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ABC DOMINGO 22 5 2005 La Entrevista 11 El líder de la oposición, en su despacho de la séptima planta de la sede nacional del PP, en la calle Génova de Madrid es intentar llegar a un acuerdo para que los dos grandes partidos, como se ha hecho desde 1978, piloten cualquier reforma. Es un hecho evidente. CarodRovira lo resumió después: con el PP habrá diálogo pero no acuerdo. No mintió. Decir que está en manos de ETA es un hecho objetivo. Hasta hace unos meses era una banda que sabía que su única salida era dejar de matar. Hoy puede decidir el presidente del Parlamento vasco y, después, el jefe del Ejecutivo vasco. ETA controla hoy el calendario de la política española, va a decir qué reuniones habrá, cuándo, con quién y cuáles son los procedimientos. Y de qué se va a hablar. Evidentemente se hablará de España. ¿Es que alguien cree que después del acuerdo adoptado por el Congreso invitando a ETA a dialogar no es ETA quien tiene la sartén por el mango? -Y ante la gravedad de esa situación, ¿no es necesario reconducir las relaciones Gobierno- oposición? -Yo sé que la inmensa mayoría de los españoles quiere que los grandes partidos nacionales estén de acuerdo para luchar contra el terrorismo y para decir que España es España. Yo también, pero no voy a generar falsas expectativas. No veo más salida que rectificar la oferta de diálogo a ETA. Zapatero, que siempre apela al talante, al diálogo y al arte de rectificar, tiene una oportunidad magnífica de demostrar que eso es Esta legislatura no es el momento para cambiar la fórmula de sucesión en la Corona -Tal y como están las relaciones con el Gobierno, de reforma constitucional, nada. -Si quieren hablar con nosotros de reformas constitucionales tienen que hablar también de reformas estatuarias. Aquí se ha debatido como reforma de Estatuto el plan Ibarretxe y se pudo aprobar en las Cortes sin contar con el PP. Como se puede vaciar de contenido las competencias del Estado vía reforma de Estatutos, ambas cosas deben ir juntas. -El cambio de fórmula de sucesión en la Corona se queda aparte. -Corresponde al Gobierno decidir cuál es el momento. Yo sólo digo que no es urgente. ¿No es partidario de hacerlo en esta legislatura? -No. Plantear reformas con el Gobierno en minoría, en momentos de tensión, con un Ejecutivo apoyado por partidos que en los grandes temas nacionales dan la espalda a la lógica y al sentido común es correr un enorme riesgo. cierto. Yo no puedo pactar ni acordar nada con un Gobierno cuyo presidente ha ofrecido un diálogo a una organización terrorista y que tiene un secretario general en el País Vasco que ha dicho que está dispuesto a montar las dos mesas que Otegi y Batasuna, con el respaldo de ETA, han anunciado hace pocas fechas. Ya me gustaría a mí recuperar el consenso en estos temas, pero no se me puede pedir que siga al Gobierno en esta operación. Sería una enorme irresponsabilidad. Creo que es bueno para España, aunque a uno le llamen intransigente, que alguien di- ga algunas cosas en las que cree. Lo grave es que todos enloqueciéramos si nos apuntáramos a esta operación que, en mi opinión, es suicida. -El PSOE insiste en que es lícito o legítimo intentar el diálogo para poner fin a la violencia -Primero, va contra el Pacto Antiterrorista y los pactos están para cumplirlos. Segundo, no es ético pagar un precio a unos terroristas. Y tercero: es un inmenso error. ETA quiere dos foros y en uno de ellos se va a hablar de lo que ellos llaman paz ¿Qué se cree el presidente del Gobierno, que no le van a pedir nada a cambio? Hasta hace poco, ETA estaba a punto de ser derrotada. Ahora, pueden pasar de una derrota que era inminente a una victoria. Le van a pedir por los presos, le van a pedir que la banda terrorista sea perdonada sin pedir perdón. Pero es que, a la par, se pretende hacer una mesa para tratar del marco político del País Vasco, unas nuevas reglas de juego. No será ni un nuevo Estatuto, sino algo parecido al plan Ibarretxe. ¿Y cómo puede uno estar sentado en una mesa cuando el otro pone una pistola encima? Es un disparate. ¿Y si hubiera una tregua previa como cuando estaban ustedes en el poder? -No se pueden equiparar situaciones. Entonces hubo una tregua declarada unilateralmente por ETA sin que el Gobierno tuviera el mínimo contacto con la banda. Luego nos enteramos de que se debía a un pacto con el PNV, el de Estella, y rompieron la tregua porque el PNV no cumplió sus compromisos. Aznar envió unos emisarios personales, después de consultar con todos los grupos políticos, para constatar si ETA iba a dejar las armas. Y se constató que no iba a hacerlo. No hubo negociación política ni se puso nada encima de la mesa. Es un enorme error pretender negociar con un terrorista. Des (Pasa a la página siguiente)