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108 Los sábados de ABC SÁBADO 7 5 2005 ABC CUERPO Y MENTE Viene de la página anterior VIVIMOS COMO SUIZOS ROSA BELMONTE ¡A estirar! Lo tienen que probar. Es una maravilla ver cómo los músculos se estiran y se estiran gracias a la habilidad del terapeuta. Es el masaje tailandés, un trabajo corporal sustentado en los principios de la medicina tradicional tailandesa. Se basa en presionar y estirar todos los miembros y articulaciones del cuerpo para proporcionar flexibilidad y bienestar. ¡Y no se imaginan cómo lo consigue! Nosotras lo probamos en el centro Zentai, recientemente inaugurado. Al llegar allí te sientas en un futón y hablas con el especialista para ver si tienes algún problema (de espalda, circulación, etcétera) o qué puntos no te puede tocar. Después te tumbas boca arriba y... comienza la sesión. Prepárense para que le estiren desde los pies hasta la cabeza. Como si se tratase de una clase de yoga- -en la que el terapeuta se encarga de hacer los ejercicios por usted- lo que se exige es estar consciente, para acompasar los movimientos con la respiración, y así alcanzar la máxima relajación. Una vez que has sido estirada, te das la vuelta y te colocas boca abajo. No se asuste. De pronto sentirá cómo el terapeuta está de pie encima suyo. Aunque le parezca extraño, es parte de la técnica. De pie, y jugando con su propio peso para modular las presiones en la espalda, el especialista coloca sus pies en diferentes puntos y meridianos energéticos para lograr los resultados más óptimos. Después del impacto inicial verá cómo se agradece. Al terminar sentirá un estado de bienestar, de relajación y de flexibilidad increíbles. REVELACIÓN DE SECRETOS En técnicas de masaje también hay mucho donde elegir, según nuestros gustos y necesidades 60 en Felicidad Carrera: Tel. 91 314 46 63. Dr. Fernando Ordás: Tel. 91 343 14 32. Vhega: Tel. 91 376 50 89. Dr. Enrique Martín Pascual: Tel. 94 441 61 57, (Bilbao) Blanca y radiante Que levante la mano quien no le guste que le digan que tiene una sonrisa preciosa... Desgraciadamente, el paso de los años (la edad, siempre la edad) el tabaco, las infusiones, las bebidas de cola y el vino tinto (todo lo que gusta, en definitiva) oscurecen los dientes y apagan la sonrisa. Y no sólo eso. Unos dientes oscurecidos envejecen mucho físicamente pero también afectan mentalmente ya que hacen perder la confianza en uno mismo nos decía el doctor Augusto Morillo cuando empezamos a plantearnos hacernos un blanqueo dental. Y esto nos convenció. ¿El proceso? Tras una primera cita de limpieza y toma de medidas del molde, en la segunda visita aplican el peróxido de carbamida a una concentración mucho más alta que la casera durante 30 minutos. A partir de entonces, el tratamiento se continúa en casa. Tendrá que dormir durante 15 noches con un molde de plástico transparente (no se nota mucho, pero tampoco es para enseñarlo) impregnado con el gel blanqueador. Y durante esas dos semanas tendrá que procurar seguir una dieta blanca (tomar sólo alimentos de dicho color como leche, yogures naturales, arroz, pasta, pescado... El resultado es más espectacular en unas personas que en otras pero siempre se consigue un aclarado muy evidente. El único efecto que notamos fue sensibilidad en las encías durante los primeros días. Una advertencia: no es efectiva en dientes amarilleados por tetraciclina. Los gustos musicales de Bush ya no son secreto de alcoba unque no deja de resultar un empleo atractivo, lo malo de ser Presidente de los Estados Unidos es que pierdes toda intimidad. Tu mujer revela al mundo que te acuestas a las nueve y quedas como un estúpido (como si el trasnoche y la inteligencia tuvieran alguna relación) También sale a la luz la música que llevas en el iPod. Lo bueno es que no has tenido que entretenerte en introducir tú mismo las canciones porque cuando eres Presidente siempre hay gente que hace cosas por ti. Lo mismo te escriben los chistes y los discursos (a veces es difícil distinguirlos) que te invaden Irak o que te compran en iTunes el I don t care de Joni Mitchell (la única mujer de la lista) El diario británico The Guardian se ha mofado de que Bush sólo tenga en el reproductor 250 canciones, cuando caben varias miles. Qué graciosos, cómo se nota que el que ha escrito eso no se ha dedicado a capturar las coplas. O es uno de esos listillos de las nuevas tecnologías que desprecia al que cree que BitTorrent es la nueva película de Santiago Segura. Yo ahí me siento solidaria con Bush o con su ayudante, Blake Gottesman, que es el pollo que compra y descarga de los discos originales. Tengo 209 canciones en mi iPod y no veo el momento de cargar más (y eso que no me acuesto a las nueve) Si Bush utiliza su reproductor fundamentalmente al pedalear, aquí servidora también lo usa en el gimnasio. A modo de protección contra la música ambiental. Como casi siempre, estoy de acuerdo con Fran Lebowitz cuando dice que hay dos clases de música: la buena y la mala. La buena música es la que a mí me gusta oír. Y la mala, la que no quiero oír Una de las razones por las que odio el spinning es por los ruidos con los que se acompaña. Vamos, como si no se pudiera subir colinas escuchando a Olga Guillot o a Ute Lemper. Bueno, es escuchar a ésta cantando Mack the knife en alemán y, además de esperar el gargajo de un momento a otro, me pasa lo mismo que a Woody Allen con Wagner, que me dan ganas de invadir Polonia. O de subir de un tirón y con el plato grande al sanatorio Berghof de La montaña mágica Bendigo a quien inventó los auriculares (aunque si los hubiera hecho para el tamaño del hueco de mis orejas me caería mejor) Lo que no me gustaría es que se revelara lo que llevo en el iPod. Espero que no me dé nada de repente y me pillen escuchando a Los Chichos (mira si eres presumía que el traje de los domingos te lo pones to los días, ay, dame veneno. A ver si el paparajote me pillara con Elly Ameling y quedo mejor. La plataforma Galileo nos pone en forma rápidamente A Lo mejor de los nuevos tratamientos es que los resultados son rápidos y los riesgos, raros Duración: 60 minutos, 42 90 minutos, 60 Zentai. Tel. 91 564 88 99. Este tipo de tratamientos (parecidos pero no iguales) también se pueden encontrar en: Institut Saagna de Saurina: Tel. 93 419 45 16 Assian Class Gimnasia en tiempo récord Dicen que cinco minutos subidos a esta máquina equivalen a una hora de tenis. ¿Cienciaficción o realidad? Eso mismo nos preguntábamos nosotras, pero lo cierto es que después de probarla durante una semana, acabamos (las dos) con agujetas. Este aparato es una plataforma que se mueve de lado a lado, produciendo vibraciones intensas. La clienta, paciente o como quiera llamarse, no tiene más que subirse a ella, flexionar las rodillas y dejarse llevar por el movimiento durante sólo 5 minutos. Se sentirá como si se hubiese metido dentro de una batidora, pero no es nada desagradable. Simplemente le temblará el cuerpo (de cintura para abajo principalmente) como si fuera un flan, y notará un fuerte cosquilleo en la planta de los pies. Al terminar, se verá la piel de las piernas bastante enrojecida, producto de la circulación de la sangre, que estará en plena actividad. Los que inventaron esta máquina aseguran que refuerza los músculos (se utiliza mucho para recuperación después de un accidente o enfermedad) produce un incremento de la densidad ósea, evita la degeneración de las articulaciones y combate la flaccidez. Si esto no es un milagro, está muy cerca... Precio aproximado: 10 sesiones, Precio: a partir de 600 Dr. A. Morillo: Tel. 91 542 35 50. Dr. Luis Suñol: Tel. 93 32 33 9 31. Dr. Plá: Tel. 967 21 78 23