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24 MIÉRCOLES 18 5 2005 ABC Internacional Blair presenta un programa legislativo de ley y orden para su tercer mandato Isabel II dio lectura al texto del Gobierno en la solemne apertura del nuevo Parlamento b La perspectiva de la sucesión en el liderazgo laborista y la actitud hostil de diversos diputados de este partido anuncian una difícil legislatura para el primer ministro EMILI J. BLASCO. CORRESPONSAL LONDRES. Una mayor severidad en la lucha contra el crimen y subsanar la falta de higiene en los hospitales, la indisciplina en las escuelas, el odio racial y el tabaquismo son algunos de los exponentes del programa de ley y orden con el que ayer arrancó la tercera legislatura de Tony Blair. El programa legislativo, que también incluye la polémica introducción de un carné de identidad, un mayor control de la inmigración y el referéndum sobre la Constitución europea, fue leído por Isabel II en la solemne apertura oficial del Parlamento, constituido tras las elecciones del pasado 5 de mayo. El tradicional Discurso de la Reina con el que se abre cada periodo de sesiones, supuso el anuncio de 45 leyes que el Gobierno quiere aprobar en los próximos dieciocho meses. El paquete legislativo ha sido visto como el legado que Blair desea dejar tras de sí en el momento en que ceda su puesto de primer ministro al canciller del Tesoro, Gordon Brown. Muchos analistas sitúan ese traspaso de poderes precisamente a finales de 2006, cuando expire el año y medio de legislación ahora anunciada. forzar la disciplina de voto laborista. A pesar de responder al programa electoral laborista, el discurso elaborado por el Gobierno y leído por Isabel II sonó en ciertos momentos a las ideas centrales defendidas por los conservadores en la campaña. La insistencia de los tories en la limpieza de los hospitales, en la disciplina en las escuelas y en el control de la inmigración ha sido adoptada por Blair. Indiscutiblemente del primer ministro, de todos modos, fue el tono moralizante de la intervención, que reclamaba un mayor sentido del mutuo respeto en la sociedad Ley del Crimen Violento Sobre la cultura del respeto más que sobre la autoridad del Estado y la actuación policial, ha querido basar Blair las leyes de mayores perfiles coercitivos contra el crimen y las conductas antisociales. Entre éstas se encuentra la Ley del Crimen Violento, que aumentará las penas por posesión de armas blancas, cuya venta será prohibida a menores de 18 años, y por disturbios provocados a raíz del consumo de alcohol. Podría implantarse un recargo contra los pubs que contribuyan a generar disturbios, a fin de sufragar los gastos de limpieza de las calles. Las leyes que, de entrada, parecen provocar una mayor controversia en el seno del grupo parlamentario laborista son las destinadas a reducir los beneficios por incapacidad laboral, a incrementar el número de centros concertados y a reemplazar la actual normativa de control sobre sospechosos de terrorismo contra los que no existen pruebas judiciales. No exenta de polémica es la restricción de las condiciones para la inmigración, que el Gobierno desea abordar con un sistema de puntos que potencie la aceptación de los inmigrantes más preparados. La mención al referéndum sobre la Constitución europea, que podría celebrarse dentro de un año, queda sujeta a lo que el próximo día 29 ocurra en el referéndum de Francia, ya que si en ese país se rechaza el texto constitucional, el Reino Unido ya no seguirá adelante con la consulta. Tampoco queda claro el futuro de la reforma de la Cámara de los Lores, de la que se eliminarían los puestos de lores hereditarios que aún perviven y que pasaría a ser una cámara de elección popular (toda ella o transitoria- La Reina Isabel y el Príncipe Felipe, ayer en el Palacio de Westminster Una difícil legislatura La perspectiva de la sucesión y la actitud hostil hacia ciertas leyes por parte de una cuarentena de diputados laboristas críticos con Blair, cifra que puede aumentar en función de los distintos asuntos que se sometan a votación, anuncian una difícil legislatura para el primer ministro. En las elecciones, Blair vio reducida su mayoría de más de 160 diputados a sólo 67. Esa previsible dificultad no ha amilanado a Blair para incluir en su programa buena parte de las iniciativas presentadas en el programa electoral. Algunas de ellas, como las referidas al carné de identidad o la tipificación del odio racial como nuevo delito, habían decaído a finales de la última legislatura al no contar con mayoría suficiente y no disponer de tiempo para intentar Tony Blair y Michael Howard, durante el discurso de la Reina REUTERS