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10 La Entrevista DOMINGO 8 5 2005 ABC JOSÉ BONO Ministro de Defensa Para acabar con ETA confío más en la Guardia Civil y en el CNI que en propuestas ambiguas Mas igualdad y más España Es la receta de Bono para neutralizar los intentos desvertebradores de financiación autonómica lanzada desde Cataluña y de los planes de Ibarretxe. Lo que no consiguió ETA con mil asesinatos no lo van a conseguir otros defendiendo privilegios advierte TEXTO: LAURA L. CARO FOTOS: DANIEL G. LÓPEZ TOLEDO. El ministro de Defensa recibe a ABC en Toledo el viernes por la tarde, cuando no han pasado ni seis horas de su llegada a Torrejón procedente del viaje oficial a Estados Unidos. Allí, durante cinco días, ha visitado Nueva York, Virginia, Florida u Orlando. Y Washington, donde su homólogo norteamericano, Donald Rumsfeld, tuvo a bien compartir foto con su invitado español para escenificar la reconciliación tras el repliegue de Irak. Eso sí, en materia de Defensa. Adicto al trabajo, a la actualidad política y preocupado por su imagen, el ministro no ha perdido de vista durante estos días el serio órdago lanzado por el gobierno catalán. Se refiere al modelo de financiación. También ha tenido presente el debate vasco. Bono advierte del peligro de que sus compañeros socialistas del PSC y el PSE jueguen a ser nacionalistas. -Estamos a punto de que arranque el debate del estado de la nación, con la financiación que reclama Cataluña, y el debate vasco, como principales puntos de la agenda. Personalmente, ¿qué le preocupa más? -Me preocupa cualquier intento de desvertebrar España o que favorezca la desigualdad de oportunidades de todos los españoles. Como socialista no concibo que un ciudadano tenga más derecho que otro por razón de su apellido o por la supuesta hidalguía de su abuelo o por el Rh de su sangre. Francamente, no soy nacionalista. Creo más en el ser humano que en su partida de nacimiento o carnet político. -Pero sí tendrá una opinión sobre la iniciativa planteada por su com- DEBATE TERRITORIAL El Gobierno de Zapatero no va a dejar menos España de la que recibió. Desde las Comunidades Autónomas deben recordar que lo contrario de la igualdad no es la diferencia, sino la desigualdad PASCUAL MARAGALL A nadie se le puede obligar por decreto que quiera a España, pero sí se puede obligar a todos los cargos públicos que respeten la Constitución que han jurado cumplir. España es patria común e indivisible pañero de partido, el presidente de Generalitat de Cataluña, Pascual Maragall, que sí quiere un trato diferente para los ciudadanos de su comunidad. -Coincido con lo que han dicho Solbes y Chaves. El Gobierno de Zapatero no va a dejar menos España que la que recibió. Desde las Comunidades Autónomas deben recordar que lo contrario a la igualdad no es la diferencia, sino la desigualdad. En ese sentido, todos somos diferentes y podemos tener tratos diferenciales. Lo que no podemos es tener tratos desiguales. La Constitución impide los privilegios. -De todas maneras, no aporta la valoración que le he pedido. -Al ministro de Defensa no le corresponde ser árbitro de la propuesta catalana, pero creo haberle dicho bastante claro lo que pienso. Los españoles estamos cansados de escuchar órdagos. -Su prudencia suena a que le han dado un tirón de orejas para que se contenga... -Para mí, la disciplina es una responsabilidad compartida, y, como es lógico, comparto responsabildiad con todo el Gobierno. Creo que si un día choca el principio de igualdad de las personas con el de autonomía de los territorios, debe prevalecer el principio de igualdad. Me afilié al PSOE porque de- Si Jesucristo viviera, no estaría preocupado por con quién se acuesta el vecino -Usted se ha llevado a Estados Unidos la biografía de Benedicto XVI, muestra de su preocupación por los asuntos religiosos, y a su vuelta encuentra que la Conferencia Episcopal hace un llamamiento a la insumisión de los diputados socialistas católicos para que voten en contra de la ley de unión de personas de igual sexo. -Para mí la Iglesia, más que juez, es madre. Estoy seguro de que si Jesucristo viviera hoy, estaría más preocupado por los 25.000 niños que mueren cada día de hambre que de con quién se acuesta nuestro vecino. -Aunque usted no es diputado, y por tanto no tendrá que votar esta ley, ¿obedecería la instrucción de la Conferencia Episcopal si fuera parlamentario? -Preguntemos a los padres de los homosexuales, a sus hermanos, a sus amigos... a ellos mismos. Entonces, quizá hubiese más comprensión. ¿Qué hay de sus aplausos tras el discurso pronunciado por el camarlengo en la embajada española en Roma tras la entronización del nuevo Papa, en las que al parecer criticó la ley de dar luz verde a las uniones homosexuales? -El cardenal no citó la ley ni habló de unión de personas del mismo sexo, y todo el que diga lo contrario, sencillamente miente, porque yo estuve allí. Cuando terminó de hablar, los tres ministros aplaudimos por razones de cortesía. -Cuando murió Juan Pablo II, ¿no echó de menos la declaración oficial de pésame de Rodríguez Zapatero, que sí hicieron otros presidentes? -El presidente fue al entierro del Papa. Cualquier interpretación crítica debe ser desechada. seo la igualdad de todos los seres humanos y, a estas alturas de mi vida, no pienso cambiar la igualdad por el privilegio que defienden algunos para su particular territorio. De manera que aspiro a ser prudente sin dejar de ser claro. ¿Cree que si este debate impulsado por el Gobierno tripartito que preside el PSOE continúa, puede llegar a poner en jaque al Gobierno de Zapatero? O si lo prefiere, ¿hasta dónde cree que puede llegar Maragall con su exigencia? -Yo aconsejaría un debate de ideas, no de decibelios, un debate que respete a España como ámbito de solidaridad. A nadie se le puede obligar por decreto a que quiera a España, pero sí se puede obligar a todos los cargos públicos a que respeten la Constitución que han jurado cumplir. España es patria común e indivisible de todos los españoles como proclama el artículo 2 de la Carta Magna, y a quien no le guste, que intente modificarlo por el único conducto que la Constitución establece.