Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
62 Los domingos DOMINGO 22 5 2005 ABC UN AÑO DESPUÉS Don Felipe y Doña Letizia eligieron esta foto para felicitar la Navidad de 2004, sus primeras fiestas de casados Un día en la vida de los Príncipes La vida de los Príncipes tiene pocos tiempos muertos La actividad oficial ocupa buena parte de su jornada, pero no toda. Tanto Don Felipe como Doña Letizia tienen aficiones que tratan de rescatar. De todas formas, la agenda de Doña Letizia sigue reservando horas extras para reforzar su aprendizaje real. POR A. MARTÍNEZ- FORNÉS n La Zarzuela siempre amanece muy temprano. En estos días, la hora de levantarse coincide más o menos con la salida del sol. Fuera, la luz invade los pinares y se desperezan los ciervos y jabalíes de los montes de El Pardo. Dentro de la residencia de los Príncipes de Asturias, el reloj marca las siete de la mañana y Don Felipe y Doña Letizia empiezan otra jornada. E narán y leerán la prensa o, mejor dicho, el exhaustivo resumen de prensa que, cada día, muy temprano, les preparan en el Gabinete con todos los recortes de lo que se considera de interés para la pareja: cualquier noticia relacionada con los miembros de la Familia Real, así como los acontecimientos nacionales e internacionales más importantes de cada jornada. Navegando por internet Doña Letizia lee concienzudamente todo. Después, en su despacho, dedica un tiempo a los periódicos electrónicos y a navegar por internet, donde hay más de un millón y medio de entradas con su nombre. En la red, la información más rigurosa se mezcla con rumores disparatados, pero de todo hay que estar informado. Prensa y correspondencia Hoy es uno de esos pocos días de la semana que los Príncipes no tienen ningún acto oficial fuera de Palacio. Pero tanto en el despacho del Heredero de la Corona como en el de su esposa se acumula el trabajo. Hay documentos, papeles y numerosa correspondencia que atender, así como un montón de solicitudes de fotografías pendientes de una dedicatoria. Pero antes los Príncipes desayu- perfeccionar el inglés. Su profesor, Michael Howitt, lleva treinta años formando a los futuros diplomáticos españoles. Con una periodicidad semanal, aunque siempre sujeto a la agenda oficial, el profesor Howitt se desplaza al Palacio de La Zarzuela para dar clase a Doña Letizia. Y este esfuerzo ya ha dado frutos, pues la Princesa ha conseguido un buen nivel de inglés que le permite expresarse con gran corrección. El resto de su oficio de Princesa lo ha aprendido sobre la marcha, acompañando al Heredero de la Corona. Redacción de los discursos Mientras, Don Felipe trabaja en su despacho. Al Príncipe le gusta escribir sus propios discursos o introducir modificaciones en los textos que le preparan las personas al servicio de la Casa del Rey. A veces, incluso, improvisa sobre la marcha, lo que añade espontaneidad a sus palabras. Pero en su vida Clases de inglés Un año después de la boda, Doña Letizia mantiene sus clases para