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64 Sociedad ADOPCIONES INTERNACIONALES DOMINGO 8 5 2005 ABC Pierden enseguida el recuerdo, pero durante un tiempo les queda una marca, la de las sensaciones nuestro expediente a China. Con Raquel tardaron menos. ¿Qué recuerdan del primer encuentro con Yun? -Fue en un hotel de China. Nos reunimos siete familias en la habitación del guía de la Ecai. Allí estaban nuestras hijas con el director del orfanato y las cuidadoras. Fue emocionante... Y a la vez muy duro. La gente lloraba, los cuidadores te dan la niña, pero realmente no la quieren entregar. Tú quieres cogerla y abrazarla pero debes de tener mucho cuidado porque no te conoce. Yun se dejó coger muy bien, otras niñas lloraron muchísimo. Nos fuimos a nuestra habitación y empezó a poner cara de póker, miraba con desconfianza, pero fue sólo un ratito. La limpiamos con una esponja porque venía muy sucia, no nos atrevimos a bañarla para no asustarla. Con los mimos enseguida respondió. Se quedó dormida en mis brazos, ella misma buscaba colocarse encima de mí. ¿Su proceso de adaptación ya ha finalizado? -La adaptación es muy larga. Hay que darles un año. Al principio, no entienden el idioma, no conocen las caras... A Yun le daban miedo determinados sonidos. Venía bastante bien de salud, pero tenía cierto retraso motor, con once meses sólo se mantenía sentada. Tenía poca fuerza en las piernas, no sabía agarrarse a los brazos y estaba muy delgadita. Era ansiosa comiendo... Cuando empezó a comer golosinas, cogía unas cuantas y el resto las guardaba, lo hacía para sentir la seguridad de que siempre tendría una reserva. El hambre es muy buena maestra de la vida. Al cabo de unos meses con nosotros, cuando oía hablar a alguien en chino lloraba. Pierden enseguida el recuerdo pero les queda una marca durante tiempo, les quedan las sensaciones. Ahora son niñas integradísimas, que comienzan a hacer preguntas. ¿Por qué repitieron en China? -La experiencia fue tan fabulosa, con todo lo duro que es... La primera vez sufrí varias crisis de ansiedad, la segunda no porque ya tenía a Yun que me ocupaba mucho tiempo, conocía el proceso y no sentía tanto miedo. -Y llegó Raquel, su segunda hija. -Raquel estuvo más atendida desde el punto de vista afectivo y se refleja en su carácter, es muy alegre, un torbellino. Además estaba más gordita. ¿Recomiendan la adopción internacional? -Hemos detectado una tendencia un poco snob hacia la adopción internacional. Hay algo de moda. Fijese, en el parque me dicen qué guapas son tus hijas. Si adopto una niña china así de bonita... Yo les pregunto: ¿Y si no te tocan guapas? Son niñas, guapas o no, cumplen años, se les caen los dientes como a los demás, a lo mejor tienen los ojos más saltones... La gente piensa en que las niñas chinas son muy ricas. Pero, para tenerlas, debe moverte un amor muy grande, unas ganas tremendas de darles todo y de formar una familia, como cualquier padre o madre que quiere hijos. Isabel y Fernando con sus hijas Yun, de cuatro años, y Nan, que cumplirá próximamente dos JULIÁN DE DOMINGO Isabel y Fernando construyeron un hueco para una familia. Varios años de intentos frustrados les condujeron hasta dos lejanas provincias de China. Allí encontraron a Yun y Nan, dos preciosas niñas de muy corta edad. Y en ellas volcaron el amor que llevábamos dentro Debe moverte el amor y las ganas de darles todo en la vida M. J. PÉREZ- BARCO MADRID. Una intervención quirúrgica, seis ciclos de inseminación artificial y cerca de cuatro años de tratamiento médico fue el duelo que Isabel y Fernando soportaron por sus hijas, sin contar un enorme desgaste emocional. Ahora, al echar la vista atrás, nada les pesa. Optaron finalmente por la adopción internacional. Isabel confiesa que secretamente le hubiese gustado mucho tener un niño, pero llegó Yun, una preciosa niña china de la pronvicia de Xunan. Se llama Isabel Yun matiza su madre (Yun significa nube Y la experiencia resultó tan gratificante que a los pocos meses desembarcó en la familia su segunda hija, Raquel Nan sur en chino) ¿Por qué eligieron China para adoptar a sus hijas? -Consultamos en internet. Y mirase lo que mirase siempre llegabas a China. Era de los países que más información ofrecía. Encontrabas asocaciones, Ecais, veías fotos de los niños y te enamorabas... Cuando nos interesamos por Rusia nos desanimaron mucho. Acaba de llegar Vladimir Putin al poder, paralizó las adopciones, después las volvió a abrir... Algunos psicólogos nos advirtieron de que los niños rusos podían presen- tar problemas inasumibles (lesiones cerebrales) y que algunas parejas habían regresado de allí sin su hijo, sufriendo un verdadero shock Nos pareció tan duro que volvimos a la decisión inicial. ¿Cómo explican el proceso de adopción en China? -Es muy transparente, con unos pasos a seguir que son sota, caballo y rey. Se trata de niños que viven en orfana- tos, por tanto hay una garantía de que están abandonados y no han sido secuestrados ni arrancados a sus familias. Queríamos tener la seguridad de que Yun iba a ser nuestra hija, que no tendría otros padres y que nadie la iba a estar buscando por el mundo. ¿Cuánto tiempo tardaron en asignarles las niñas? -Poco más de 13 meses desde que llegó