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ABC VIERNES 13 5 2005 Nacional 23 España, Francia, Gran Bretaña, Alemania e Italia quieren avanzar en la creación de la Policía europea de fronteras ración antiterrorista. Pero nos gustaría que, en el futuro, cuando un gobierno amigo tome decisiones que afectan a sus vecinos tenga a bien concertar o armonizar unas decisiones que no afectan a un solo país Alonso no deseó darse por enterado del amistoso consejo de su colega francés, al que respondió indirectamente, en una rueda de prensa común, con el resto de los miembros del G- 5: España es soberana y como tal es respetada en toda Europa. Las decisiones que toma el Gobierno español son buenas para España y para Europa. Otros países tienen otras políticas, que también son buenas para ellos y para Europa ¿LA ENVIDIA DE EUROPA? PABLO MUÑOZ l pasado lunes, el ministro de Trabajo, Jesús Caldera, lo tenía claro: el proceso de normalización de 700.000 inmigrantes irregulares era la envidia de la Unión Europea y otras naciones lo copiarían en el futuro. Estaba pletórico, el balance no podía ser mejor, y Zapatero, en el Debate sobre el Estado de la E Nación, lo corroboraba cada vez que tenía ocasión. Sin embargo, desde el corazón de Europa el asunto se veía de forma muy distinta y ayer el ministro del Interior, José Antonio Alonso, lo comprobó en primera persona en París en la reunión con sus colegas del G- 5, que forman, además de nuestro país, Francia, Alemania, Italia y Gran Bretaña. El ministro galo, Dominique de Villepin, ya lo había dicho 24 horas antes del encuentro: procesos como el español están fuera de lugar no aportan soluciones y la experiencia europea demuestra que siempre producen un efecto llamada. Ayer insistió sobre el tema y junto a sus colegas pidió que en el futuro se avise antes de que alguien ponga en marcha esas iniciativas. No sólo eso. Recordó que los 700.000 regularizados sólo pueden trabajar aquí y ser dados de alta en la Seguridad Social en nuestro país. Era algo sabido, pero quiso recalcarlo. Y añadió que reforzará las fronteras interiores- -léase las comunes con España- para evitar que puedan establecerse en Francia. Alemania y Gran Bretaña también se sumaron a la iniciativa. Está claro. Qué mala es la envidia... Retroceso significativo Sin embargo, el ministro español se vio obligado a firmar el comunicado redactado por Francia, con el que se oficializa un retroceso, quizá mínimo pero significativo, en el terreno sensible de la libertad de circulación. La declaración oficial de los ministros de interior del G 5 restaura la posibilidad de ejercer controles policiales aleatorios y específicos, en las fronteras interiores, en el marco de las legislaciones nacionales en vigor, con el fin de luchar contra la inmigración irregular En términos menos bizantinos, los ministros del Interior de Francia, Alemania y Gran Bretaña ponen coto muy parcial pero real a la libertad de circulación, restaurando los antiguos controles de fronteras, dentro del Espacio Schengen, para perseguir, detener y expulsar a los inmigrantes regularizados en España o Italia, a quienes París, Berlín y Londres continuarán considerando como ilegales en su territorio. No hay motivo A juicio de José Antonio Alonso, los inmigrantes cuya situación ha sido regularizada en España no tendrán motivo para abandonar sus puestos de trabajo españoles; con lo cual, no tendrán la tentación de buscar trabajo en otros países europeos En nombre de Francia, Villepin no lo tiene tan claro, e insiste en que, en cualquier caso, en el futuro, sería prudente negociar con los Estados vecinos, y, por el momento, Francia se reserva el derecho de expulsar a los ilegales reconocidos en España que considere indeseables en su territorio. En otro plano menos polémico, los ministros del interior del G- 5 se felicitaron del avance de los trabajos de la Agencia europea para la gestión de la cooperación operacional en las fronteras exteriores, han comenzado a reflexionar sobre la creación de una fuerza de policía europea de intervención en las fronteras, y vuelven a desear el refuerzo de la cooperación policial con los países del Magreb.