Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 14 5 2005 Nacional 17 El anuncio del embarazo de Doña Letizia ha convertido estos días la visita oficial a Baleares, la primera a una Comunidad, en una desbordante manifestación de afecto a los Príncipes El efecto llamada de la Princesa TEXTO: ALMUDENA MARTÍNEZ- FORNÉS PALMA DE MALLORCA. No esperaba menos, pero tampoco tanto Así resumía ayer el presidente del Gobierno Balear, Jaume Matas, la respuesta del pueblo a la primera visita oficial de Sus Altezas Reales los Príncipes de Asturias a esta Comunidad Autónoma. Y es que la avalancha de personas que han salido en estos cinco días a las calles para felicitar a Don Felipe y Doña Letizia por el próximo nacimiento de su primer hijo ha superado todas las previsiones. Salvo en Palma de Mallorca, cuyos habitantes están más acostumbrados a la presencia veraniega de la Familia Real, en todas las localidades que visitaron la actividad se paralizó por unas horas para saludar a los Príncipes. Ayer, poco antes de regresar a Madrid, el Heredero de la Corona se despidió de las islas con un hasta pronto y animó a los baleares a preservar el clima de estabilidad, entendimiento y concordia que explica lo mucho conseguido por España en torno a nuestra Constitución La despedida de los Príncipes se celebró en La Lonja de Palma de Mallorca y algunos miembros de la Policía Local aprovecharon su presencia para realizar una protesta en la puerta con pitos y bocinas. Pero tanto el Príncipe como Matas siguieron hablando. Es mucho lo que toda España debe a las Islas Baleares, como ejemplo de laboriosidad, por su contribución a la proyección de la imagen de España en el mundo afirmó Don Felipe. También calificó la visita de inolvidable y destacó la relevancia institucional que la Corona atribuye a este viaje. Pero esta visita ha sido, sobre todo, el primer contacto directo de los españoles con el Heredero de la Corona y su esposa desde que se anunció el embarazo. Y los habitantes de las islas Baleares nunca olvidarán que se escogiera su Comunidad para compartir un momento tan importante. Por eso, todos estaban emocionados: los Príncipes, por el cariño nada contenido que recibieron, y la gente, por la entrañable respuesta de los futuros padres, que dedicaron horas y horas de su estancia a estrechar cuantas manos encontraban a su paso. Tantas, que ayer mismo se podía ver en los dedos y las muñecas de Don Felipe y Doña Letizia pequeños arañazos provocados por los anillos, pulseras y relojes de quienes les saludaban efusivamente. Las náuseas de Doña Letizia Convertida en el primer centro de atención, la Princesa, a pesar de sufrir las náuseas normales de las mujeres embarazadas en los primeros meses- -ella está de tres- no dejó de visitar ninguna de las localidades previstas y se desplazó en helicóptero desde Mallorca a Menorca, Ibiza y Formentera, siguiendo una agotadora agenda y sin renunciar, todavía, a sus habituales tacones altos. De los más de treinta actos oficiales programados para los cinco días de las visita, las molestias sólo han impedido a Doña Letizia asistir a seis: dos el martes en Mallorca, dos el jueves en Ibiza y dos ayer en Valldemossa. En la isla Pitiusa ocurrió una sorprendente anécdota: como las náuseas impidieron a la Princesa asistir a un almuerzo oficial, Doña Letizia se retiró a la habitación del hotel con la intención de pedir por teléfono un plato ligero al servicio de habitaciones. Como la Princesa no se identificó inicialmente, los empleados del hotel le recomendaron que mejor bajara a almorzar en el bufet. Finalmente, a Doña Letizia no le quedó más salida que decir quién era, pero lo más sorprendente es que los camareros, convencidos de que era una broma, no la creyeron. Al margen de esta anécdota, las náuseas obligaron a la Princesa a perderse uno de los momentos más emocionantes y entrañables del viaje: la visita a un centro de toxicómanos de Proyecto Hombre, al que asistió el Príncipe solo, sin cámaras y sin periodistas, para respetar la intimidad de los residentes. En este centro, sin embargo, Don Felipe compartió un café con los toxicómanos, quienes le contaron sus inquietudes y su temor al rechazo social cuando salgan de él. En la llamada caja de los sentimientos en la que los toxicómanos depositan cada noche sus pensamientos para el día siguiente, uno de ellos había escrito en un papel lo que le inspiraba la visita del Príncipe: Mie- AFP Los Príncipes, tras los actos oficiales (arriba) saludaron a los mallorquines JAIME GARCIA do, cariño y agradecimiento Don Felipe pidió permiso para introducir también una nota. Cuando la leyeron, ponía: Esperanza y confianza por el Gobierno Balear a Michael Douglas y Catherine Zeta Jones, aunque después sí acudió al almuerzo con los representantes del sector medioambiental. En principio, la Princesa tiene previsto acompañar a Don Felipe, como hace habitualmente, en las actividades públicas y privadas. Incluso, podría viajar a Estados Unidos el próximo fin de semana, en que se cumplirá el primer aniversario de la boda, para asistir el sábado con el Príncipe a la ceremonia de graduación de los alumnos de la Escuela de Servicio Exterior de la Universidad de Georgetown, donde estudió Don Felipe. Tampoco descarta trasladarse el próximo mes a Japón para inaugurar el pabellón español en la Exposición Universal de Aichi. No obstante, todo depende del criterio médico porque, como afirmó ella, lo que digan los médicos va a misa Gestos emocionantes Pero también hubo muchos gestos emocionantes en las abarrotadas calles de las islas, como cuando algunas personas, sobre todo mujeres, no podían contener las lágrimas por la ilusión de poder ver y saludar personalmente a Doña Letizia y a Don Felipe. O las tejedoras mallorquinas que se pasaron toda la noche confeccionando unos patucos para el niño a que nacerá en septiembre. Y es que los Príncipes regresaron anoche a Madrid con un impresionante cargamento de regalos para la canastilla del bebé. Tampoco pudo asistir la Princesa a la sede de la Fundación de Desarrollo Sostenible, cuyo edificio fue adquirido La pareja regresó anoche a Madrid con un cargamento de regalos para la canastilla del bebé Don Felipe animó ayer a los baleares a preservar el entendimiento y la concordia