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72 Cultura CENTENARIO MANUEL ALTOLAGUIRRE DOMINGO 22 5 2005 ABC ALTO ÓPALO LUTO MAYA SMERDOU ALTOLAGUIRRE MARGARITA SMERDOU ALTOLAGUIRRE (MAYA) Sobrina y ahijada del poeta Manuel Altolaguirre Decía San Isidoro de Sevilla en sus Etimologías que el Ópalo, piedra preciosa admirable, se distingue porque tiene en sí de todas las otras piedras más ricas ya que, generalmente, se ven en ella todos los colores del iris... Decía Juan Ramón en sus Españoles de tres mundos que Manuel Altolaguirre, puesto a lo difícil, pudo respirar en la luna, y escribe en su retrato lírico (1924) Yo lo vi, escurrido, alto ópalo luto, clavado en el redondo blanco fijo, duda de astrónomos molientes. Lo vi, carbón nieve, duda de almirantes solemnes, de pie en la tabla lisa, ficha mayor de un dominó distinto, por el laminado mar que lleva y trae, con pleno barajeo total de planchas amargas, del foro oculto de la puesta lunar a la secreta sala sin nadie de la Poesía Decíamos ayer... (1990) En 1926 publica Altolaguirre su primer libro de poesía, Las Islas Invitadas y otros poemas Es un librito muy breve y el poema final, titulado Recuerdos y subtitulado Paisaje de película noruega y argumento también termina así: Y el témpano que avanza postre de los manteles marineros Ese témpano fue avanzando a lo largo de la vida del poeta malagueño, fundiéndose unas veces en poesía, otras en prosa, otras en teatro, otras en magníficas ediciones de su propia obra, de las obras de sus poetas preferidos y de las obras de sus amigos. Ese témpano llegaría a convertirse en postre de los manteles marineros en la última y definitiva actividad creativa de Altolaguirre que fue el cine y que, por desgracia, le condujo al encuentro con esa muerte tan escondida que, tantas veces, invocó en su poesía y en su propia vida... Tras las huellas del poeta Es editora y creadora en Madrid de la Fundación Generación del 27 T. DE LEÓN- SOTELO El poeta como director de cine (izquierda) y como impresor (derecha) Para alcanzar la luz Dicen que soy un ángel Y, peldaño a peldaño, Para alcanzar la luz Tengo que usar las piernas. Cansado de subir, a veces ruedo Tal vez serán los pliegues de mi túnica, Pero un ángel rodando no es un ángel Si no tiene el honor de llegar al abismo. Y lo que yo encontré en mi mayor caída Era blando, brillante; Recuerdo su perfume, Su malsano deleite. Desperté y ahora quiero Encontrar la escalera, Para subir sin alas Poco a poco a mi muerte. Manuel Altolaguirre De esa misma época es Doña Clarines dirigida por Ugarte y producida por el poeta, que hizo también una adaptación de El condenado por desconfiado de Tirso, escribiendo un curioso guión en el que traslada la acción al propio México, película que dirigió y rodó con un grupo de estudiantes mexicanos. También se le debe una curiosa y creativa adaptación de la comedia cervantina El rufián dichoso homenaje del cine mexicano a Cervantes, que define el Sobre España Su producción cinematográfica alcanza unas veinte películas de las que solamente llegaron a rodarse la mitad. Es curioso señalar que al igual que hiciera antes en sus ediciones, el poeta- impresor se siente ligado a la historia literaria española y, la mayoría de sus guiones y producciones están basados en obras o autores de nuestra literatura. Entre ellos destaco y sólo me centro en su etapa mexicana: La casa de la Troya de Alejandro Pérez Lujín, en la que intervino adaptando el guión en 1947; Las estrellas de Arniches, que con el título de Yo quiero ser tonta se estrenó en México en 1950 dirigida por Eduardo Ugarte. Hubo más, entre otras, Misericordia de Pérez Galdós; El condenado por desconfiado de Tirso; El rufián dichoso de Cervantes... En 1950, el poeta volvió a España por vez primera desde su exilio, para documentarse sobre Misericordia que se estrenó en México en 1952. Un año antes, El puerto de los siete vicios con argumento del austriaco Egon Eis y de Altolaguirre. La dirección fue de Ugarte y la producción del escritor. Ese mismo año se produce su primer éxito cinematográfico con Subida al cielo dirigida por su amigo Buñuel, y por cuyo guión mereció galardones en México, Cannes y París. En 1959, el poeta regresó a España por vez primera, desde su exilio mexicano propio autor como Cine- drama original de M. Altolaguirre con un mosaico de textos cervantinos. El filme no sellegó a rodar como tampoco la adaptación que hizo años más tarde (1958) del entremés de Cervantes El Retablo de las Maravillas En 1959, termina el rodaje de su mejor y definitiva película, que subtituló Cine- poema, sobre el texto bíblico de El Cantar de los Cantares según la versión de Fray Luis de León. El papel de Fray Luis lo interpretó el director mexicano Julio Bracho. La productora fue su segunda esposa. Pensarla, hacerla, contemplarla, fue la mayor ilusión de mi vida confesó. Dos años y medio duró el rodaje en más de trescientos sitios diferentes; esperó en la playa varias madrugadas la sorprendente salida del sol, esperó las cuatro estaciones del año para captar el paisaje de árboles y flores. Toda ella es un canto a las hermosuras creadas por Dios... Sólo le quedó revisar el montaje que, por la premura de tiempo, adolece de defectos, reconocidos por él, que nos dejó estas palabras: Este esplendoroso Cantar es sólo una secuencia de mi filme, El Libro de Job que pienso rodar en España, en blanco y negro, por lo sombrío del tema, y en tierras de Valladolid y Burgos La primera parte del todo se presentó en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, fuera de concurso, en el mes de julio del mismo año en que Altolaguirre volvió a España para... morir. Cuando, junto con su esposa, regresaba en coche hacia Madrid, un fatal y alevoso accidente, les hizo saltar por los aires. Ella murió en el acto. Manuel falleció el día de la festividad de Santa Ana. Los dos subieron simbólicamente al cielo, a ese cielo que, en frases de mi tío, tenía los colores de la bandera mexicana. No ascendieron precisamente en autobús, como sucedía en Subida al cielo Nacida en Málaga, fue traída por sus padres a Madrid, dejando atrás los años en los que la guerra civil convirtió a su padre, Porfirio Smerdou, entonces cónsul de México en la ciudad andaluza, en un hombre que salvó a perseguidos de uno y otro lado. Para dar una idea de aquella familia, baste decir que cuando se disponían a dejar Málaga en una barca, hubo que hacerle hueco a alguien cuya huida era forzosa. La niñera, una miliciana que llevaba en brazos a Maya, debía dejar su sitio a la persona en peligro. Se negó y alegó que los denunciaría. Concha Altolaguirre no lo dudó: Quédese con mi hija y ya nos reuniremos Así sería. De su tío, recuerda lo generosísimo y maravilloso que era. Evoca un paseo por la Gran Vía madrileña en los años 50. en uno de cuyos cines proyectaban La casa de la Troya de la que Altolaguirre era guionista. Entraron con la película ya empezada y tras los títulos de crédito del siguiente pase, el artista se levantó. Pero, protestó ella, quiero verla entera Él respondió: Sólo quería ver mi nombre en España La mujer que creó en Madrid la Fundación Generación del 27, que en la actualidad preside, estudió en la Facultad de Filosofía y Letras de la Complutense. Durante más de treinta años ha sido profesora Titular en la Universidad en la que estudió. Es fundadora y editora de Ediciones Caballo Griego para la Poesía, en la que ha publicado obras inéditas de Chacel, García Nieto, Juan Ramón, Dámaso Alonso... Dirige la colección Biblioteca del 27 y, con Claudio Guillén, la revista 1616