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4 Opinión DOMINGO 15 5 2005 ABC GRATIS, NO A decisión del Gobierno francés de declarar jornada laborable el lunes de Pentecostés, convertido en día de trabajo obligatorio, pero no remunerado, en aras de la solidaridad con los ancianos, amenaza con complicar el proyecto de Tratado constitucional europeo, a dos semanas del referéndum. El 55 por ciento de los franceses boicotearán la propuesta del Ejecutivo y se quedarán en casa, en señal de protesta. Crece la impopularidad de Jacques Chirac y el fantasma del no galo se despereza en el momento menos favorable para los intereses de un Gobierno que no acertó a prever los daños del experimento del primer ministro, Jean Pierre Raffarin, que ha provocado una marea de irritación popular, contestación sindical y desobediencia civil. ¿Trabajar gratis en Francia? No L PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: IGNACIO CAMACHO Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil UNA MOCIÓN CONTRA EL PACTO L Jacques Chirac AFP CAMPEONES L tropiezo en Sevilla del Real Madrid- -único equipo que consiguió seguir y aguantar el ritmo azulgrana a lo largo de la segunda vuelta de la competición- -hizo ayer campeón de Liga al FC Barcelona, club que cierra con brillantez su travesía por el desierto de las temporadas sin títulos y también la crisis provocada por los sucesivos relevos en el palco del Camp Nou desde la salida de José Luis Núñez. Tras un paréntesis de seis años, el conjunto catalán sumó ayer a su nutrida galería de trofeos un nuevo y merecido título liguero, recompensa al buen juego desarrollado por su plantilla y resultado de la eficaz gestión de su presidente, Joan Laporta, responsable de un impulso que ha vuelto a situar al equipo de la Ciudad Condal en el lugar que le corresponde: por delante y ante rivales de altura. E A propuesta de resolución para un final dialogado de la violencia presentada por el Grupo Socialista en el Congreso como colofón del debate sobre el estado de la Nación, es la primera confirmación de que el Pacto Antiterrorista entre PSOE y PP ha sido derogado de hecho por el Ejecutivo. El texto de la propuesta está impregnado de una diagnosis propia de otro tiempo, cuando la inocencia de los demócratas y el tacticismo de los nacionalistas se conformaban con obvias declaraciones de principios, acreditadamente ineficaces. Sin embargo, la experiencia histórica no ha servido de mucho y el PSOE busca ahora que sea el Parlamento nacional el que dé cobertura a su nueva política sobre terrorismo, que se describe con literatura neutra (en el mejor de los casos) en el párrafo que, teóricamente, debería fijar las condiciones del fin de la violencia. Hay un fondo de gratuidad en este debate, porque nadie discute el derecho y el deber de cualquier Gobierno de afrontar la liquidación de la violencia terrorista también con intervenciones políticas, en todo caso posteriores a una rendición incondicional. Pero el diseño de la estrategia socialista consiste en anticipar esa acción política al cese de la violencia y conformarla como una cuestión bilateral entre ETA y el Estado. Por eso se dice que el destino de ETA es disolverse y deponer las armas cuando el consenso vigente hasta ahora hablaba de derrotar a ETA, a la vista, precisamente, de que ETA no quiere disolverse ni deponer las armas sin condiciones. Igualmente peligroso es que el lenguaje gubernamental empieza a parecerse, tal vez sin pretenderlo, al nacionalista en la descripción de cómo ha de ser el fin del terrorismo: una decisión voluntaria de los terroristas y no la consecuencia de una acción decisiva del Estado. Algo positivo hay en esta propuesta: se avanza en la clarificación de intenciones del PSOE. Si se aprueba, el Parlamento y el Gobierno habrán transmitido en términos generales a los terroristas su predisposición a negociar. Éste, y no otro, es el significado real de la moción socialista: el Gobierno ofrece a ETA la posibilidad de un proceso de negociación. Y aquí radica toda diferencia con la respuesta que el Gobierno de Aznar dio a la tregua de 1998, pues ni hubo previamente un Ejecutivo que se ofreciera a los terroristas ni el Parlamento se pronunció anticipadamente sobre lo que ha- bría de hacerse para rematar el final de la violencia. Ahora se ha empezado por el final y no es un buen método, como tampoco lo es buscar la calidad política de esta propuesta de resolución en la inserción de textos de pactos anteriores: en primer lugar, porque los acuerdos, como los contratos, se pactan, aplican e interpretan en su integridad, no por partes; en segundo lugar, porque si algo evocan los Pactos de Ajuria Enea y de Madrid es la historia de la deslealtad nacionalista en la lucha contra ETA. Este consenso sobre el terrorismo no apela a la derrota incondicional de ETA. La remisión al Parlamento de esta propuesta de resolución busca la coartada necesaria para enterrar el Acuerdo por las Libertades y contra el Terrorismo de diciembre de 2000. Por eso están más cerca de apoyarlo aquellos partidos que firmaron con ETA el Pacto de Estella- -PNV e Izquierda Unida- -y que sellaron la tregua de Perpiñán- -Esquerra Republicana de Cataluña- que el PP. Lamentable coincidencia con lo que pedía el editorial del diario Gara el pasado viernes, que animaba al presidente del Gobierno a hacer exactamente lo que ha hecho: involucrar al Parlamento en una acción de máximo riesgo para el Estado. Prueba de ello es que Arnaldo Otegi expresó ayer su satisfacción al mismo tiempo que elevó el nivel de exigencias al Ejecutivo. La moción supone un paso atrás, porque otorga a ETA una llave que antes estaba en poder del Estado y, sobre todo, porque establece unas coordenadas difusas a la hora de determinar el fin de la violencia, que nada tiene que ver con el hecho de que el terrorismo esté un tiempo sin cometer atentados. En cualquier caso, y como mal menor, la moción del PSOE, en caso de que se apruebe en el Parlamento y agotada la vía del Pacto Antiterrorista, obliga al Gobierno a asumir su propia responsabilidad ante el conjunto de la sociedad y, muy especialmente, ante las víctimas. Sobre todo porque el consenso que obtenga la propuesta del PSOE- -que es respuesta a la presentada por Rajoy para que el Gobierno inste a la ilegalización del PCTV- -no tendrá igual ni mayor determinación que los acuerdos que alcanzó con el Gobierno del PP en el Pacto Antiterrorista, porque a la misma podrán sumarse más formaciones que entonces, pero no tendrá más votos ni más respaldo social que aquél que forjaron socialistas y populares. INVERTIR EN CONOCIMIENTO L último informe de la OCDE coloca a España en el furgón de cola en inversión en conocimiento un novedoso indicador que aúna los gastos en Investigación y Desarrollo (I+ D) educación universitaria y tecnologías de la información. El atraso tecnológico de nuestro país es el resultado de la escasa inversión realizada en la década de los noventa si se compara con el esfuerzo hecho por otras naciones. Mientras que España dedicó un 2,5 por ciento del PIB, Francia invirtió un 4,6 de su Producto Interior Bruto, Alemania un 4,7 y EE. UU. un 6,8. Sólo podemos presumir de estar por delante denaciones como Eslovenia, Grecia, México, Polonia, Portugal o Italia, cuyo retraso en esta materia les está causando gravísimos daños a su sector exterior. El papel que en las sociedades modernas desempeña la I+ D +i es fundamental para el desarrollo económico, pues están en juego la productividad y la competitividad. Los esfuerzos realizados por España en la década de los 80 para acercarse a la media europea aliviaron en parte una situación que, sin embargo, sigue presentando aspectos negati- PRAGMATISMO E L presidente del Gobierno canario, Adán Martín, destituyó ayer a los tres consejeros del PP que formaban parte de un Ejecutivo en crisis. Coalición Canaria mueve ficha para sacar partido al pragmatismo, seña de identidad de una formación al servicio de los intereses del Gobierno de Madrid, llámese como se llame. CC se escora al PSOE y rompe el pacto con los populares para seguir cumpliendo el viejo rito de ponerse en valor ofreciendo su voto de confianza al que manda. En términos de rentabilidad, Coalición Canaria avanza legislatura tras legislatura, sacando siempre el mayor jugo a su limitada representación parlamentaria. E vos. Actualmente, y pese a que en el debate sobre el estado de la Nación el presidente del Gobierno presumió de haber impuesto un sustancial cambio de rumbo en los niveles de inversión, España gasta sólo el 1,11 por ciento del PIB en Investigación y Desarrollo, frente al 2 por ciento de la media de la UE. Un dato que revela claramente las diferencias con los países de nuestro entorno: en España los investigadores disponen de alrededor de 63.000 euros anuales; en Alemania, de 150.000. Aunque en el sector de las Tecnologías de la Información nuestro país ocupa una mejor posición, el resultado sigue siendo insuficiente. Sin un mayor esfuerzo, los niveles de investigación y desarrollo de España se traducirán en una pérdida creciente de competitividad y en el retroceso de la balanza tecnológica. Como señala Joan Guinovart, presidente de la Confederación de Sociedades Científicas (COSCE) en una información que publicamos en la sección de Sociedad, España corre el riesgo de acabar siendo un gran parque temático donde venir a tomar el sol