Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
36 Internacional DOMINGO 22 5 2005 ABC Enfermos ingresados en el hospital de Zmio, en condiciones sanitarias lamentables y con una atención médica prácticamente inexistente Miles de personas en la República Centro Africana malviven a su suerte frente a la corrupción sanitaria, la enfermedad del sueño y la indiferencia de la comunidad internacional Un futuro oscuro como la piel A. Y. Z. BANGUI. El futuro más inmediato tanto para la República Centro Africana como para el resto de África se presenta muy pero que muy complicado. Si hasta ahora los países de este olvidado continente habían logrado sobrevivir gracias a las migajas solidarias envenenadas de intereses económicos de las grandes potencias del primer mundo, desde el próximo enero la esperanza desaparece. Los países que producen genéricos de medicamentos ya existentes a menor coste para poder hacer frente a las extremas necesidades sanitarias de su población no podrán fabricar los avances de los mismos y, en caso de querer seguir fabricando los ya existentes, tendrán que pagar una compensación a los laboratorios dueños de las patentes. Una medida que, en la práctica, se traduce en un tiro en la nuca a la mayoría de los estados del tercer mundo, en los que ni la población civil ni sus sistemas de salud pueden tener acceso a determinados medicamentos por lo elevado de sus costes. Los expertos aseguran que esta medida afectará especialmente a los países del continente africano, en algunos de los cuales los índices de prevalencia del VIH son superiores al 30 por ciento, y en los que si hoy por hoy ya resulta todo un imposible tener acceso a los retrovirales genéricos de producción autorizada, a partir del próximo enero será una utopía. En las manos de Dios TEXTO Y FOTO ÁLVARO YBARRA ZAVALA. ENVIADO ESPECIAL BANGUI (RCA) Su hijo no nace si usted no me paga cien cefas dice la comadrona del hospital de Mboki a una indefensa parturienta mientras que obstruye con su mano el orificio de la vagina evitando así que nazca el niño. A estos extremos ha llegado el instinto de supervivencia en la olvidada República Centro Africana. Un país desestructurado por la guerra y los numerosos golpes de estado en el que cerca de tres millones de personas viven por debajo del umbral de la extrema pobreza. Es verdad que existe corrupción, tampoco es de extrañar en un país como este en el que los funcionarios no cobran sus salarios desde hace nueve meses asegura Víctor García Leonor, coordinador sobre el terreno de Médicos Sin Fronteras. Una corrupción que ha llegado al sector sanitario y que ha convertido en todo un imposible superar con éxito brotes de enfermedades como el cólera, la tuberculosis o la meningitis, ya que en la mayoría de las ocasiones los medicamentos donados por la Organización Mundial de la Salud no llegan a sus beneficiarios, sino a un pequeño puesto de un mercado olvidado cuyo propietario suele ser habitualmente un colaborador cercano de un desalmado funcionario del ministerio. La impunidad es total, nadie pide cuentas a nadie, transfusiones infectadas con VIH, médicos que operan en estado de embriaguez, oportunistas que se hacen pasar por cirujanos para llevar algo que comer a casa, todo vale en un país como este ante la extrema indefensión del paciente. En la sala número dos del hospital de Zmio, tumbado en un viejo camastro, agoniza Bruno. Ingresó el pasado martes para someterse a una pequeña intervención con el fin de reducir una hernia. Hoy se debate entre la vida y la muerte. El motivo, una sutura mal hecha que le ha provocado una infección interna. Enfermedades olvidadas Si la población civil de la República Centro Africana no tuviera ya suficiente con sobrevivir a un sector sanitario corrupto e incompetente, la madre naturaleza les ha condenado a padecer una de las enfermedades más crueles y Transfusiones infectadas, médicos en estado de embriaguez, oportunistas que se hacen pasar por cirujanos... La mosca tse- tse está haciendo verdaderos estragos entre la población olvidadas, como es la tripanosomiasis o enfermedad del sueño. La mosca tse- tse está haciendo verdaderos estragos entre la población. Pueblos enteros cercanos a la frontera sur del Sudan han desaparecido por culpa de la enfermedad. El gobierno es incapaz de afrontar la situación y dos de los tres focos de tripanosomiasis que se han localizado en el interior del país amenazan con seguir propagándose. La administración sólo cuenta con un medicamento de los años cincuenta para hacer frente a la enfermedad, el Arsodal, un derivado del arsénico cuya utilización, como afirma Médicos Sin Fronteras, tiene más riesgo para el enfermo que jugar a la ruleta rusa En la actualidad, llama especialmente la atención la ausencia de las ONG en la zona ante una situación que se podría catalogar de emergencia. Hoy por hoy, sólo se encuentran aquí dos, COPI, de origen italiano, y Médicos Sin Fronteras. Esta última intenta ayudar dentro de sus posibilidades en la lucha contra la enfermedad del sueño, una guerra que saben de antemano que nunca podrán ganar. La tripanosomiasis sólo afecta a unos pocos países del tercer mundo, ¿qué esperanza les queda cuando el mundo desarrollado ni siquiera se molesta en buscar soluciones para el paludismo, que afecta prácticamente a la totalidad del tercer mundo? Pues la verdad es que ninguna