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ABC JUEVES 12 5 2005 Nacional EL DEBATE SOBRE DEL ESTADO DE LA NACIÓN LAS CLAVES DEL DISCURSO DEL PRESIDENTE 13 VIVIENDA El Gobierno ha movilizado más de cinco millones de metros cuadrados de suelo público, más en un año que en los últimos 25 TELEVISIÓN PÚBLICA Dije que la televisión pública de partido tenía los días contados y ha sido así para dicha de todos, también de la oposición MEDIO AMBIENTE El PHN ha dado paso a un plan Agua más solidario, que se ha plasmado en obras urgentes por valor de más de 185 millones de euros POLÍTICAS SOCIALES No entiendo que se proclame el amor como fundamento de la vida y se niegue la compresión a los que viven su sexualidad de modo distinto IGLESIA Este gobierno está respetando y cumpliendo todos los requisitos constitucionales en materia de libertad religiosa ETA se convirtió en el centro del debate sin necesidad de asesinar y secuestrar: el jefe del Ejecutivo demostró su arte para no explicarse y el jefe de la oposición convenció a los propios, aunque es consciente de que la dureza del discurso puede ir contra su imagen Un careo entre el arte de la anestesia y la obligación moral del desahogo TEXTO: ÁNGEL COLLADO CHEMA BARROSO MADRID. En todos los debates sobre el estado de la Nación celebrados en el Congreso desde 1983 ha habido un presidente del Gobierno triunfalista y un jefe de la oposición que acaba por caer en el catastrofismo. También se descalifican, insultan y se niegan mutuamente el patriotismo. Así ha sido desde los tiempos de Felipe González contra Fraga hasta los de José María Aznar contra José Luis Rodríguez Zapatero. Pero nunca había estado ETA en el centro del debate ni de la pelea. Si la pregunta al final de la sesión era quién se había impuesto sobre quién ante la opinión pública, las más de las veces la clave solía estar en el grado de control o influencia del titular del Gobierno sobre los medios de comunicación o su natural simpatía. Ayer, la banda terrorista ETA se erigió en protagonista absoluta, se situó en el centro de la política nacional y, por primera vez en la historia, sin necesidad de asesinar, secuestrar ni decretar tregua trampa alguna. A la alarma del jefe de la oposición ante la posibilidad de que Zapatero negocie con ETA, respondió el presidente del Gobierno con la confirmación de que lo intenta, con el aviso de que cuando lo tenga preparado lo llevará al Congreso y la advertencia de que si el Partido Popular- -9,7 millones de votos- -se opone, le dará igual. Después de terminar el mano a mano entre Zapatero y Rajoy, los socialistas estaban seguros de que habían dejado en evidencia el extremismo de la derecha su catastrofismo innato y la falta de alternativa. Los diputados del PP celebraban que su presidente hubiera cumplido con la obligación de denunciar la irresponsabilidad de un jefe del Ejecutivo que lleva a España al desastre. Había una diferencia: los primeros daban por descontado que su análisis llegaría tal cual a la opinión pública en general; los segundos temían a la imagen que podían dar o trasmitir al margen de sus partidarios. Zapatero dibujó una imagen idílica de la situación de España en pleno debate abierto desde el Gobierno, el tripartito catalán, Izquierda Unida o el nacionalismo vasco sobre la liquidación del orden constitucional para pasar al Estado federal, confederal, republicano, con sistemas de financiación o administraciones de Justicia particulares y fondos de la Seguridad Social divididas. Decía Rajoy que nunca en los 26 años de democracia se había cuestionado el régimen vigente ni se habló de hacer una nueva transición. Pero ante un panorama tan negro, Zapatero desplegó todo su arte de anestesista al sostener que no pasa nada que todo son exageraciones de una derecha tan extrema como la de 1977, y tildar de profeta fracasado por supuesto, a Rajoy. las acusaciones ciertamente duras de Rajoy- -una obligación moral del desahogo, según su equipo- -es que el jefe de la oposición se refiriera a la traición a los muertos de la lucha contra la banda terrorista ETA. La frase era de las propias víctimas, en concreto de Mikel Buesa, hermano del dirigente socialista asesinado por la banda, y aparecía ayer escrita en la Tercera de ABC. Y falta que Zapatero lleve al Congreso su acuerdo con ETA. Que esté callado Y en el fondo del debate estaba el Pacto Antiterrorista que Zapatero se salta con naturalidad para reprochar al PP que no cumpla el único punto que a él le interesa que se cumpla: no utilizar la lucha antiterrorista en el debate político. Es decir, que guarde silencio. El presidente del Gobierno no dio explicación alguna sobre los motivos por los que él viola el pacto en general al no utilizar todos los mecanismos del Estado contra la segunda marca electoral de ETA- Batasuna, ni respeta el punto que impide dar oxígeno político a la banda- -Patxi López hasta se reúne con EHAK- -ni informa al Partido Popular de los tanteos de diálogo con el brazo político de los terroristas. Lo que más molestó a Zapatero de Zapatero no logró calmar la alarma del líder del PP sobre sus posibles contactos con la banda terrorista Rajoy usó una frase de Buesa en una Tercera de ABC para acusar al presidente de traición a los muertos