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ABC MARTES 10 5 2005 25 Ariel Sharón pone fecha a la evacuación de Gaza y el Ejército israelí recibe su manual de instrucciones El régimen iraní enriqueció 37 toneladas de uranio concentrado antes de detener su programa de tratamiento Moncloa afirma que hubo una charla breve L. AYLLÓN MOSCÚ. José Luis Rodríguez Zapatero y George Bush añadieron ayer otros pocos minutos a su particular agenda de contactos bilaterales desde que se produjo el cambio de Gobierno en España. El Ejecutivo, donde no agrada nada la insistencia periodística en medir la duración de esos encuentros, aseguró a través de un portavoz que durante la recepción que Putin ofreció en el Kremlin al medio centenar de gobernantes presentes ayer en los actos de Moscú, Zapatero tuvo oportunidad de conversar con bastantes de los representantes de países amigos y aliados Entre ellos, incluyó cómo no al presidente de Estados Unidos, aunque, sin precisar ni el tiempo de la charla ni el contenido de la conversación, y añadiendo que a lo largo de estos actos, Zapatero también departió, siempre de forma breve, con Chirac, Schröder y Berlusconi, entre otros. Bush y Zapatero se saludaron con una leve inclinación de cabeza Sus miradas se cruzaron sólo en el momento de la foto de familia del Gobierno se reunió en la Embajada de España en Moscú con un centenar de niños de la guerra que agradecieron la subida de sus pensiones RAFAEL M. MAÑUECO. CORRESPONSAL MOSCÚ. El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el primer mandatario estadounidense, George W. Bush, se saludaron ayer con una leve inclinación de cabeza. Sus miradas se cruzaron mientras se colocaban para la foto de familia dibujando una sonrisa también fugaz. Fue el único contacto que hubo entre ellos ante las cámaras durante toda la jornada festiva, aunque horas después, durante el cóctel privado, volverían a estar otra vez cerca el uno del otro, sin prensa de por medio. Al término del gran desfile militar en la Plaza Roja, el medio centenar de dirigentes extranjeros asistentes a los fastos de la victoria se acercaron caminando hacia la muralla norte del Kremlin. En unas gradas instaladas al efecto, comenzaron a buscar su sitio cada uno de los invitados. Zapatero y su esposa, Sonsoles Espinosa, se encontraba por detrás y hacia la izquierda del matrimonio Bush, a una distancia de no más de cuatro metros. Las cámaras registraron el momento en el que, de forma aparentemente casual, se encontraron las miradas del jefe del Ejecutivo español y del presidente norteamericano. Sonriéndose, inclinaron la frente. Bush, que para hacer el gesto tuvo que mover levemente el cuerpo hacia la izquierda, volvió inmediatamente la mirada hacia adelante. A pocos metros, en la primera fila, estaban también el presidente Vladímir Putin y el canciller alemán, Gerhard Schröder, con sus respectivas esposas, así como el primer mandatario francés, Jacques Chirac. Luego, ya b El presidente Zapatero saluda a un niño de la guerra en la Embajada española junto a la Tumba al Soldado Desconocido, Zapatero y su esposa volvieron a situarse otra vez por detrás de la pareja Bush, pero sin que mediase comentario ni mirada alguna. Antes de venir a Moscú, la última vez que los dos mandatarios se saludaron fue el pasado febrero en Bruselas durante la cumbre de la OTAN. En el entierro del Papa, el mes pasado, estuvieron también cerca pero no coincidieron. EFE segundo desfile cívico escenificando la historia de la guerra, con la participación de actores y bailarines vestidos a la usanza de la época, que se emitió por televisión a todo el país. Gorbachov non grato No hay duda de que lo que ha hecho Putin ha sido simple y llanamente desempolvar los símbolos soviéticos y volver a llenar los corazones de los rusos con el sabor de aquella superpotencia que hacía temblar a medio mundo. Su predecesor en el cargo, Boris Yelsin, ha sido invitado al desfile militar, pero no así Mijail Gorbachov, a quien Putin le reprocha el que hubiera llevado el país a su destrucción. Para amantes de la historia quedará el detalle de la condecoración especial al general polaco Wojciech Jaruzelski, que dio el último golpe de Estado para defender el orden soviético en uno de sus países satélites. Un justo homenaje Una vez finalizada la recepción en el Kremlin, el presidente del Gobierno español se trasladó a la residencia del embajador de España en Rusia, Javier Elorza, en donde le esperaban los niños de la guerra evacuados de España durante la Guerra Civil. Adquirí el compromiso de volver a veros el pasado 10 de diciembre y aquí estoy dijo el jefe del Gobierno en medio de una fuerte ovación del centenar de ancianos presentes en el encuentro. El pasado mes de marzo, fue aprobada una subida de la prestación asistencial de los niños de la guerra hasta su equiparación con la pensión contributiva que reciben en España los mayores de 65 años. Zapatero aseguró estar muy satisfecho de que el trámite se haya podido culminar tan deprisa y añadió: eso no ha sido mérito del Gobierno sino del pueblo español palabras que volvieron a arrancar aplausos. Un país se dignifica cuando se acuerda de los están lejos y sufrieron tanto de forma tan injusta señaló. Zapatero dijo lamentar que los niños tuvieran una salida de España no elegida ni querida y alabó la odisea vital que padecieron al tener que abandonar su tierra natal forzadamente. He venido a rendir justo homenaje al pueblo ruso por su contribución a la derrota del nazismo, que pagaron con la vida de más de 20 millones de personas afirmó.