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ABC JUEVES 12 5 2005 Opinión 7 ETA no ha dado tregua, pero a veces creo que os ha podido o que está a punto de poderos. A Odón Elorza y a Gemma Zabaleta les escribí el 14 de noviembre de 2004 que para perdonar es necesario que quien ha hecho mal se arrepienta, y ETA no se ha arrepentido de matar, y puesto que no va a reconocer el mal causado, si obtiene algo de vosotros significará por fin que matar ha valido la pena. Me apena- -a veces me indigna, si tengo que ser totalmente sincera- -veros enredaros en las palabras con que os intenta descolocar el mundo de ETA. Es la dignidad de los muertos inocentes lo que está en juego, y la dignidad de toda la sociedad. Y salvo que deseemos engañarnos, nos consta que Ibarretxe no se ha arrepentido de haber pactado con ETA, ni de romper por la mitad la sociedad vasca. Ibarretxe y la gran mayoría de los nacionalistas- -tengan pistola o no- -son de los de a Dios rogando y con el mazo dando, y en la negociación irán de la mano con las mismas palabras. Por eso, después de leer a Javier Rojo en el Diario Vasco he pensado en cada muerto y en cada familia rota y en cada uno de sus días y de sus años sin tregua en el dolor. Y he pensado en el sueño de poder llorar a los muertos por haber rendido a ETA. En una paz sin trampas y en llorar, en ese momento, tranquilos y con la conciencia limpia y tranquila. Y cerrar por fin el duelo. LA ESPUMA DE LOS DÍAS MEJOR NO INVENTEMOS OSÉ Luis Leal es del género de las hormigas. Calla, trabaja mucho, y no canta. O no da el cante. Y guarda grano para periodos de escasez. En una época en la que tantas cuestiones importantes se juegan sobre el tapete de España y, sin embargo, un cierto estado de sequía intelectual hace estragos entre nuestra clase política, José Luis acaba de sacar una pieza de su granero. Gracias a la dedicación desinteresada de personas como Leal y Luis Escauriaza, ambos comprometidos durante su tránsito por la política con el moderantismo, el diálogo y la reconciliación, se sostiene en pie la Fundación Fernando Abril, otro de los protagonistas de una etaEDUARDO pa providencial, hoy soSAN MARTÍN metida a una devaluación irresponsable, de nuestra historia reciente. Entre ambos, ayudados por algunos supervivientes más de aquella etapa, se las apañan para conceder cada año un premio a la concordia, otro término arrumbado en nuestro escenario público. Este año se lo otorgaron a Jordi Pujol, que fue presentado por Felipe González. Pues bien, el grano que Leal y Escauriaza ofrecen hoy al indigente panorama político español consiste en un modestísimo opúsculo en el que se recogen las intervenciones con las que ambos ex regalaron a su audiencia y que en su día, por desgracia, sólo encontraron el eco de sus propias palabras. El pase a la reserva no absuelve a los ex de sus errores o de sus malos pasos, que los dieron y de qué manera. Ahora bien, la distancia en el tiempo y la experiencia de un momento político extraordinariamente fecundo les convierten en observadores privilegiados del presente. Pero todo el mundo está en otra cosa y algo no comprendo exclamaba Felipe González, quien buscaba la complicidad de Pujol para añadir: No sé si es que somos viejos, Jordi, pero me siento extraño en el debate político actual Nada se construye si no es sobre los cimientos de las cosas que se han hecho bien. Por tanto, no inventemos nada Jordi Pujol me he opuesto al cainismo, no me he apuntado nunca a las campañas de destrucción de personas nos interpelaba a quienes vivimos de este lado del Ebro. Cataluña no pasa por su mejor momento y no niego que me siento apenado por cómo se llevan las cosas allí pero ha hecho un enorme esfuerzo por la concordia durante los últimos decenios y esto a Cataluña no se le ha reconocido Durante los próximos meses habrá ocasiones para poner a prueba el espíritu de concordia de mucha gente y concluía Pujol advirtiendo contra el riesgo de un fracaso colectivo. ¿Nostalgias de abuelos cebolletas jubilados a su pesar? Tal vez. Pero, jeremiadas aparte, son muchos los que no estarán muy en desacuerdo con el fondo del diagnóstico. La saturnal política española devora a sus hijos demasiado pronto. ¿También sus legados? J ÁNGEL CÓRDOBA Patxi, ahora veo que has puesto en un lado de la balanza la vida y la dignidad, y en el otro el poder y el interés del partido, y que te has reunido con EHAK. Ya no me quedan dudas de que cerrarás más veces los ojos y harás más cosas que me helarán la sangre Ay, Patxi, ya sé que no me enseñarás los lugares donde estuve refugiada. Tú me dijiste que mi vida había sido triste. Fui una refugiada de guerra miserablemente pobre, crecí como la hija de un rojo represaliado, no pude votar hasta los cuarenta y cuatro años. Y después vino el calvario de nueve años de ver sufrir a mi hijo, que veía llegar su propio asesinato. Se jugó la vida por defender la libertad, no por lo que parece que viene de vuestra mano, eso que pomposamente se anuncia como un proceso de Paz. Porque, Patxi, ahora veo que, efectivamente, has puesto en un lado de la balanza la vida y la dignidad, y en el otro el poder y el interés del partido, y que te has reunido con EHAK. Ya no me quedan dudas de que cerrarás más veces los ojos y dirás y harás muchas más cosas que me helarán la sangre, llamando a las cosas por los nombres que no son. A tus pasos los llamarán valientes. ¡Qué solos se han quedado nuestros muertos! Patxi. ¡Qué solos estamos los que no hemos cerrado los ojos! PALABRAS CRUZADAS ¿Quién venció en el debate? LA CONTUNDENCIA DE RAJOY QUIZÁ GANÓ ZP, AUNQUE... ANÓ, para mí, aunque no sé si aprobó, Zapatero. ¿O será que perdió Rajoy? El presidente estuvo algo pelmazo, muy sobrado, con la autocrítica- -comillas, por favor- -que ya le vamos conociendo; o sea, nada. Y el nulo humor. Pero construyó. Estuvo positivo. Sugirió- -mira que le cuesta hablar claramente- -vagas salidas a algunos de los problemas que tenemos. Escapó de otros atolladeros y nos abrumó con sus cifras, reconozcamos que buenas. Rajoy es mejor parlamentario, apasiona más. Pero estuvo tremendista, y yo no quiero apocalípticos, ni reñidores, ni discursos que se excedan tanto en el diagnóstico. La acusación, FERNANDO lanzada contra ZP tras un repertorio de JÁUREGUI misiles verbales y discriminaciones de toda suerte, de que traiciona a los muertos del terrorismo, hizo que Rajoy pierda (para este debate) mi voto. Vuelvo a discrepar con la vecina de la izquierda (geográfica) No perdió Rajoy, en cambio, mi estima, pero ayer me pareció injusto. Lástima que no puedan mezclarse las virtudes de ZP y MR y anular algunos de sus respectivos defectos: saldría un estadista memorable, un político diez. Menos mal que tengo la sensación de que luego, al teléfono, se entienden algo mejor. G ANÓ Rajoy, aunque más le vale no caer en triunfalismos; el copyright además lo tiene un Zapatero encantado de haberse conocido. Rajoy pecó en su primera intervención de utilizar la ironía en demasía, mejor hubiera sido que la rebajara en un par de puntos; pero en la réplica, cuando parecía que estaba contra las cuerdas, respondió con una contundencia que puso del revés lo que acababa de proclamar el presidente, que había utilizado su discurso para poner de vuelta y media al Gobierno de Aznar, estrategia para defenderse de las diatribas de MR. Rajoy esgrimió datos, cifras, hechos, decretos, declaraciones y argumentos, y PILAR es indudable que consiguió presentar un CERNUDA balance del Gobierno de ZP en el que aparecían con toda su crudeza las negritudes que Zapatero no mencionó porque no las quiere ver, instalado en el pedestal de la autocomplacencia. No todo es malo en el Gobierno, ciertamente, pero tras el huracán Rajoy está claro que Zapatero tendrá menos razones para presumir del trabajo bien hecho, porque el presidente del PP desmontó la mayoría de sus afirmaciones, en las que incluso se presentó como el bienhechor de una Galicia maltratada por Fraga. Ganó Rajoy, pero lo importante es que hemos disfrutado de un muy buen debate. G ¿Y usted qué opina? Déjenos su mensaje o su voto en la página web www. abc. es eldebate