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ABC LUNES 23 5 2005 Deportes 95 Rafa Benítez, tercero por la izquierda, arropado por su equipo de trabajo. De izquierda a derecha, Paco Herrera (jefe de ojeadores) Pako Ayestarán (assistent manager) y Ochotorena (porteros) cirle que a Anfield siempre iban con traje. La tradición para ellos es sagrada Por contra, Ayestarán comenta con la boca pequeña que lo que más les cuesta entender es que no se puede preparar todo con 48 horas de antelación. Son serviciales como ellos solos, pero a veces quieren la lista de habitaciones cuando todavía no hemos dado la lista de concentrados Una de las tradiciones que más les ha impresionado es el famoso boot- room de Anfield. El cuarto de las botas donde Shankly se reunía con Paisley, Fagan, Moran y demás técnicos para preparar los partidos y mantener largas charlas de fútbol. Ahora ya no tiene botas colgadas de las perchas y es donde los técnicos del Liverpool invitan después del partido a los entrenadores del equipo contrario. La tradición- -cuenta Ochotorena- -es comentar lo que ha sucedido con el entrenador rival. Suelen bajar también los chairman (los presidentes) y a veces he visto a ex jugadores como Dalglish o Rush. No es obligatorio que vengan los técnicos del otro equipo, pero sí invitarles y estar un rato por si llegan. Este cuarto existe en casi todos los estadios ingleses y para algunos si no acudes es una ofensa LAS FRASES DE SHANKLY Pasar siempre el balón a la camiseta roja más cercana a vosotros En Liverpool hay dos grandes equipos, el Liverpool y el equipo reserva del Liverpool El fútbol no es cuestión de vida o muerte, pero ¿hay algo más importante que el fútbol? Si eres el primero eres el primero; si eres el segundo no eres nada Kevin, hijo (por Keegan) sal y reparte unas cuantas granadas de mano por todo el campo Un equipo no marca hasta que no tiene el balón y cuando lo consigue tiene que guardarlo. Jugar al gato y al ratón hasta que aparece un espacio abierto y siempre aparece Creo en el socialismo, pero no como idea política. Para mí es un estilo de vida y humanidad. El verdadero significado de la vida viene del trabajo colectivo y la ayuda recíproca. En estos principios me inspiro en mi vida y en el fútbol La vida de los técnicos transcurre prácticamente todo el día en Melwood, la Ciudad Deportiva del club, donde están prohibidos los teléfonos móviles para todos. Para llamadas de urgencia o simplemente para que estén comunicados con el exterior, el club dispone de unos teléfonos fijos desde donde se puede llamar sin importar dónde ni cuánto tiempo. Cuentan que siempre están ocupados y cabe pensar que donde hay jugadores de catorce nacionalidades la cuenta de teléfono a final de mes debe ser de muchos miles... de libras. Paga el club. Por cierto que el Liverpool, como casi todos los clubes ingleses, paga semanalmente. La ficha anual de técnicos y futbolistas es repartida en 52 semanas. Desde el despacho de Rafa Benítez se divisan los tres campos de entrenamiento. Y las jornadas de trabajo van desde las ocho y media a las seis de la tarde. Hay días que las reuniones le impiden saltar al césped. Entonces toma el mando Pako Ayestarán, que lleva trabajando con él desde el Extremadura. Ya no es el clásico responsable de la preparación física. Ahora es lo que en Inglaterra denominan assistent manager que viene a ser como el segundo entrenador, pero que también se ocupa de obligaciones burocráticas como son las que en España realiza la figura del delegado del equipo, que no existe en Inglaterra. A Ayestarán, siempre con la pizarra metálica en los banquillos al lado de Benítez, lo que más le ha llamado la atención es la organización del club. Esto es un paraíso para un entrenador. Nuestra capacidad de decisión es mayor y además las decisiones se ejecutan inmediatamente. No es como en Aquí siempre hay un mañana A Xabi Alonso se le quedó grabado el primer día que bajó por las escaleras de Anfield camino del terreno de juego. Ves las letras doradas sobre fondo rojo y piensas que tienen que significar algo especial cuando en ningún otro estadio hay algo parecido. Nos han dicho que se colocaron en la época de Bill Shankly y el objetivo era recordar a los jugadores del Liverpool donde estaban, sus obligaciones, y a los contrarios intimidarles con el recuerdo de que estaban en Anfield. También en nuestro vestuario los techos son más bajos que en los del equipo rival. Dicen que es para que nos crezcamos, para que nos veamos mas grandes. El suelo del vestuario rival además parece más inconsistente, como si flotaras, para que les tiemblen las piernas, se sientan inseguros cuando lo pisan Luis García nunca se había sentido tan querido. Todo es muy natural. Los grandes jugadores del club pasean por Anfield y se mezclan con nosotros. Nunca se tiene sensación de agobio. Aquí siempre hay un mañana. La locura se ha desatado con la final, pero durante toda la temporada hemos trabajado con una tranquilidad absoluta El domingo pasado, al terminar el último partido de Liga, Anfield bendijo al equipo para su viaje a Estambul. Todos, técnicos y jugadores, dieron la vuelta al estadio. A Ochotorena le recordó las fiestas de fin de curso o las graduaciones. Anfield es su centro de todo. No van a la Ciudad Deportiva a ver a los jugadores porque saben que aquel es el lugar de trabajo. Cuando ganan no salen a la calle ni van al aeropuerto. Ellos todo lo celebran en Anfield. Es nuestro templo España, que tienes que superar pasos y vistos buenos. Aquí lo que Rafa o nosotros en una segunda instancia decidimos se hace en un plazo corto. Ahora no es que mande más que en el Valencia, nosotros somos todos técnicos y manejamos todos los aspectos. Me sigo encargando de llevar todo el trabajo físico, pero también me preocupo de filtrar cosas que no tienen por qué llegar al máximo responsable Anécdotas tiene para escribir el primer capítulo de un libro. Por otra parte, en el funcionamiento del club son un poco el reflejo de la sociedad inglesa, que es tradicional y clasista. Recuerdo cuando jugamos el primer partido de Liga. Les citamos a comer y les dije que vinieran con ropa de calle, era el mes de agosto y hacía calor. En España los jugadores hubieran estado encantados. Aquí no lo entendían. Terminaron marchando donde Rafa para de- Xabi Alonso: Nuestro vestuario tiene los techos más bajos para que nos sintamos más grandes e importantes El equipo nunca se concentra, cobra la ficha semanalmente y a los partidos de Anfield siempre va con traje