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48 LUNES 23 5 2005 ABC Cultura y espectáculos Glendinning: Con su visión cada vez más sombría, Goya aporta a su época lo sublime de lo terrible El hispanista británico recibe hoy el homenaje del Museo del Prado por su vida dedicada al pintor b También ha participado en la reunión de expertos que analizó este fin de semana el proyecto del museo Espacio Goya que se abrirá en Zaragoza JESÚS GARCÍA CALERO MADRID. Goya sigue siendo un misterio, un hombre irrepetible y un genio irreductible a una definición sencilla. Uno de los estudiosos que más luz ha arrojado sobre las piezas que forman ese misterio, gracias a una vida de trabajo, es el británico Nigel Glendinning, a quien el Museo del Prado rinde hoy un justísimo homenaje, a través de su Fundación de Amigos. Es uno de los máximos expertos en el siglo XVIII español y en la pintura y el tiempo de Goya. También ha participado en un encuentro de expertos para hablar del futuro museo Espacio Goya de Zaragoza, del que afirma que debe ser lo que digan los zaragozanos, no lo que digamos los expertos, aunque nosotros luego afinemos el proyecto Lo que un experto nunca debe olvidar Glendinning lucha para que el canon de Goya sea científico. Para él es importante que tengamos un concepto claro de cuáles son las obras de Goya y cuáles son copias o imitaciones, aunque subraya que estas últimas reflejan el impacto de su obra y el gusto de la gente por sus temas, así que no son despreciables, importa incluso el porqué se hicieron las copias Ante las dudas que muchos cuadros despiertan en los expertos propone tres pequeños mandamientos que ningún análisis de un cuadro debe olvidar: Saber para dónde se pintó y a qué público se dirigía, cuál es el punto de vista (halagador, irónico, crítico, jocoso) porque Goya cambia mucho. Y después mirar bien la composición del cuadro, la gama de colores, cómo da vida y emoción al tema y, en último lugar, pensar en qué fines se habrá propuesto, pues existe la posibilidad de que un encargo salga diferente de sus manos, puesto que su personalidad se cuela en la obra ¿Qué clase de hombre era Goya? Así que, ¿quién era Francisco de Goya, qué clase de hombre? Según Glendinning, parece que era un hombre un poco colérico, apasionado, desde luego y, sin embargo, es muy de su tiempo, con gran respeto por la razón y el orden Goya es para él uno de esos artistias difíciles de encajar. Ahí está su genio. Es inencajable. Creo que su temperamento se ve en sus cuadros, y que está en la línea de Velázquez. La manera de poner el óleo sobre el lienzo y otras materias es siempre expresiva y no sólo representativa. Por eso será que nos sigue fascinando tanto. Porque en sus obras buscamos no sólo el tema sino el fin con el que se hicieron y qué emoción aún nos suscitan. ¿Cuánta ética hay en su visión de la vida y los desastres del mundo? -Goya tiene un concepto de la vida muy difícil de definir. Es evidente que se une al movimiento crítico de su tiempo, con una visión irónica. Pero hay obras que no son irónicas, sino deliciosas y llenas de gracia. El problema es que no hay una línea clara en el desarrollo de su personalidad. Creo que sus problemas de salud en los años 90 y de nuevo en 1819 le dejan mella. Con voz muy pausada, al otro lado del teléfono, desgrana Glendinning un ramillete de ejemplos, pues este sabio hispanista siempre apoya en datos concretos cada hipótesis. En los años 90, escoge para la serie pintada sobre pequeñas piezas de hoja de lata temas que convienen a su estado de ánimo: la cornada, el incendio nocturno cuando la gente está muriendo, el naufragio... todo esto salta El hispanista Nigel Glendinning, en una imagen de archivo a la vista e intensifica absolutamente su obra. Son sentimientos puestos sobre lo que está pintando. Pero por teléfono es muy difícil definir a un hombre... La posible frialdad tecnológica cae bajo la acometida de sus cálidas palabras cuando le preguntamos qué es lo que en realidad más le fascina del pintor al que ha dedicado gran parte de su vida: Lo que a mí me fascina de Goya es el contraste del hombre del que hablamos y que también sabe halagar a la gente, idealizando ambos sexos en muchos dibujos. No parte siempre de la realidad escueta, sino desde un punto de vista estético. Le importa la estética, hasta el final de su vida emplea líneas de composición tradicionales. En Los fusilamientos cuadro muy tradicional, el grupo en pirámide y la línea del barranco que cruza en diagonal el cuadro le permite enfocar al grupo que sufre. Esa imagen se le queda clavada a uno por su intensidad y su orden, con el que describe un desorden tremendo. Pero el Dos de Mayo es totalmente distinto. Es un fluir de las figuras en todas direcciones. Esa vitalidad hace al cuadro distinto. Es mucho más difícil acordarse de ese cuadro, cuántos caballos hay, dónde están las figuras A pesar de ser un hombre que cambió tantas cosas, de su gran originali- Me fascina que Goya sabe ser irónico y también halagar a la gente, idealizando a ambos sexos dad, en Goya hay un hombre que siempre sabe valorar y utilizar las tradiciones, añade. Y a veces también deja misteriosos vacíos, como en esa estampa de la Tauromaquia en la que la mitad izquierda no tiene nada. Estas aportaciones son tan originales que nos perturban, hacen que nos fijemos en qué es lo que nos está explicando Llegados a este punto, este catedrático emérito de la Universidad de Londres, fellow de Queen Mary and Westfield College, se lamenta: Yo soy un goyista que no sabe definir a Goya. si me dan una obra digo lo que opino y cómo refleja determinadas partes. Mi manera de trabajar siempre sobre las obras marca mi visión de cada momento. No hay una línea clara en su desarrollo, más allá de un constante aumento de su audacia y una visión cada vez más sombría de la vida humana. Coincidiendo con la estética de lo sublime que domina su época, Goya aporta, como si dijéramos, lo sublime terrible ¿Qué obra le fascina más hoy? -Ahora, a mis 75 años, sé como es ser viejo y me impactan mucho sus pobres viejos. Mi ojo, por otra parte, es también irónico, pero mis ironías, debo decirlo, son menos hirientes que las de Goya.