Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO 15 5 2005 27 Polémica en Chile tras las declaraciones del general Contreras sobre los desaparecidos La CIA elimina a un cabecilla de la red Al Qaida en Pakistán usando un sofisticado misil teledirigido La impopularidad de Chirac reaviva el fantasma del no francés a Europa Clamor popular contra la eliminación de la fiesta del lunes de Pentecostés de los franceses no trabajarán mañana, en contra de lo que había decretado el Gobierno en solidaridad con los ancianos desfavorecidos JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. La impopularidad masiva de Jacques Chirac y su Gobierno reaviva el fantasma del no francés al proyecto de Tratado constitucional europeo y ha precipitado una imprevisible marea negra de irritación popular, contestación sindical y desobediencia civil contra unas decisiones rechazadas por una abrumadora mayoría social. El 55 por ciento de los franceses afirman que no trabajarán mañana, lunes de Pentecostés, histórica fiesta nacional, como lo había decretado el Gobierno, instaurando por decreto una jornada de solidaridad a favor de los ancianos desfavorecidos, que fueron las primeras víctimas del trágico verano del año 2003, cuando murieron 13.000 ancianos, víctimas del mal funcionamiento de los hospitales públicos, mal preparados contra una ola de calor. Jean- Pierre Raffarin, primer ministro, decretó que la fiesta nacional del lunes de Pentecostés, no laborable, debía transformarse en jornada de solidaridad: se suprimió oficialmente la fiesta, se suprimió el puente y se decretó el trabajo obligatorio, pero no remunerado, en nombre de la solidaridad con los ancianos desfavorecidos. El resultado ha sido un gigantesco follón nacional. El objetivo previsto es conseguir fondos públicos para financiar asistencia social. Mientras se desconoce el resultado contable definitivo, ya se sabe que mañana será un día de protestas y manifestaciones. Los sindicatos han convocado medio centenar de huelgas. b El 55 por ciento Seguidores del Partido Comunista pegan carteles en favor del no Nadie sabe cómo funcionarán los transportes públicos. Las escuelas abrirán, pero no está claro si también lo harán las cantinas y las guarderías. Los funcionarios estarán en huelga. Y el 55 por ciento de los franceses desobedecerán el decreto gubernamental, anunciando que no trabajarán mañana. Se trata de un gesto excepcionalmente raro: una gran mayoría nacional dispuesta a desobedecer una decisión gubernamental, para protestar contra decisiones impuestas por decreto. AFP REUTERS Karímov, quien ayer habló por teléfono con su homólogo ruso, Vladímir Putin, dijo que los hombres armados que tomaron el viernes la cárcel de Andizhán y el edificio de la Administración local eran extremistas vinculados con la organización Hezb ut Tahrir, prohibida en Uzbekistán y acusada de numerosos atentados. Un representante en Londres de esa organización islámica rechazó tajantemente las acusaciones mientras Mohamed Salij, uno de los líderes opositores, afirmaba que el levantamiento tiene carácter democrático, no islámico Callada revuelta popular La protesta contra la supresión del día festivo del lunes de Pentecostés va mucho más allá de la contestación sindical. Se trata de una suerte de callada revuelta popular: una inmensa mayoría de ciudadanos no entienden que se suprima una fiesta del calendario más tradicional, bien anclado en los hábitos culturales de la nación. A dos semanas del referéndum nacional que debe aprobar o rechazar el proyecto de Tratado constitucional europeo, la irritación ciudadana tiene una consecuencia inmediata: un 54 por ciento de franceses vuelven a decirse partidarios de votar no contra el proyecto de Constitución europeo, apoyada por un 46 por ciento de electores. El nuevo ascenso del rechazo es muy nítido entre los electores de izquierda socialista y comunista, entre quienes el sí pierde 11 puntos. Según el último sondeo Ifop, el sí pierde 17 puntos entre los electores del Partido Socialista (PS) Todos los analistas afirman que un 10 o un 15 por ciento de franceses continúan malhumorados pero indecisos. Los pronósticos continúan estando más abiertos que nunca. Solo está clara la impopularidad de Chirac y su Gobierno. Una cantidad importante de electores desean votar no para castigar a Chirac y a Raffarin.