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ABC JUEVES 12 5 2005 Espectáculos 61 Cannes apuesta por el color y trozos de intriga para inaugurar su 58 edición El francés Dominik Moll abrió las proyecciones con la película Lemming b La película francesa Lemming quiso poner un pellizco de suspense a la inauguración de este Festival de Cine de Cannes... Aunque pellizco no acaba de rimar bien con Hitchcock E. RODRÍGUEZ MARCHANTE ENVIADO ESPECIAL CANNES. El rojo intenso y el tacto mullido de la alfombra se irá transformando, de aquí a la clausura, en un fucsia mortecino y un tacto estropajoso. Por el trajín. Ayer empezó el trajín y el festival con la proyección de la película Lemming del francés Dominik Moll, y entre sus protagonistas- -Charlotte Rampling, Charlotte Gaingsbourg, André Dussollier y Laurent Lucas- -y los miembros del jurado, se consiguió un buen ramillete de estrellas para que empezaran a patear la alfombra. En el jurado están Emir Kusturica, Javier Bardem, Salma Hayek, Nandita Das, Agnes Varda, Toni Morrison, Fatih Akin, Benoit Jacquot y John Woo. La gala fue como todas y la película, también... Al menos como todas las de este director, Dominik Moll, las otras dos que ha hecho, Intimite y Harry, un amigo que os quiere su mayor éxito y protagonizado por Sergi Lopez. Lemming trae más o menos la misma propuesta que las anteriores: una pareja se ve sometida a unas tensiones externas hasta quedarse más exhausta que un guardia urbano en El Cairo. Las tensiones las produce, en este caso, un roedor que se les cuela en una tubería (un lemming, un roedor suicida que viene de los países nórdicos) y la mujer del jefe del marido, papel que interpreta la misteriosa Charlotte Rampling con esa cara de enajenada que tan poco trabajo le cuesta poner. Gilles Marchand, se les acabó el café y se pasaron al vodka fines) está caprichosamente envuelto en una irracional intriga, donde las cosas pasan sin que se sepa por qué y donde la música y la planificación intentan (desde mi punto de vista, infructuosamente) que el espectador sienta algo parecido al miedo o la perplejidad. De todos modos, y dentro de ese concepto tan elástico de películas de inauguración de festival en el que suelen entrar camiones y camiones de mudanza, pues no estaba del todo mal, siempre y cuando nadie mencione nunca cerca de ella la palabra Hitchcock. La gala fue como todas y la película, también... Al menos como todas las de este director, Dominik Moll Salma Hayek y Javier Bardem, miembros del jurado, ayer en Cannes AP El coreano Kim Ki- duk abrió Una cierta mirada Una de las secciones paralelas de mayor prestigio, la llamada Un certain regard (Una cierta mirada) también se inauguró ayer con la película coreana El arco del prestigiosísimo y modernísimo director Kim Ki- duk. De este cineasta coreano se acaban de estrenar en España un par de películas, Hierro 3 y Samaritan girl y se puso hace ya algún tiempo otra bien terrible titulada La isla o sea, que nada de lo que haga este hombre ha de pillar totalmente desprevenido al espectador. La película que abría ayer la sección Une certain regard de Cannes (sección que, por cierto, clausurará el director sevillano Benito Zambrano con su película Habana Blues contaba una extremada historia de amor y guerra entre un anciano y una joven, a la que mantiene alejada del mundo en un barco en medio del mar. Lo más que se puede decir de ella, con menos, es que el brutal director Kim Ki- duk se supera y supura a sí mismo. Irracional intriga El arranque es interesante, luego se producen dos o tres situaciones que le obligan a uno a dejar de mesarse la frente y a incorporarse en la butaca, después la historia se echa una larga siesta y, finalmente, tras dos o tres zigzag narrativos, se queda allí quieta y con la respiración agitada como si hubiera hecho el tercer relevo en un 4 por 400 con tres raperos de Iowa. No es difícil extraviarse entre las osadias narrativas de Lemming que pierde pie con la realidad cada media docena de secuencias, pero lo recupera de inmediato. Casi todo lo que ocurre a partir de un momento (digamos que a partir de que a Dominik Moll y a su guionista,