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ABC DOMINGO 22 5 2005 Sociedad 53 EE. UU. estudia aprobar un polémico marcapasos para tratar la depresión severa El implante estimula el nervio vago y las zonas del cerebro que regulan el humor autorizar el estimulador cerebral para los casos más graves de depresión, aunque algunos expertos dudan de que tenga una eficacia real N. R. C. MADRID. Desde 1997 se recurre a la estimulación eléctrica del cerebro para controlar las crisis de personas con epilepsia. La estimulación se consigue con un sistema similar a un marcapasos con el que se envían pequeños impulsos eléctricos al cerebro, a través del nervio vago. Ahora este mismo ingenio podría autorizarse en Estados Unidos para tratar los casos más graves de depresión, aquéllos que no responden a otros tratamientos. La FDA, la agencia del medicamento estadounidense, está valorando la posibilidad, con las protestas de fondo de algunos expertos que no están convencidos de que realmente funcione en la b La FDA podría Impulsos eléctricos contra la depresión Nervio vago: Proporciona información a las áreas del cerebro que controlan el comportamiento y el sueño, entre otras funciones. Nace del bulbo raquídeo e inerva la faringe, el esófago, la laringe, la tráquea, los bronquios, el corazón, el estómago y el hígado La estimulación: El marcapasos envía impulsos eléctricos al cerebro a través de dos cables que conectan con el nervio vago, en el lado izquierdo del cuello. Los impulsos estimulan determinadas áreas del cerebro que regulan el humor depresión. Los resultados de los estudios piloto que se habían realizado ofrecían resultados esperanzadores. En uno de ellos, realizado en el Departamento de Psiquiatría del Centro Médico de Dallas con 30 voluntarios, se observó una mejoría considerable en el 40 por ciento de los pacientes tratados. Todos los participantes llevaban más de dos años enfermos y no respondían a la medicación. El estado de muchos enfermos volvió casi a la normalidad y pudieron reincorporarse a su trabajo. El estimulador: Del tamaño de un reloj de bolsillo se implanta bajo la piel justo por debajo de la clavícula CG. SIMÓN Para enfermos desesperados Sin embargo, en el único ensayo controlado más riguroso que se ha realizado hasta la fecha, no se consiguieron grandes beneficios frente a los riesgos de la cirugía. Algunos mejoraron, pero no la mayoría. Además, los detractores del tratamiento aseguran que una vez implantado, resulta complicado retirar el marcapasos cerebral si finalmente no funciona. El ingenio no es mayor que un reloj de bolsillo y se colo- ca sin riesgos bajo la piel, justo bajo la clavícula. El problema se plantea con los cables que desde el estimulador recorren el interior del cuello para alcanzar el nervio vago. A favor de este dispositivo se han pronunciado en The New York Times Harold A. Sackeim, responsable del departamento de Psiquiatría Biológica en el Instituto de Psiquiatría de Nueva York: Muchos de los enfermos con depresión no responden a ninguna terapia conocida y están realmente desesperados. No hay opciones para estos pacientes y necesitamos pensar en un tratamiento que pueda proporcionarles una posible ayuda La FDA podría tomar una decisión en breve después de haber lanzado señales contradictorias. El verano pasado le aseguró a la compañía que lo comercializa su decisión de no autorizarlo. Seis meses más tarde, con nuevos datos del producto, anunció su intención de reconsiderar su decisión para los casos más graves. Los testimonios de enfermos que han probado el estimulador cerebral como parte de ensayos clínicos también han ablandado a la agencia estadounidense. Uno de estos pacientes, Charles Donovan, decía: Pasé de ser un completo vegetal a convertirme en alguien con energía y con confianza en mí