Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
92 MARTES 10 5 2005 ABC Gente Una pareja peligrosa La top model Kate Moss y Pete Doherty (ex de The Libertines) son el último exponente del clásico sexo, drogas y rock and roll TEXTO: J. HERNÁNDEZ FOTOS: REUTERS Y EPA Ben Affleck y Jennifer Garner esperan bebé. Según un portal de internet, serán padres en noviembre, aunque no han hecho oficial la noticia por boca de sus portavoces, el procedimiento habitual en estos casos. La actriz y Affleck se conocieron en 2003 durante el rodaje de la película Daredevil a buen seguro que soñó en más de una ocasión que era Joe Strummer y The Clash su grupo. Pero la realidad le dio una buena pedrada a Pete Doherty, de 25 años, porque ni él ni su antigua banda, The Libertines, han hecho nada interesante desde su álbum de debut, Up the bracket salvo estar de moda por hacer una revisión del punk y de la llamada nueva ola del rock británico de finales de los setenta. A lo sumo, cuatro guitarrazos que suenan a algo inventado hace ya bastantes años y, cómo no, ese no future (no hay futuro) que suponen los peligrosos viajes hedonistas al mundo de las drogas. No. No es el mejor ligue que se podía haber echado la británica Kate Moss. La ex de Johnny Depp y la eterna musa de Calvin Klein (aunque ahora sea imagen de Chanel) rompió los cánones de la pasarela en los noventa con su apariencia anoréxica, frágil, menuda y de rasgos aniñados. Ahora que parece haber superado a sus 31 años sus anteriores excesos con las drogas y el alcohol que le valieron el apodo de la top rebelde se ha perdido en el amor con Doherty: la tiene tan poseída que le ha hecho los coros en su disco con su nuevo grupo, The Babyshambles Seguro que el ex vocalista de The Libertines tampoco es buena influencia para Lila, la hija de dos años que tuvo la top model con el periodista Jefferson Hack, de quien se separó en 2003. Él ha reafirmado también su amor por Kate Moss, tanto que está dispuesto a dejar las drogas con tal de casarse con ella, a sabiendas de que nadie da un duro por este romance. El No es para menos. Doherty, al que sus compañeros de The Libertines tuvieron que echar del grupo por sus malos hábitos, ha llegado a gastarse hasta 1.500 euros al día en estupefacientes. Él se tomó cumplida venganza: aprovechó una gira de la banda por Japón para robar en casa de Carl Barat, uno de sus ex compañeros. Su botín fue una guitarra, un ordenador portátil, un vídeo, una cadena de música, varios libros y una armónica. La rabieta le costó seis meses de cárcel. Otra de las trastadas de Doherty a punto estuvo de llevar sus huesos de nuevo a prisión. Fue a principios de febrero de este año: acabó otra vez en los Tribunales tras pelearse en un hotel con un productor de documentales, quien al parecer vendió a la prensa unas fotos en las que el cantante aparece fumando heroína. El agredido, Max Carlish, acabó con heridas en la cara. Doherty quedó finalmente en libertad bajo fianza después de que su discográfica, EMI, pagara el depósito. Ataque de celos El cantante también se las ha tenido incluso con Kate Moss hace unas semanas. Doherty la montó en un pub londinense por un ataque de celos. No soportó verla de ligoteo con Rhys Ifans, el compañero de piso de Hugh Grant en la película Nothing Hill y se puso a insultarlos. Tras el ataque de ira, salió a la carrera del bar de copas. Parecía que era el fin de la pareja, pero su turbulenta historia de amor surgida a principios de año parece seguir no sólo con esos planes musicales, sino también con un retiro semestral, nada menos que al país del vodka. Kate Moss y Pete Doherty, en dos imágenes de archivo