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68 Cultura DOMINGO 8 5 2005 ABC Barcelona compara el fracaso del Fórum con los primeros Juegos Olímpicos El Ayuntamiento hace gala de su amnesia en el primer aniversario b Siempre nos quedará Carlinhos En este panorama, lo más exportable que ha legado el evento es la rúa de carnaval que en forma de farra multitudinaria encumbró a Carlinhos Brown, el único personaje, se diría, que sigue encantado con el 2004. De gira por España, el regreso del gran Carlinhos a Barcelona no se ha podido hacer coincidir con la fecha del primer aniversario, como pretendía el Consistorio. Aparte del músico de Candeal, el gran legado del Fórum es urbanístico y arquitectónico. El edificio triangular de Herzog y De Meuron se ha erigido enseguida como un nuevo referente arquitectónico de Barcelona, si bien arrastra problemas de mantenimiento y el Ayuntamiento ensaya todavía la fórmula para darle una utilidad que vaya más allá de la de gran icono escultórico. Más utilizado es el Centro de Convenciones, de José Luis Mateo, que ya tiene reservas hasta 2010 y se consolida como uno de los motores de la zona, que de forma paulatina va ganando vida- -en verano se inaugura el nuevo puerto deportivo- -y va integrándose en la trama urbana de la ciudad. La Ciudad Condal celebra en la más completa ignorancia el aniversario del Fórum 2004. No se siente el impacto cultural de un evento llamado a mover el mundo ALEX GUBERN BARCELONA. Como si aquí no hubiese pasado nada. Hoy se cumple un año de la inauguración del Fórum Barcelona 2004, un aniversario que en la capital catalana está pasando totalmente desapercibido, quizás el mejor indicio para calibrar el éxito de un evento llamado a mover el mundo Un año después, en Barcelona nadie se acuerda del Fórum, una forma de amnesia voluntaria que se deja sentir sobre todo en el Ayuntamiento, que apenas ha previsto una serie de conferencias para recordar la fecha. La consigna: una vez enterrado, mejor no removerlo. La conmoción por el derrumbe del Carmel ha hecho, además, que la contención se imponga. Con la ciudadanía más que crispada, nadie está para celebraciones. Transcurridos doce meses, el ciuda- dano nostálgico apenas tiene referentes de lo que sucedió en Barcelona durante el verano de 2004. Más allá del legado urbanístico y arquitectónico, resulta imposible percibir el débil hálito del impacto cultural del Fórum. Ni la cartelera teatral, ni la temporada de exposiciones, ni la programación de los clubes ha dejado sentir el legado de 2004. No ha marcado tendencias, ni ha alterado en lo más mínimo el pulso cultural de una ciudad que ni resaca sufre. Barcelona sigue a lo suyo. Xi an en el recuerdo Más allá de los límites de la capital catalana, la influencia es todavía menos perceptible. De las grandes exposiciones que configuraron el programa, sólo la dedicada a los Guerreros de Xi an la única que no era de producción propia, ha salido de gira- -Madrid y Valencia- en un intento de rebajar los números rojos que generó el cálculo del número de visitantes. A escala doméstica, sólo el municipio de Calonge (Gerona) ha querido tomar la antorcha del Fórum, plantando la gran esfera del espectáculo Mover el mundo en una de las rotondas de en- trada al municipio de la Costa Brava. Hace dos semanas se recuperaba la gran explanada del Fórum para un acto público: la celebración de la Feria de Abril de Cataluña. En el mismo espacio donde el verano pasado la jaima acogía muestras de cocinas del mundo, la explanada desbordaba de jamoncete y rebugito donde hace dos meses se tejían batiks y se bailaba al ritmo de melodías sijs, hace quince días se imponía el traje de faralaes y atronaba el antes muerta que sencilla No es el arcoiris multicultural que el Fórum anunciaba, pero al menos la plaza estaba llena. Habrá que esperar a 2007 para que renazca en Monterrey (México) que acogerá la segunda edición de un acontecimiento que ya tiene ciudades candidatas para 2011. Será necesario esperar a esas fechas para saber si el invento se consolida o se difumina. La experiencia de Barcelona no es alentadora, aunque el Ayuntamiento asegura que la ciudad está pagando el precio de ser la pionera, del mismo modo que nadie reconoció a París en su momento el haber acogido los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna. Se verá.