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62 Sociedad LUNES 9 5 2005 ABC Medio Ambiente Reconstruyen el hábitat del mamut en Siberia para demostrar que no se extinguió por el calentamiento El llamado Parque del Pleistoceno se ubica en una modesta parcela en la región de Yakutia b El equipo de investigadores rusos que desarrolla el proyecto cree que las praderas que han plantado servirán también para mitigar el cambio climático ARACELI ACOSTA MADRID. Hace veinte años, los científicos explicaban la desaparición durante el Pleistoceno de numerosos animales en las praderas del norte- -entre ellos el mamut- -de una manera muy simple: el clima de la árida estepa cambió a uno húmedo, y cuando ese hábitat despareció también lo hicieron los animales que allí vivían. Esto es, que el clima húmedo del Holoceno fue una catástrofe para ellos. Sin embargo, en los últimos años, la creciente acumulación de datos procedentes de pruebas de radiocarbono en restos de animales han sugerido una historia diferente. Ahora parece que los mamut sobrevivieron al cambio del Pleistoceno al Holoceno. Este es el punto de partida del proyecto de un equipo de investigadores rusos, dirigidos por Sergey Zimov, que pretende demostrar la hipótesis de que fue la caza, y no el cambio climático, la responsable de la desaparición del mayor mamífero que habitaba el planeta. Para comprobar esta posibilidad, según se detalla en la revista Science Zimov ha estado trabajando durante los últimos diez años en reconstruir el ecosistema en el que vivió el mamut en una modesta parcela en el norte de Siberia, en la región de Yakutia. El proyecto recibe el nombre de Parque del Pleistoceno Recreación del hábitat en el que vivían los mamuts GASPAR MEANA EL COMERCIO Del cambio del clima a la caza mayor Las últimas investigaciones han demostrado que en los primeros 7.000 años del Holoceno los mamuts sobrevivieron en las islas Wrangell del oceáno Ártico. Por su parte, bisontes, caballos y bueyes almizcleros vivieron en el norte de Siberia hasta tiempos históricos. En Alaska, los bisontes sobrevivieron durante todo el Holoceno, desapareciendo en periodos históricos a manos de los cazadores. Es más, los mayores de las tribus nativas de Alaska cuentan historias en las que describen el sabor de la carne de este animal. Otra indicación de que el cambio climático ha tenido poco que ver con la supervivencia del bisonte es que en el siglo pasado fueron reintroducidos en Alaska y se alimentaron sin problema. Lo mismo ocurrió cuando el buey almizclero fue reintroducido en Siberia. Incluso en el clima del oeste de Noruega los bueyes han sobrevivido y prosperado. El mayor ecosistema del planeta Y es que durante el Pleistoceno, desde 1,8 millones a 10.000 años atrás, el norte de Siberia era el hogar de mamuts, rinocerontes lanudos, bisontes, caballos, renos, leones de las cavernas, lobos y otros animales. Al final de esa época, el clima se calentó y la tundra húmeda reemplazó a las áridas praderas, que iban desde Francia, a través del Estrecho de Bering, hasta Canadá y desde las islas árticas hasta el norte de China. Al mismo tiempo, los humanos empezaban a cazar grandes animales gracias al desarrollo de nuevos y eficientes artilugios, un dato que resaltan los investigadores, porque cómo explicar si no que los mamuts y su compañía de grandes animales sobrevivieran a las duras condiciones que pudieron darse en la última edad de hielo y no al calentamiento del Holoceno. El principal objetivo científico del proyecto de Zimov es determinar con mayor precisión el papel que los animales del Pleistoceno jugaron en el mantenimiento de su propio hábitat. Para ello han reconstruido praderas parecidas a las que había en esa época Cuernos de un mamut de 23.000 años encontrado en Siberia en 1999 gracias a la expedición dirigida por Bernard Buigues, en la imagen y en ellas han reintroducido- -a falta de mamuts- -renos, bisontes, tigres de Siberia y otros animales. Pero este proyecto puede ayudar también a mitigar el cambio climático. Y es que las praderas estabilizan el suelo, al tiempo que el albedo (habilidad para reflejar la luz solar) de estos ecosistemas es alto, por lo que el calentanmiento por radiación solar se reduce. Algo importante teniendo en cuenta que los suelos donde origi- REUTERS nalmente pisaba el mamut contienen 2,5 veces más carbono almacenado que la totalidad de los bosques húmedos del planeta. Con tantos hervíboros presentes, la nieve invernal es pisoteada, exponiendo al suelo a temperaturas más frías, previniendo el derretimiento del permafrost (suelo permanentemente helado) Si el hielo se derrite se liberaría a la atmósfera este carbono secuestrado en la tierra.