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22 MARTES 24 5 2005 ABC Internacional El canciller Schröder, el primer ministro regional saliente de Renania del Norte- Westfalia, Peer Steinbrück, y el presidente del SPD, Franz Müntefering, ayer en Berlín EPA Schröder convoca una moción de confianza el 1 de julio para forzar el adelanto electoral El canciller debe convencer al presidente para poder emular la estrategia adoptada por Kohl en 1983 canciller, virtuoso de la maniobra política, es anticipar en un año los comicios convocándolos el próximo 18 de septiembre y presentar su candidatura RAMIRO VILLAPADIERNA CORRESPONSAL BERLÍN. El golpe escénico del adelanto electoral hacía admitir ayer a la mayoría de los analistas que, si el canciller Gerhard Schröder está arrinconado y desarmado no por ello, o precisamente por ello, deja de ser un adversario de primera, como demostró en otras lides. Al pronto, el canciller ha logrado sobrevivir a las primeras horas, sorteando el anticipado cuarteamiento de su gobierno, la rebelión del partido y la histórica victoria democristiana, en lo que un diplomático español sólo podía parangonar al relato de Heinrich Böll de un artista del trapecio y, encima, a un 67 por ciento de encuestados el adelanto le ha parecido la mejor salida, según la cadena pública ARD. Con ser maestro el golpe del tándem Schröder- Müntefering- -ya se habla menos del tándem Schröder- Fischer- -no oculta el que, incluso una victoria federal para el SPD no cambiaría el bloqueo político actual, con el control de las regiones y la Cámara Alta en manos de la CDU- CSU. Entonces, tal vez b La idea del sólo se pudiera ir a una gran coalición de socialistas y democristianos; y, seguramente, sin Schröder; y sin los Verdes, lo que definitivamente sería el fin del modelo rojiverde, o como escribía ayer el historiador muniqués Michael Wolffsohn, el fracaso de los del 68 El arranque ha sido como un dopaje de adrenalina para los cabizbajos compañeros del SPD, según Der Spiegel, y la recuperación de la derrota parece pasmosa. Ahora todos parecen engullidos por la nueva dinámica elec- toral, aunque el nuevo fuego puede ser fatuo. Tras las elecciones: elecciones escribe el Frankfurter Allgemeine. Ello no oculta lo que un análisis de Der Spiegel califica como suicidio preventivo ante el miedo a la muerte La convocatoria no podría ser antes del 18 de septiembre, pues hasta el domingo anterior tienen vacaciones de verano en Baviera y Baden- Württemberg, ni tampoco después, a decir de los monitores del calendario político. Ahora, para proseguir con la convoca- toria cumpliendo con el escrupuloso art. 68 de la Constitución, el canciller tiene que convencer al presidente de que sus intenciones para el adelanto son algo más que partidistas y forzar la pérdida de una moción de confianza, como ya hizo Helmut Kohl en 1983. Tanto el presidente del SPD, Müntefering, como Schröder han argumentado la necesidad de desbloqueo y de buscar un respaldo más amplio para las ambiciosas reformas. La derrota del domingo supone la octava caída se- LA CHICA DE HIERRO JOSÉ MANUEL COSTA E s una mujer de ojos acuosos que, según propia confesión, nunca fue joven. A pesar de haber pulido su apariencia con la edad y los asesores de estilo, Angela Merkel, jefa de la CDU, es como la contraimagen mediática de Gerhard Schröder, ese político que nació maquillado por si había una cámara esperándole. Frau Merkel, de 51 años, puede llegar a ser la primera canciller en la historia de Alemania y. más notable, la primera ciudadana crecida en la RDA (aunque nació en Hamburgo en 1954, se trasladó pronto a Quitzow, donde su padre fue párroco) que llegue al cargo. Sería la primera con estudios científicos y la más joven. Como sucede en política, la señora Merkel recogería una herencia compleja. La parte negativa le vendría de su padrino, Helmut Kohl y de su antiguo país, la RDA. La muy equivocada manera con que Kohl afrontó la unificación, endeudándose en vez de subir impuestos temporalmente (en la euforia de los 90 hubiera sido posible) lastra la economía alemana e incluso la europea desde hace una década. Por otra parte, Kohl dejó pendientes tres reformas fundamentales, la de los servicios sociales, la laboral y la fiscal. Sencillamente, tras la reunificación ya no le quedaba fuerza política para enfrentarse a una verdadera reforma de un sistema maravilloso pero fatalmente anquilosado. Esas reformas son la que ha iniciado Schröder y son las que le conducirán a perder la cancillería. No tanto por las reformas, sino porque los alemanes ya saben a estas alturas que este hombre, aparte de poco fiable, no es competente ni tiene visión. Es muy posible que Angela Merkel no sea tan fotogénica, pero da la impresión de que algún principio aún le queda. Y en una Alemania muy preocupada por el futuro, la honestidad de creencias ha adquirido valor.