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ABC SÁBADO 21 5 2005 Sociedad 53 Salud médicos tienen claro que se debe actuar cuando sucede a los 7 u 8 años en las niñas y los 9 en los niños. La duda se plantea en los casos que ya han cumplido 9- 10 años y están en el límite de lo que ya se podría considerar un desarrollo normal. En esa franja de edad, antes de poner el tratamiento se valora el pronóstico de talla de los niños y su entorno social. Si se trata de niñas con situaciones sociales de riesgo se trata medicamente para evitar un embarazo y también se valora en ambos sexos si la pubertad les va a restar unos centímetros que serían valiosos para su talla final comenta la endocrino Susana Monereo. En casos como éstos que están en el límite, los fármacos antihormonales se combinan con la hormona del crecimiento. La glándula pituitaria y el hipotálamo en el cerebro (glándulas endocrinas) comienzan a enviar nuevas hormonas que marcan el inicio de la maduración sexual Glándula pituitaria Desarrollo físico en la pubertad Período entre edades Promedio de edad del cambio Glándula tiroides y paratiroides Desarrollo de las niñas 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 Crecimiento de las mamas Crecimiento del vello púbico Un enigma por resolver La herencia y la nutrición son dos elementos claves en la edad de inicio de la pubertad. Por qué se acorta cada vez más la infancia en los países occidentales es un enigma que aún está por resolver, aunque existen numerosas teorías para explicar esta nueva tendencia. Desde la generalización de la calefacción en los hogares hasta el número de horas que pasan los chavales frente a la televisión porque, al parecer, alteraría su equilibrio hormonal. Algunos psicólogos están convencidos del efecto de las relaciones emocionales, de fenómenos de estrés y situaciones traumáticas en el desarrollo precoz. Los expertos en Endocrinología, sin embargo, buscan el origen de este problema en la explosión de la obesidad infantil y en la mayor presencia de compuestos hormonales en el medio ambiente. Estudios previos ya habían demostrado que la sobrealimentación y la ganancia rápida de peso en los recién nacidos puede acelerar el desarrollo sexual en la infancia. O que la maduración se acelera, con frecuencia, en niñas adoptadas de países poco desarrollados. Muchas de estas niñas llegan a sus nuevos hogares en un estado de desnutrición crónica, con déficit de peso y talla. Pero con el cambio de nutrición, experimentan un crecimiento muy rápido y a los pocos meses alcanzan su masa corporal determinada genéticamente. Para intentar conocer el misterio de la pubertad precoz se ha puesto en marcha un proyecto europeo en el que participan doce grupos de investigación diferentes. Durante tres años se comprobarán las principales teorías. El Instituto Karolinska de Suecia estudiará la importancia de la obesidad y la sobrealimentación en la producción de un mayor número de hormonas sexuales, tanto femeninas como masculinas. En Alemania se estudiará a 50.000 niños para ver la relación entre pubertad precoz y sobrepeso. Otro grupo británico investigará en roedores cómo la pubertad precoz o tardía puede desencadenarse, según se modifica su dieta. En España, la Universidad de Córdoba está investigando en estos momentos la función que desempeña una nueva proteína en la cascada de acontecimientos que adelantan el desarrollo. Manuel Tena- Sempere, profesor de Fisiología de esta Universidad expuso durante el Congreso de la Sociedad Española de Endocrinología, celebrado esta semana, cómo actúa el sistema KiSS- 1. Glándula suprarenal Punto máximo de crecimiento Páncreas Cambio en la forma corporal Vello de las axilas Primera menstruación Tamaño final de las mamas Desarrollo de los niños 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 Ovarios Crecimiento del escroto y testículos Punto máximo de crecimiento Testículos Crecimiento del pene Crecimiento del vello púbico Crecimiento del vello de las axilas Cambio del timbre de la voz Crecimiento del vello facial Las neuronas del hipotálamo, el área que participa en la función reproductora, son las encargadas de producirlo. Cuando el sistema no funciona correctamente el individuo no se desarrolla, al contrario de lo que sucede con la pubertad precoz. En el laboratorio de Córdoba investigan los mecanismos moleculares básicos por los que esa función se lleva acabo. La investigación podría arrojar nuevos tratamientos, tanto para la pubertad precoz como para su contrario, el hipogonadismo. La clave genética Científicos británicos y norteamericanos están convencidos que la clave está en la genética. Un estudio publicado en The New England Journal of Medicine desentrañó hace más de un año uno de los mecanismos que controlan el momento en el que un individuo abandona la infancia para entrar en la revolución hormonal de la maduración sexual. Los resultados de este trabajo apuntan al Es esencial consultar cada caso al médico para descartar la presencia de tumores gen GPR 54. Se comprobó que, tanto en ratones como en humanos, el gen impide que se produzca un desarrollo sexual normal. Varios experimentos genéticos han llevado a los investigadores a concluir que, aunque puede no ser el único, este fragmento de ADN es absolutamente necesario para una evolución normal del individuo. El hallazgo, además, podría aportar nuevas opciones para el tratamiento de la infertilidad y para el desarrollo de métodos anticonceptivos. Pero conociendo cómo se produce la pubertad, la terapia génica también podría verse como una solución a las alteraciones de la pubertad.