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36 Nacional DEBATE SOBRE EL ESTADO DE LA NACIÓN LUNES 9 5 2005 ABC El presidente del Gobierno, que dedicó el sábado a preparar su discurso, exhibirá la buena marcha de la economía y pondrá la carga ideológica en la extensión de los derechos sociales El jefe de la oposición se centrará en destacar el lío interno en que el presidente del Gobierno ha metido a España con sus socios nacionalistas y pedirá aclaraciones sobre los contactos con ETA Zapatero hará bandera del proceso de paz GONZALO LÓPEZ ALBA Rajoy, en defensa de la unidad de la Nación ÁNGEL COLLADO MADRID. El horizonte para un proceso de paz que conduzca al final del terrorismo, la buena marcha de la economía y la extensión de los derechos sociales serán, junto a la exposición de sus objetivos para el próximo año, los tres ejes fundamentales de la intervención de José Luis Rodríguez Zapatero- -el miércoles- -en su primer debate sobre el estado de la Nación como presidente del Gobierno. Zapatero dedicó la jornada del sábado a- -como acostumbra- -preparar personalmente su discurso a partir de las fichas temáticas elaboradas por sus colaboradores, antes de viajar a Austria para participar en los actos conmemorativos del 60 aniversario de la liberación de Mauthausen. El presidente del Gobierno ha preparado su intervención a partir de la previsión de que el líder de la oposición, Mariano Rajoy, intentará hacer un tótum revolútum de la política territorial y el terrorismo, mezclándolo todo, porque no tiene otro flanco para atacar según fuentes gubernamentales. Por ello, inevitablemente, abordará las expectativas para conseguir el encaje definitivo del País Vasco en España en un horizonte sin terrorismo, aunque hasta la fecha, según se sostiene desde el Ejecutivo, el proceso de paz no ha ido más allá de los discursos del propio Zapatero, que abrió el portón el 15 de enero en un mitin en San Sebastián, donde proclamó su disposición a escuchar a la ilegalizada Batasuna si cesa de una vez el ruido de las bombas guiño que desde entonces ha repetido periódicamente y que, a juicio del Gobierno, se ha visto reforzado por el resultado de las elecciones vascas del 17 de abril. En el capítulo territorial, se ratificará en su compromiso de apoyar las reformas estatutarias que gocen de un amplio consenso y respeten el marcado de la Constitución, para fijar un modelo que tenga vigencia para los próximos 25 años. En cuanto a la controversia sobre la financiación, se remitirá a la Conferencia de Presidentes prevista para antes del verano. José Luis Rodríguez Zapatero Presentará como objetivos para el nuevo curso crear el cuarto pilar del bienestar y ganar productividad La buena marcha de la economía- -que el PP había pronosticado que sería una falla del Gobierno- -será uno de los principales soportes de su balance, que presentará con un aluvión de datos favorables. En este punto, defenderá que con las reformas que pretende introducir para mejorar la productividad y potenciar la innovación, y si se mantiene durante el próximo lustro el ritmo de entrada de inmigrantes, España podría convertirse en ese periodo en uno de los países punteros de la Unión Europea. MADRID. El presidente del PP, Mariano Rajoy, esperaba el debate sobre el estado de la Nación como una oportunidad para terminar el curso político con un éxito parlamentario después de las derrotas en elecciones generales y europeas y del retroceso en las vascas, las dos últimas honrosas, pero derrotas al fin y al cabo. Es en el Congreso- -réplica al plan Ibarretxe- -donde se consolidó como jefe de la oposición y donde volverá a pasar otra reválida en su carrera hacia los próximos comicios. Considera la tribuna del Parlamento terreno propicio, por formación y estilo. Además, Zapatero llega a la cita, talante aparte, con todos los problemas de fondo abiertos, los que se propuso solucionar y los desatados con su oferta de barra libre en la reforma de los estatutos de autonomía. Rajoy quería en principio hacer un repaso general a todos los grandes asuntos de la política doméstica- -economía, educación o inmigración- -e internacional- -malas relaciones con los Estados Unidos, buenas con Chávez y Castro- pero los últimos movimientos en el País Vasco, rematados con la entrevista Zapatero- Ibarretxe rodeada de secretismo, pero de la que el PNV empieza a dar pistas, le obligan a hacer difíciles equilibrios. En fuentes del PP reconocen que su objetivo primero será remarcar el lío en que ha metido a la Nación con su política territorial y pedir explicaciones sobre una posible negociación con ETA, pero tiene que dejar sitio a las advertencias sobre los primeros síntomas de deterioro de la situación económica- -inflación e inversión exterior- la protesta por la contrarreforma educativa o las consecuencias de la regularización extraordinaria de inmigrantes. Mariano Rajoy También quiere llamar la atención sobre los primeros síntomas de deterioro de la situación económica Rajoy se pondrá al frente de la defensa de la unidad de la Nación, acosada por los nacionalistas como nunca desde 1978, pero con la novedad de que es el propio presidente del Gobierno, teórico primer defensor del orden constitucional, el que propone abrir el melón de la reforma. El lío o follón como dicen en el PP, que ha creado Zapatero con sus hipotecas con Maragall y Carod, o con su propia indefinición en materia de organización interna del Estado, servirán a Rajoy para plantear un debate no sobre el estado de la Nación, sino sobre la propia unidad del Estado, sobre la pervivencia de España como Nación y la igualdad de derechos, servicios y oportunidades de los ciudadanos. En esa misma línea incluirá Rajoy la exigencia de explicaciones a Zapatero por haberse saltado el Pacto Antiterrorista y no aplicar la Ley de Partidos. La negativa a proceder contra la segunda marca electoral de ETA- Batasuna, EHAK, que al final se quedará con nueve escaños en el Parlamento vasco, y el misterioso proceso de paz del que hablan en La Moncloa y no informan al PP- -obligatorio según el Pacto por las Libertades- -puede ser el anuncio de una negociación con ETA, en marcha o en preparación, sobre el que Rajoy pretende que Zapatero se aclare. Apuntalado en los datos económicos Pero Zapatero también imprimirá a su discurso una fuerte carga ideológica haciendo hincapié en la extensión de los derechos sociales, a partir del eslogan de su primer año de Gobierno: Después de ocho años de derechas, hemos tenido un año de derechos Aquí inscribirá su propuesta estrella para el nuevo curso: una ley para la ayuda a las personas dependientes que pretende convertir en cuarto pilar del Estado de bienestar.