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ABC LUNES 9 5 2005 Sociedad 61 Medio Ambiente El tráfico urbano provoca la mitad de la contaminación por partículas en suspensión ABC MADRID. Las partículas en suspensión son uno de los principales contaminantes atmosféricos en zonas urbanas, además de encontrarse entre los que mayor impacto tienen en la salud de la población. En las ciudades españolas, entre un 40 y 60 de la contaminación provocada por el denominado material particulado atmosférico se debe al tráfico. El dato corresponde a un estudio del Ministerio de Medio Ambiente coordinado por el Instituto de Ciencias de la Tierra Jaume Almera, en Barcelona, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) El estudio servirá de asesoramiento al Ministerio y a las Comunidades Autónomas para que puedan responder a los requerimientos que establecerá la futura normativa de la UE sobre partículas en suspensión, actualmente en revisión. Los resultados indican que la contaminación por material particulado atmosférico en las ciudades está causada mayoritariamente por el tráfico, sobre todo por los motores diesel, que llegan a producir hasta cuatro veces más partículas de carbono que los motores de gasolina. Así, un motor diesel de un vehículo mediano emite entre 20 y 30 microgramos de partículas por kilóme- tro recorrido, frente a los menos de 5 microgramos de un motor de gasolina- -no obstante, la eficiencia energética de los diesel es mayor- Una posibilidad para reducir las emisiones de los diesel es el uso de filtros de partículas regenerables, que retienen hasta el 90 de las mismas. Esta tecnología se usa en algunos vehículos privados y en ciudades europeas y estadounidenses para disminuir las emisiones del transporte público y escolar y de los vehículos de recogida de residuos. MÓNICA FERNÁNDEZ- ACEYTUNO Emisión de gases y partículas del tubo de escape de un coche ABC ACTUALIDAD NATURAL LOS NOMBRES DEL JABALÍ U n amable lector se refiere por carta al artículo que publiqué aquí mismo hace unas semanas y en el que escribí que puede que no haya animal en nuestra fauna que tenga más nombres que el sarrio. Pues bien, lo hay. Según este lec- tor se puede nombrar al jabalí al menos con los siguientes sustantivos: albar, arocho, bermejo, cerdoso, guarro, guarraco, jabalín y jabalina, jabato, macareno, marranchón, marrano, navajero, primal y primalón, puerco- jabalí, rayón, secretario, solitario, suído y verraco. No todos los recoge el diccionario pero los manejan con soltura los cazadores que, curiosamente, con su rico vocabulario, dan vida a lo que cazan. Con frecuencia, en este continuo despedirse de la belleza que es la vida, quedan, imperturbables, los nombres, cuando a lo peor el animal ya ha desaparecido. Hace poco crucé por un lugar llamado Osedo e imaginé sus bosques llenos de osos. Quedan los nombres cuando ya no queda nada, y hacen que viva en la imaginación lo que falta. A los vencejos, que sobrevuelan desde el sábado hasta la más septentrional de nuestras ciudades, se les llama también oncejos, garduños, arricángeles, arriaches, falcinos, avurrones, chirles, zirros; nombres que sostienen en el aire, al pronunciarlos, su vida.