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62 Espectáculos VIERNES 13 5 2005 ABC VIERNES DE ESTRENO Tapas Que tengo de tó JAVIER CORTIJO Mínguez: En la vida me han besado como lo ha hecho Ochandiano A. LUACES Con una carrera cinematográfica y teatral elegida con finura, Elvira Mínguez ha alcanzado esta temporada, con Tapas una de sus actuaciones más acertadas, en un papel que ella descifra hasta en los más íntimos detalles. Esa facultad aparentemente natural en la pantalla, es más difícil de conseguir si se trata, como es el caso, de un filme frecuentado por muchos personajes, muy comunitario. Mínguez fue premiada como mejor actriz en el pasado Festival de Málaga en dura competición con Adriana Ozores, que encabezaba el reparto de Heroína de Gerardo Herrero. Desde que en 1994 arrasara con Uribe en Días contados ha saltado de género en género de la mano de los mejores directores. Nos comenta que trabajar en Tapas ha sido un privilegio. No existen muchas ocasiones en las que un actor se sienta satisfecho de lo que ha hecho. Noté esa sensación en el visionado; dejé de verme en la pantalla y me convertí en espectadora. Tengo que agradecérselo a las dos jotas (José Corbacho y Juan Cruz, directores del filme) Junto a la actriz comparten el cartel Ángel de Andrés, Maria Galiana, Rubén Ochandiano, Darío Paso, Rosario Pardo, Amparo Moreno, Anna Barrachina, Alberto de Mendoza y la colaboración de Ferran Adrià. He tenido mucha suerte al tener a Rubén Ochandiano como pareja, es fácil enamorarse de él. Le juro que nunca me han besado así, no sólo en el cine, sino en la vida Empiezan Cruz y Corbacho su casa (de protección oficial, sencilla pero coqueta, de interior pero iluminada y sin grietas ni desconchones carmelos por el tejado: sacando por el tiro de la chimenea un clímax con todas las letras (más bien dos: a y hache repetidas y alargadas) Una primera pedrada que pondría la zancadilla al más pintado y pinturero, pero que estos valientes debutantes esquivan con cintura ronaldiña en la segunda secuencia, donde vemos a Elvira Mínguez recomponiéndose el tipo delante del chat transoceánico, testigo y cómplice del aliviador episodio sexual y virtual. Y mientras el otro parpadea desde la pantalla solicitando alguna caricia post- coitum ¿Raquel? ¿Raquel? sospechamos con alivio que la película va a tener de Ozores lo justito. Más bien, de Nieves Conde con Rovira Beleta sazonado por un Zambrano charnego O así. Con guarnición de plato del día y sin espumas ni deconstrucciones, por mucho que salga en pantalla, en plan cameo, el mismísimo Ferran Adriá. Que si hay que ponerse exquisito, se pone. Hablando de tejados, Tapas opta sabiamente por no destapar azoteas en plan diablo Cojuelo, sino que su batida es a ras de suelo, a pie de barra y a golpe de soledad. La fórmula elegida, la más endemoniadamente fácil, es la zarzuela de vidas cruzadas y de andar por casa, admirablemente engarzadas y zapeadas por un José Corbacho que por algo es un Homo zapping con galones. Así, asistimos al miedo del hostelero ante su fichaje chino que resulta saber más de primaveras que de rollitos, al del chaval que le arregla Dirección: Juan Cruz y José Corbacho. Intérpretes: Elvira Mínguez, Ángel de Andrés, María Galiana. Nacionalidad: España, 2005. Duración: 93 minutos. Calificación: el vídeo a una vecina con el botón de rebobinar fosilizado, al del anciano que quiere despedirse de este mundo dándole (y dándose) un homenaje tanguero... Pero todos estos temores se rebozan con gabardina esperanzadora, aunque usando aceite de segunda sartén, para obtener un sabroso picadillo donde, parafraseando la frase promocional, unos escuecen o repiten y otros no, como la vida misma Seguramente alguna situación, acento o rocambole estire su arteria sentimental y grosereta como si fuese una rueda de calamar de garrafón, pero al comprobar el brillo en los ojos de todo (sin excepción) el reparto, se perdona la novatada y el afán de involucrar. En fin, una sincera, agridulce y menos tópica de lo temible (re) presentación de la persona en la vida cotidiana- -como decía algún libro redicho de la facultad- -tan surtida, naturalista y frescachona como el anuncio de moda de hace un par de veranos. Como en botica, aquí hay de tó y de muy buen género.