, Keep it loose, keep it tight y Colors Por extraño que parezca, este cantante y compositor norteamericano, al que la crítica ha tildado del Norah Jones masculino, asegura a ABC que él no se dedica al jazz. No sé mucho- -dice- -acerca de este tipo de música, aunque la entiendo y me gusta su feeling Lo cierto es que, aunque su música va del blues al folk pasando por el soul, también destila jazz. Sus influencias se enmarcan sobre todo en la década de los setenta, la más creativa, según él, de la historia de la música, y de pesos pesados del soul como Stevie Wonder y Bill Withers. También admira a James Taylor o al folkie John Prine. Amos Lee fue el telonero de Norah Jones en la gira de la artista de Brooklyn en 2004. También ha tocado con Bob Dylan y B. B. King. El cantante forjado en los garitos de Filadelfia participará este año en el Festival de Jazz de San Sebastián (del 22 al 27 de julio) donde compartirá cartel con Van Morrison, Bebo Valdés, Gilberto Gil, Keith Jarrett o Joe Cocker, con quien actuará el 25 julio. l Teatro Pradillo recupera con buen tino uno de los montajes que en febrero pasado integraron su IX Ciclo de Autor dentro del Festival Escena Contemporánea. Una iniciativa de apasionante entidad dramática- -dirigida por Vicente León y centrada en años anteriores en autores como Müller, Pinter, Strauss y Azama, entre otros- -que en esta ocasión tuvo como protagonista a la británica Caryl Churchill (Londres, 1938) Esta escritora, una de las más interesantes autoras teatrales del panorama internacional, inició su trayectoria escénica en los años 70 desde presupuestos dramáticos feministas y, sin abandonar su cuestionamiento de los mecanismos que condicionan el papel de la mujer en la sociedad, ha ido abriendo el abanico de sus preocupaciones críticas a otros contenidos, siempre de vigoroso aliento social. El montaje recuperado es el limpio, exigente, esclarecedor y riguroso realizado por Vicente León, que toma como pretexto la clonación para realizar una inquietante indagación sobre la identidad personal, el destino, la familia, la influencia de los condicionantes sociales en la personalidad, la paternidad, la posibilidad de recomenzar... No hay explicaciones clínicas ni hipótesis que entren en el terreno de la ciencia- ficción: la clonación se acepta como algo normal en el momento en que se concentra la acción. Tras el suicidio de su mujer, un hombre decide clonar a su único hijo fallecido, un alcohólico al que siente que no supo educar: ahora, ayudado por la ciencia, intenta abordar su paternidad desde cero. No sabe que el laboratorio ha creado posteriormente otros diecinueve clones, ignorantes todos de que existen otros seres genéticamente idénticos. La obra narra los sucesivos encuentros entre el padre y tres de estos clones que se preguntan sobre el enigma de su origen, y que, al conocer la existencia de otros como ellos, sienten su identidad fragmentada, desintegrada. Una situación con efectos trágicos y un final de sesgo sorprendente. León realiza un gran ejercicio de dirección al servicio del texto, bien auxiliado en la interpretación por Francisco Vidal, como el atribulado padre que se enfrenta a una insólitamente multiplicada prole, y Carlos Martínez- Merón, en el triple papel de un ser humano igual a otros y distinto al tiempo.