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54 Los domingos DOMINGO 8 5 2005 ABC 8 DE MAYO DE 1945, CAÍDA OFICIAL DEL REICH (Viene de la página anterior) lo llevaron a ver a La Pasionaria, que nos dijo: hijos míos pero uno le gritó: que yo ya tengo madre En el campo azerí no había puertas ni alambradas la garantía de que nadie escaparía, en pleno invierno, era entregar la ropa por la noche. Pero en verano un día me dio y salí por la ventana Cuatro meses después del fin de la guerra y tras una larga marcha, Palomo había alcanzado Budapest y luego el consulado español en Hannover; a finales de octubre, Italia, y partía de Livorno para Algeciras. Pero no me adapté como divisionario pidió trabajar en la policía y lo mandaron a Barcelona, al barrio chino y yo no había escapado de Rusia para detener prostitutas Terminó regresando a Alemania en 1949, donde encontró a su mujer y a su hijo y se ha quedado aquí medio siglo, pero entre sus fotos la primera es una de Franco. Unos 45.000 españoles lucharon entre 1941 y 1944 al lado de Hitler y o contra el comunismo, con un número extraordinariamente alto de muertes (10 por ciento) y bajas (56 por ciento) Además la relación con los alemanes no era fácil y terminamos haciendo lo que queríamos Hitler llamó a los divisionarios andrajosos e indisciplinados, pero impávidos y duros para las privaciones como demostraron en Leningrado pero aún más en la operación del lago Ilmen, donde sufrieron un 90 por ciento de bajas para liberar a 500 alemanes. Bochorno del régimen Otro grupo español en los últimos días de la Alemania nazi era la mano de obra, 25.000 llegados en 1941, al principio de la guerra, por necesidad o engañados recuerda el historiador Antonio Muñoz Sánchez, que cita la obra Los esclavos españoles de Hitler Algunos de aquellos trabajadores terminaron por alistarse luego en formaciones militares, para bochorno de las promesas de no injerencia que había hecho Franco a los aliados. España había declarado oficialmente su neutralidad en 1943 y repatrió la División Azul, pero desde últimos del 43 cientos- -según Carlos Caballero Jurado- -se alistaban por libre, o por la Falange, en el brazo militar de la SS (compañías 101 y 102, y Leon Degrelle) y en el ejército regular (Wehrmacht) donde se creó una Legión Española. De ellos, 400 fueron entrenados en Stablack, en Prusia Oriental, y 150 formaron el Batallón Fantasma, ignorando órdenes de Madrid y mandados por el capitán Wolfgang Graefe. Fernando Vadillo, que estuvo con ellos, los ha retratado en Los Irreductibles Esto y las pruebas presentadas por diplomáticos aliados, sobre miembros en la Gestapo, comprometieron mucho al régimen español y, aunque Exteriores alegó Gerardo Alonso Hergueta contempla Lugau, el pueblo que salvó negociando con los americanos. Sueña con volver a España otra vez que tales números serían ridículos frente a los miles alistados con los aliados, ello fue determinante para el boicot posterior. Pero mientras un Franco, que en 1942 proclamó que un millón de españoles defenderían Berlín de ser necesario, se transmutaba en aliado, la Falange de José Luis Arrese realizaba un giro hacia el nazismo y, chapoteando en el carlismo, viraba en el caso de su misión en Berlín hacia una mezcla de iluminado antifranquismo y separatismo vasco. En la capital alemana, cundía el pánico ante el asalto ruso, pero no entre todos: un grupo de irreductibles vascos permanecen en la semi derruida sede de Falange, junto a Nollendorf Platz. Si Franco se veía antinazi, allí la Falange se nazificó hasta el antifranquismo: Ezquerra recluta al último centenar dispuestos a defender Españoles de La Nueve Con kepis francés, el sargento Federico Moreno