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40 LUNES 9 5 2005 ABC Internacional Bush apoyará a las autoridades de Georgia para que Rusia abandone sus bases militares en el país naza terrible contra la que estamos obligados a defender nuestra comunidad pacífica Bush, sin embargo, no oculta sus intenciones de hacer lo posible para que todas las repúblicas hoy independientes y que formaban parte de imperio ruso- soviético se conviertan en sistemas lo más parecidos posible a una democracia liberal. No sólo se trata de Bielorrusia, sino que, después de Moscú, Bush viajará a Georgia, donde apoyará a las autoridades locales en el pulso que mantienen para que Rusia abandone sus bases militares. Sonrisas en la dacha Pero ayer todo eran sonrisas en la casa de campo de Putin, donde éste invitó a su colega norteamericano incluso a dar un paseo en un viejo coche Volga de fabricación rusa, y ambos bromearon como viejos amigos y se prometieron cooperación en Oriente Próximo o en asuntos energéticos. También les parecía bien que Rusia termine antes de fin de año sus conversaciones para ingresar en la Organización Mundial del Comercio. Es decir, nada de lo que realmente tienen ambos en mente. Putin trata de hacer realidad una parte de su visión nostálgica de la desaparecida URSS, y Bush tiene planes explícitos de intervenir lo que pueda para separar a Rusia de sus viejos satélites. Ninguno de los dos, sin embargo, querría una vuelta a la guerra fría que empezó precisamente hace sesenta años, en cuanto terminó el conflicto mundial. Tal vez haya que hablar ahora de guerra light para explicar esta situación en la que la Unión Europea, que el martes celebrará también con toda pompa una cumbre bilateral con Rusia, se ha vuelto a quedar en medio, tratando de mantener buenas relaciones tanto con el aliado norteamericano como con el vecino ruso del que depende su suministro energético. George Bush conduce el Volga de 1956, propiedad de Vladimir Putin, por los alrededores de la residencia del presidente ruso AFP Putin pide unidad en torno a Rusia a los antiguos países satélites, contra la política estadounidense en la zona El Kremlin alimenta el orgullo patrio con el recuerdo de la derrota alemana encuentro en la dacha Bush y Putin hicieron una exagerada exhibición de buenas maneras para disimular las evidentes diferencias de fondo que mantienen ENRIQUE SERBETO. ENVIADO ESPECIAL MOSCÚ. El sesenta aniversario de la derrota de la Alemania nazi ha convertido a Moscú en la capital del mundo y al presidente ruso, Vladimir Putin, en el hombre del momento. En un solo día ha tenido una reunión con los líderes de las antiguas repúblicas soviéticas para pedirles, con más nostalgia que realismo, que permanezcan unidos y no se alejen de Rusia. Entre las decenas de líderes de todo el mundo que han venido a las celebraciones, Putin recibió la visita de cortesía del norteamericano George Bush en la dacha (casa de campo) presidencial. Ambos hicieron una exagerada exhibición de buenas maneras, para no dejar traslucir las evidentes diferencias de fondo que mantienen. Los aviones preparados en Moscú para tratar de evitar que el mal tiempo pueda deslucir las ceremonias estuvieron trabajando todo el día de ayer, y a pesar de ello la lluvia no ha parado de caer en la capital rusa. Pero el aguacero tendría que ser muy grande para b En su eclipsar lo planificado por Putin, que ha logrado que venga a festejar la derrota de Alemania hasta el canciller Schröder, o que, por ejemplo, Bush esté en la misma ceremonia a la que también asiste el bielorruso Alexander Lukashenko, al que el norteamericano ha dicho que se dispone a derribar. Nada importa, con tal de que prevalezca el esplendor de la fiesta de la Victoria, que se ha convertido en el acontecimiento más importante que se vive en este país desde la disolución de la URSS. Los países que formaban parte de aquélla- -casi todos- -se volvieron a reunir ayer, y Putin les pidió que se mantengan unidos en una organización que hasta ahora ha permanecido inerte, pero que el presidente ruso cree ahora que puede transformarse en un instrumento efectivo Recordando la Segunda Guerra Mundial, les dijo que para todos está claro que el nazismo, el extremismo y el terrorismo son amenazas que beben de una sola fuente ideológica, una ame- El- Baradei: Corea del Norte posee seis bombas nucleares R. M. MAÑUECO. CORRESPONSAL MOSCÚ. Las declaraciones ayer del director de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) Mohamed El- Baradei, en las que asegura que Corea del Norte posee seis bombas atómicas, han preocupado seriamente a los presidentes de China, Hu Jintao, y Corea del Sur, Roh Moo Hyun. Ambos se reunieron ayer en Moscú para intentar que se reanuden las negociaciones a seis bandas que permitan poner fin a la crisis. En una entrevista a la cadena CNN, El- Baradei afirma que el régimen estalinista de Pyongyang cuenta con plutonio suficiente para ser convertido en cinco o seis armas nucleares Creo que ese sería nuestro cálculo añadió el director de la AIEA. Hasta ahora, según la inteligencia estadounidense, se creía que Corea del Norte como mucho podría tener dos bombas atómicas. Hu y su homólogo surcoreano expresaron su profunda preocupación por la incer- tidumbre sobre la reanudación de las conversaciones a seis bandas Ese grupo, constituido por China, las dos Coreas, EE. UU. Japón y Rusia fue creado a raíz de la salida de Corea del Norte del Tratado de No Proliferación Nuclear en 2002. Desde 2003, los seis países han mantenido tres reuniones en Pekín para intentar llegar a un acuerdo con Pyongyang, pero sin ningún resultado tangible. Las negociaciones se encuentran estancadas desde el otoño del año pasado debido a las posturas irreconciliables que mantienen Corea del Norte y EE. UU. En Moscú están presentes todos los jefes de Estado del sexteto excepto el líder norcoreano, Kim Jong Il.