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ABC JUEVES 19 5 2005 Opinión 5 ESCENAS POLÍTICAS MILONGA EN NEGRO STO está poniéndose negro como en la milonga de Borges y como el campeón negro del Barça, que le llama cabrón al blanco, o sea, al merengue, por seis veces seis, y chillando por el micrófono, encima de ganarle la Liga. Parecía que el negrito hubiese ganado la guerra al apartheid A Luis Aragonés lo querían empitonar por haberle llamado negro al negro. Le dijo al blanco: Anule usted al negro y se armó la milonga de los dos negros en el túnel. Lo que le sucede a Eto o, el negrito del Barça, es que es el negro que tenía el alma blanca. Esto de la política, que es a lo que voy, está poniéndose negro, negro casi como el fútbol. Se queda lejos la Balada de los dos abuelos de Nicolás Guillén, JAIME uno blanco y otro negro, y CAMPMANY el Casi son de Rafael Alberti, ¿recuerdan? negro, da la mano al blanco; blanco, da la mano al negro Aquí, eso de dar la mano lo dice Zapatero. Se la ofrece a Rajoy, hombre blanco, y se la da por detrás a los etarras, asesinos negros. Los etarras no aceptan a Atucha de presidente del Parlamento vasco. Y eso que no quiso echar a los batasunos de sus escaños y le hizo un corte de mangas al Tribunal Supremo. Negros estarían los jueces. Lo de elegir presidente se ha puesto de castaño oscuro, prácticamente negro. Los dos candidatos, peneuvista uno y socialista el otro, como los abuelos, blanco y negro, de Nicolás Guillén, empatan una vez y otra vez a 33 votos, y los nueve votos de los etarras se quedan mirando el empate muertos de risa. Tendrán que desempatar a penaltis, digo yo. Uno que se ha puesto negro es Pepiño Blanco, que la política tiene estas paradojas. Pasa del blanco al rojo y del rojo al negro. Loscatalanes de Carod lo hacen más complejo. Pasan del rojo al amarillo, del amarillo al morado y del morado al negro. Pepiño Blanco Rojo y Negro ha dicho que los peperos no quieren colaborar en la lucha antiterrorista, que eso sí que tiene gracia. Seguramente lo dijo porque no han votado la moción para negociar con ETA, pero al mismo tiempo Zapatero no ha condenado las cuatro bombas de Guipúzcoa, y nadie le ha dicho a Otegui que los policías seguirán deteniendo etarras, los jueces seguirán juzgándolos y, de momento, Batasuna permanecerá en el pozo. Pozo negro, por supuesto. La vicepresidenta del Gobierno también debe de estar negra. La tienen negra las cosas que dice Zaplana. De repente, María Teresa Fernández de la Vega (no logro recordar de qué me suena a mí ese apellido) se ha levantado el moño, ha puesto los brazos en jarras, se deja deslizar por lo trágico y apocalíptico, se pone farruca y flamenca y les dice a los populares que tienen la mente obtusa y el corazón emponzoñado Lo de la mente obtusa entra dentro del reproche político o del escolar, pero lo del corazón emponzoñado es una querella de amor. Eso se le dice a un burlador o a una amante peliforra. También podría haberles dicho María Teresa a los peperos que tienen el corazón negro Esperemos, queridos lectores, que no terminemos todos friéndonos en una negra sartén. E VIÑETA PUBLICADA EL 17- 12- 1999 EUROPEO Y AMIGO DE AMÉRICA: LAMY ASCAL Lamy se pondrá al frente de la Organización Mundial de Comercio el 26 de mayo. Su elección no es una victoria ni una derrota para ninguna nación o grupo de naciones. Es una buena elección. Lamy, descendiente de Jacques Delors, su director de gabinete en Bruselas, luego Comisario de Comercio, pondrá un nuevo espíritu en la actividad más civilizadora, el arte de comerciar cada día entre empresas, naciones y hombres. Si el kaiser y el zar se hubieran educado en el respeto al comercio se hubieran evitado quizá la Primera y la Segunda Guerra. Lamy es un gran funcionario práctico, enarca, católico de izquierda en la universidad. Adquirió a los 30 años la sabiduría que combina trabajo y organización. Valor del tiempo, valor de cada persona. Horror a las ideologías de manual. Rapidísimo, seguro, paciente, capaz de negociar cinco días y cinco noches seguidas. No seis pero sí cinco: dispuesto a la vigiDARÍO lia, difícil de batir, 58 años. Tenemos VALCÁRCEL hoy tres nombres polémicos pero muy bien dotados en las tres grandes instituciones económicas: Paul Wolfowitz, Banco Mundial; Rodrigo Rato, Fondo Monetario; y Pascal Lamy en la OMC. Después del nombramiento de Wolfowitz se había llegado a una especie de pacto. Parece ser que el negociador de la favorable neutralidad americana ha sido Robert Zoellick, compañero de largas negociaciones de Lamy. Hoy Zoellick es número dos del departamento de Estado. Si el comercio mundial se expande al 8 por ciento anual (media de los últimos seis años) hay un enorme flujo que crece, un potencial de aumento en bienes y servicios y en cierto modo una apuesta por el diálogo entre estados y pueblos. El gran enemigo del comercio es la guerra: esto no es retórico. La OMC, con sus defectos, aporta un espacio de diálogo, antes dominado por la ley del más fuerte. Ese paisaje decimonónico ha producido en el siglo XXI miles de millones de humillados y ofendidos. P Lamy conoce la potencia y el mérito de la economía americana. Sus defectos y cualidades. Admira y teme a América. Lamy no parece dispuesto a inclinar la cabeza ante Estados Unidos. Pero detesta la ciega altivez de algunos europeos. Desde hace 20 años conoce desde dentro la fuerza y la debilidad de Europa. Es evidente, Europa es militarmente inferior. Pero Estados Unidos no es un enemigo sino un aliado, al menos teóricamente. En la relación transatlántica el comercio cuenta más que la fuerza militar. Hemos conocido, en España, políticos dispuestos a inclinar la cabeza con tal de meterse en la estela del campeón mundial. Movimientos poco racionales, intentos vanos, poco profesionales, desencadenadores de compulsiones en contra. Lamy respetará a Estados Unidos. Pero no doblará. No hay globalización sin reglas, cree Lamy. Hay que gestionar. Gestión no es dirigismo sino trabajo bien hecho, selección de objetivos, cumplimiento de programas. El comercio es fuente de recursos pero no basta para combatir la pobreza. Hay 3.000 millones de habitantes del planeta en franco subdesarrollo y 1.000 en la pobreza. Lamy conoce bien la condición efímera de casi todo. Pero la fragilidad de las cosas es un excitante para él, no un deprimente. En el comercio global, Estados Unidos es un elefante y Europa un tigre. Lo material es a veces ingrávido, lo inmaterial pesa de modo abrumador. Para decirlo con el gran Léon Bloy, 1884: Sí, sí, ustedes tendrán el museo del Louvre y la Sainte- Chapelle pero nosotros, en Chicago, matamos cada día 90.000 cerdos... Estados Unidos pactará como ha hecho en los últimos 200 años. Desde una posición de fuerza, pero pactará. Washington prefiere los interlocutores fiables a los oscuros enamorados. La agenda de Doha es la prioridad de Lamy. Pero se le juzgará por su plan para reducir las abusivas subvenciones agrarias. El azúcar, los plátanos o las ovejas son la base industrial de los países pobres. Lamy quiere salir del vicioso círculo: hoy la lista de países pobres crece, mientras crece la riqueza mundial.