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4 Opinión DOMINGO 22 5 2005 ABC CONVICCIONES A entrevista que hoy publicamos con el líder de la oposición no deja lugar a dudas de que Mariano Rajoy tiene muy clara la estrategia y la línea de oposición activada en el debate sobre el estado de la Nación. Pero es consciente de que habrá de incrementar su pedagogía para que una parte de la opinión pública- -obnubilada quizás por la perspectiva de un hipotético final feliz- -advierta los riesgos que conlleva la forma y contexto en los que Zapatero ha abierto el proceso. Y también del colosal número de contraindicaciones que pueden esperar en cada recodo del camino emprendido. Pero es la firmeza la que vuelve creíbles las convicciones. El papel que la política reserva al jefe de la oposición conlleva, entre otras, esta responsabilidad, que hoy se torna fundamental. Rajoy lo ha entendido y obra en consecuencia. L PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: IGNACIO CAMACHO Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil PRÍNCIPES DE ASTURIAS L Duran Lleida CH. BARROSO CIU SE MUEVE AS últimas declaraciones e iniciativas políticas desarrolladas por CiU en las Cortes apuntan a un claro aumento del tono crítico que la coalición nacionalista dispensa al Gobierno de Zapatero. Que no se aprobara ninguna de sus propuestas de resolución en el debate sobre el estado de Nación ha sido determinante. Nunca había ocurrido y que pase en la legislatura del talante parece un sarcasmo. Duran i Lleida- -que tradicionalmente ha exhibido una abrumadora sensatez- -acierta en la estrategia de abandonar el seguidismo y el aplauso permanente que el resto de la oposición, salvo lógicamente el PP, hace del Ejecutivo socialista. El oficio de la oposición tiene bien poco que ver con el de palmero, sobre todo cuando la acción de gobierno es tan manifiestamente mejorable. L A monarquía parlamentaria es la forma política del Estado según establece el artículo 1.3 de la Constitución. Como es notorio, el arraigo de la institución en la sociedad española y la legitimidad reforzada por Don Juan Carlos en el ejercicio de sus funciones son piezas sustanciales en el éxito de la España constitucional. Hace hoy un año, en un día de fuerte lluvia, contrajeron matrimonio Don Felipe y Doña Letizia en la catedral de la Almudena de Madrid. Las palabras del Príncipe en el banquete celebrado a continuación en el Palacio Real, expresando su compromiso y el de la Princesa con el proyecto de convivencia en libertad de todos los españoles, son fiel reflejo del significado primordial de la estabilidad como valor que sustenta la monarquía. La continuidad en el tiempo y la posición del Rey por encima de las coyunturas partidistas son, en definitiva, el secreto del prestigio de que goza la Corona. A ello se añade la singular capacidad de la Familia Real para acercarse a la gente y hacerse cargo de sus inquietudes en los más diversos ámbitos políticos, socioeconómicos, culturales o territoriales. La reciente estancia de los Príncipes en Baleares, coincidiendo con el anuncio del embarazo, es una prueba más de ese contacto directo entre la Corona y la sociedad que otorga un plus de legitimidad sociológica a la legitimidad jurídica y política que deriva de la Constitución y las leyes. Excepto en algunos periodos muy agitados de nuestra evolución, la monarquía se identifica con la historia de España. Hoy día, cuando la soberanía reside de forma exclusiva en el pueblo, la Corona ha sido capaz no sólo de desarrollar con toda dignidad sus funciones simbólicas y representativas, sino también de ser la mejor expresión, dentro y fuera del territorio nacional, de esa imagen de la España contemporánea situada por fin a la altura de los tiempos. Conoce bien Don Felipe este significado histórico y actual de la monarquía y es indudable que cumple con todo rigor las tareas que le están encomendadas, sobre todo en la alta representación del Estado en las relaciones internacionales. Además, alienta e inspira las actividades de la Fundación Príncipe de Asturias, cuyos premios alcanzan resonancia mundial. Atiende en particular al deporte, la cultu- ra, la lengua y otras manifestaciones que contribuyen a forjar la imagen de una nación, ese llamado poder blando que tiene gran importancia en el mundo mediático de nuestros días. La contribución de Doña Letizia a estas actividades está resultando muy positiva, prueba de su adaptación a una tarea exigente, que cumple con discreción y buen sentido. Satisfecha ya la expectativa acerca del nacimiento próximo de un heredero, conviene afrontar con prudencia el debate sobre una eventual reforma de la Constitución para equiparar a varones y mujeres en el orden sucesorio. La igualdad de los sexos es un principio irrenunciable en cualquier sociedad civilizada y, salvo raras excepciones, todas las opiniones coinciden en la conveniencia de modificar el artículo 57. Otra cosa son las cuestiones de oportunidad y el contexto político en que nos encontramos. En efecto, está en marcha- -aunque todavía en fase preliminar- -un proceso de reforma que afecta a cuatro puntos concretos, de los cuales sólo el que concierne a la sucesión cuenta con el consenso de los dos grandes partidos nacionales, condición inexcusable para que la reforma pueda llevarse a cabo. Como es sabido, el artículo 168 impone un procedimiento agravado, que implica disolución de las Cortes y referéndum obligatorio y vinculante. No es oportuno mezclar unas reformas con otras, sobre todo las que afectan al modelo territorial, donde existe una fuerte división en la opinión pública. A su vez, si se aísla la reforma del Título II, la consulta popular otorgará sin remedio a ciertas fuerzas marginales un protagonismo que no merecen y se prestará a una lectura sesgada el resultado. Lo mejor es enemigo de lo bueno, según un sabio refrán, y la responsabilidad institucional debe situarse por encima de cualquier consideración. Hay cuestiones- -como la retroactividad y los derechos adquiridos- -que la técnica jurídica puede resolver. Otras, en cambio, podrían desencadenar más problemas de los que resuelven. Las palabras de Don Juan Carlos y del propio Don Felipe invitando al sosiego deben entenderse precisamente en el cumplimiento de la función moderadora que la Constitución atribuye al Rey y que ejercerá, en su día, el actual heredero. POLÍTICA EXTERIOR A LA DERIVA S difícil encontrar en la época democrática un periodo en el que la política internacional de España haya alcanzado los niveles de desconcierto en los que la ha situado el Gobierno socialista. Tal vez el jefe del Ejecutivo pensó que bastaba con un poco de audacia y temeridad como la que mostró en la retirada de Irak- -que hoy ya sabemos que se culminó con éxito solamente gracias a la profesionalidad de los militares- -para hacer realidad sus deseos. Pero ¿quién recuerda ahora la promesa de resolver el conflicto del Sahara Occidental en nueve meses Aparte de desequilibrar la posición de España en el Magreb, los resultados de aquella proclamación han sido nulos. Igual ha sucedido en el caso de Iberoamérica, donde se decidió apostar por los apoyos políticos a la dictadura castrista, incluyendo un despilfarro de esfuerzos diplomáticos para cambiar las posiciones de la UE, y como se acaba de ver, Castro se sigue burlando de Europa y en cambio el prestigio de España ha quedado en entredicho entre los cubanos que luchan por la democracia. Zapatero se ha rebajado a pedirle favores a un personaje como el venezolano Hugo VOZ FUNDAMENTAL OS movimientos cívicos del País Vasco, cuya labor ha sido fundamental para vertebrar la respuesta activa de los ciudadanos contra el terrorismo y el nacionalismo obligatorio, comienzan a sentir la tensión que viven los dos grandes partidos del bloque constitucional. La autoridad moral de esas voces que se levantaron tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco y su activa y encomiable rebeldía ante la ausencia de libertad y el nacionalismo obligatorio merecen su permanencia en la primera línea de la opinión pública. Han de seguir siendo un referente ético que precisa del apoyo y la custodia permanente de los partidos, no ser correa de transmisión de sus fricciones. E L Chávez (que insulta gravemente a un ex presidente español) sin pensar que hacer negocios con un régimen corrupto significará más adelante encontrarse atrapado en aquella fosa. Mientras Zapatero sigue suspirando cumbre tras cumbre por un gesto amistoso del presidente norteamericano, los cinco minutos de conversación telefónica entre el ministro Moratinos y la secretaria de Estado Rice sobre la crisis de Ecuador no han dado para que España recupere un mínimo papel en la evolución política de un país con el que ahora compartimos tanto, a través de los miles de emigrantes ecuatorianos que viven entre nosotros. Volver a Europa se ha revelado como otro de los lemas fallidos. Parece más bien que han vuelto los tiempos en los que España pintaba poco en Europa, y los aliados- -Francia y Alemania- -no son de ninguna ayuda en la discusión sobre los presupuestos comunitarios. El remate final lo ha supuesto el bochorno nacional e internacional generado por el calamitoso periplo israelí del dúo Maragall Carod- Rovira, con queja incluida del Gobierno de Tel Aviv, que empeora un panorama difícilmente empeorable.