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52 Sociedad SÁBADO 21 5 2005 ABC Salud La infancia se acorta en los países occidentales. Cada vez más niños y niñas alcanzan la pubertad antes de tiempo, entre los 7 y los 8 años, por razones que aún no están demasiado claras. Doce equipos europeos han emprendido una investigación que durará tres años para desentrañar las claves de un problema que afecta al equilibrio físico y psíquico de los chavales Cuando la pubertad comienza a los 7 TEXTO: N. RAMÍREZ DE CASTRO ILUSTRACIÓN: FERNANDO RUBIO MADRID. El cuerpo se estira, el pecho de las niñas comienza a intuirse, la voz de los chicos cambia y el primer vello oscuro aparece tímidamente en las axilas y en los genitales. Son señales corporales que avisan del comienzo de la pubertad y del fin de la infancia. En la población occidental esos cambios físicos, hormonales y sexuales suelen producirse en torno a los 10- 12 años de edad en el sexo femenino y los 12- 13 del masculino. Pero en los últimos años se asiste a un aumento del número de niños y, sobre todo niñas, que alcanzan su desarrollo precozmente, con apenas 7 años. En el 80 por ciento de los casos la causa de esa aceleración del desarrollo tiene un origen desconocido y no está relacionado con enfermedades graves. Sin embargo, también puede ser el síntoma de la presencia de un tumor en la hipófisis, las gónadas o las glándulas suprarrenales. De ahí la importancia de acudir al médico ante la sospecha de que un niño se esté desarrollando antes de tiempo advierte Susana Monereo, jefe del Servicio de Endocrinología del Hospital de Getafe (Madrid) En la consulta no sólo se descarta la existencia de una enfermedad grave sino que se valora la necesidad de tratar a los pequeños para frenar el proceso, aunque el origen no sea patológico. Con ese tratamiento se intentan evitar las consecuencias negativas que puede provocar la pubertad en edades en las que aun no se está preparado. Qué, cómo y por qué La liberación precoz de hormonas sexuales por parte de la glándula hipófisis desencadena antes de tiempo la cascada de transformaciones propia de la adolescencia. El niño desarrolla vello facial, axilar y púbico. Su pene se alarga, sus testículos se agrandan y su apariencia se vuelve más masculina. En las niñas se desarrollan sus mamas y el vello púbico y axilar. Tanto en niños como en niñas puede cambiar el olor corporal, aparecer acné y que su cabello se vuelva más graso. La estatura aumenta rápidamente pero se detiene a una edad temprana. La pubertad precoz se diagnostica con una medición en sangre de los valores hormonales y radiografías de la mano y muñeca para estimar la madurez de los huesos. Se realizan ecografías de la pelvis y de las glándulas suprarrenales, además de una resonancia magnética del cerebro para descartar tumores. experimentan un estirón inesperado y antes de tiempo. Pero luego dejan de crecer y sus expectativas de talla se reducen. No es que sean más bajos cuando completan su crecimiento sino que sus proporciones se resienten: No da tiempo a que crezcan sus extremidades y el tronco queda desproporcionadamente más largo en relación a las piernas cuenta Monereo. Primera regla y menopausia En el caso de las niñas existen dos complicaciones añadidas. La pubertad se completa con la primera menstruación y, por tanto, existe un grave riesgo de que se produzca un embarazo. Por otro lado, cuanto antes aparece la regla más pronto se desencadena la menopausia y las posibilidades de ser madre en el futuro se reducen. Para evitar todos estos problemas, se intenta detener la pubertad precoz con tratamientos antihormonales durante un mínimo de dos años. Los Distintos a sus amigos Sus cuerpos empiezan a parecerse al de los adultos, su cerebro empieza a madurar y se ven distintos al resto de sus compañeros. Se sienten como adolescentes cuando son niños y todos estos cambios pueden producirles problemas psicológicos y de adaptación explica la doctora Monereo. Las consecuencias también son físicas. Cuando la pubertad se adelanta los pequeños