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ABC MIÉRCOLES 11 5 2005 Madrid 41 Barajas Convenio colectivo Valdemoro Regresa un avión al romperse una ventanilla de cabina durante el vuelo Un avión con 129 pasajeros de la aerolínea Air Plus Comet, con destino a París, tuvo ayer que regresar al aeropuerto de Barajas media hora después de despegar debido a la rotura del cristal de la ventanilla situada junto al copiloto durante el vuelo, informó Efe. No fue necesaria la intervención de bomberos ni sanitarios y los usuarios pudieron realizar su viaje en otro avión de la compañía. Cuatro días de huelga en la EMT y paros de dos horas en el Metro Los trabajadores de la Empresa Municipal de Transportes han convocado para el próximo viernes 13 y para los días 20, 26 y 27 de mayo, jornadas de huelga de hasta 24 horas que paralizarán los servicios de autobuses, con motivo de las negociaciones del convenio colectivo. Por la misma razón, el comité de empresa de Metro convocará paros de 2 horas también los días 13 y 20, y el día 25 de mayo. Un incendio arrasa la cubierta de dos naves industriales sin víctimas Hasta 8 dotaciones de bomberos de la Comunidad de Madrid intentaron ayer extinguir un incendio que se originó en la cubierta de una nave industrial de Valdemoro, del que se desconocen las causas, y que también dañó la cubierta de la nave contigua. Aunque en su interior había varias personas no hubo que lamentar víctimas. Los servicios sanitarios sólo atendieron una crisis nerviosa. Roban un banco en la calle de Cartagena y huyen tras dejar una falsa granada Los Tedax acordonaron la zona hasta que comprobaron que el supuesto explosivo era un insecticida b Los ladrones pegaron el artefac- to en la puerta de la sucursal bancaria poco antes de salir corriendo con el dinero, que robaron a punta de pistola MIGUEL DOMINGO GARCIA MADRID. Una pareja de atracadores, de origen suramericano según los testigos, rompió ayer la tranquilidad de los trabajadores y los clientes de una sucursal del banco BBVA, situada en el número 34 de la calle Cartagena del barrio Salamanca, cuando entraron a punta de pistola reclamando el dinero de la caja. El temor aumentó entre los afectados cuando los dos individuos colocaron en la puerta del banco un supuesto artefacto explosivo, que afortunadamente resultó falso. No se ha hecho público cuánto dinero pudieron extraer, aunque además de la caja, desvalijaron a algunos clientes que habían sacado dinero del cajero automático. Según testigos presentes en la sucursal, después de un robo rápido, cometido en apenas unos minutos y que no llamó la atención fuera del establecimiento, uno de los dos atracadores adhirió un cilindro forrado de color negro con cinta adhesiva a una de las lunas del banco y advirtió a los clientes y a los trabajadores de que acababa de colocar una granada que haría explotar si se movían o intentaban escapar. Acto seguido, ambos atracadores abandonaron la sucursal y huyeron a la carrera con el dinero. Poco después llegaron los agentes de la policía acompañados de los servicios especiales de desactivación de explosivos (Tedax) que inmediatamente acordonaron la calle, y avisaron tanto a los locales comerciales cercanos como a los vecinos de alrededor. Sin embargo, ninguno de los edificios fue desalojado: nos pidieron que nos quedáramos dentro, que no saliéramos y que no nos asomáramos fuera explica Eva, dependienta de una tienda de repuestos adyacente al banco. Los vecinos que viven sobre la sucursal también recibieron la orden de permanecer en casa y no asomarse. Un poquillo de miedo sí hemos pasado explica una vecina que vive encima del banco. Otros ni se han enterado explica el conserje del edificio, encargado de avisar a los vecinos, algunos incluso se han enterado horas después al salir a la calle Dos de las okupas desencadenadas por la Policía Nacional CHEMA BARROSO Falsa alarma de bomba El cordón policial montado durante el intento de desactivación no fue muy prolongado, apenas duró media hora, ya que rápidamente se descubrió que la supuesta granada era simulada y el cilindro pegado no era más que un bote de espray de insecticida con una anilla pegada. No nos han dicho nada, cuando han quitado el cordón policial unos periodistas nos han dicho que había habido un atraco y que habían dejado un paquete explica otra dependienta, también llamada Eva, de una papelería al otro lado de la calle. En el bar de enfrente, llamado Las cañas el atraco al banco fue la comidilla de la mañana y gracias a que el susto no tuvo mayores consecuencias, se lo tomaban como una broma anecdótica de la que apenas se habían enterado. La sucursal quedó cerrada mientras los trabajadores del banco, que se negaron a hacer declaraciones, hacían un evaluación de los daños. Desde la Jefatura de policía aún no se ha informado de ninguna detención, aunque se espera identificar a los atracadores por medio de las cámaras de vigilancia. La Policía desaloja a una docena de mujeres de su sede ilegal en el barrio de Lavapiés HENAR DÍAZ MADRID. Anunciaron que se resistirían con glamour y al menos lo intentaron. Ataviadas con sus llamativas galas y con música ochentera de fondo las integrantes del Centro Social Feminista Eskalera Karakola cumplieron con su promesa. A las nueve de la mañana, una docena de mujeres se encadenaban alrededor de la sede que ocupan ilegalmente desde hace ocho años, para exigir el mantenimiento del inmueble y denunciar la especulación inmobiliaria a la que, según ellas, será sometido tras ser desalojado. El edificio ocupado, situado en el número 40 de la calle Embajadores, es una panadería del siglo XVII y la única casa baja que queda por la zona de Lavapiés. Desde que se formó Eskalera Ka- rakola más de un centenar de mujeres participan habitualmente de las actividades del centro. Según explicó Maggie portavoz de la plataforma, en ella se organizan actividades (grupos de debate, ciclos de cine, cursos de fotografía, etc. y proyectos de autoempleo. Con un nuevo local Maggie contó cómo hace dos años hubo un intento, respaldado por la oposición en el Ayuntamiento, para que la Empresa Municipal de la Vivienda comprase el inmueble, pero la negociación fracasó. Después de dos años, el consistorio les ha cedido un local en régimen de alquiler simbólico, en el número 53 de la misma calle, pero de menor tamaño. Apenas una hora después de que comenzara la fiesta llegó la Policía Nacional. Después de que los responsables municipales y representantes legales de los propietarios del edificio exhibieran los pliegos de desalojo y embargo de la vieja panadería, los agentes rompieron las cadenas de las chicas y penetraron en el inmueble. Poco antes de marcharse de la zona, las jóvenes aprovecharon para anunciar a los asistentes que continuarían con sus actividades una vez acondicionado el nuevo local.