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58 SÁBADO 7 5 2005 ABC Cultura y espectáculos GUILLERMO SOLANA Nuevo conservador jefe del Museo Thyssen La gente sigue sin tener conciencia de que el Thyssen es un museo español MADRID. Se conoce al dedillo el complejo mundo del arte. No en vano lo ha vivido desde todos los prismas posibles: profesor universitario, crítico, comisario y, a partir de ahora, salta al otro lado del ruedo como responsable del Thyssen. Ello le da una visión muy completa de lo que es un museo. A sus 44 años, Guillermo Solana es un hombre listo, hábil conciliador y que ha dicho siempre muy claro lo que piensa. A sus alumnos, dice, la noticia no les ha revolucionado: Te estiman por lo que les cuentas, no por lo que sales en los periódicos -Tener buena sintonía con Carmen Thyssen y la hija del barón, Francesca de Habsburgo, ¿es malo o peor? -El Museo Thyssen debe su situación excepcional a que es el producto de un delicado equilibrio de puntos de vista y de pesos distintos: el Ministerio de Cultura, la baronesa, el resto de la familia Thyssen y el propio equipo del museo. Ha funcionado hasta ahora y garantiza la autonomía del museo. Lo sutil y lo complicado del museo es la clave de su autonomía. Voy a tener que escuchar y ser exquisitamente respetuoso con todos; son conscientes de que la división perjudica al museo. -El Prado, en plena batalla política; el Reina Sofía, con unos polémicos nombramientos y una directora que sigue muda. Se salvaba el Thyssen... hasta el día que la hija del barón abrió la caja de los truenos. -Las nubes de tormenta que se habían anunciado se han quedado en agua de borrajas. Se ha impuesto la sensatez y la unanimidad. -Francesca le dio el voto de confianza, pero dejó claro que apostaba por un perfil más internacional. -Yo tengo relaciones internacionales con profesionales y museos de Gran Bretaña, Francia, Estados Unidos... y las que me faltan, trabajaré para conseguirlas. El museo, por sí mismo, tiene unas magníficas relaciones internacionales, si eso es lo que preocupa. -Carmen Calvo dijo que usted tendrá el respaldo del Patronato, pero también sus instrucciones. ¿Cómo recibió el mensaje? -Yo creo que el director de un museo está sometido siempre al control del Patronato. Tiene una autonomía ejecutiva, pero responde ante el Patronato. Puede recibir instrucciones generales sobre las líneas del museo. -Podría haber utilizado otra palabra más políticamente correcta... -Yo me siento muy a gusto con la ministra. En este proceso ha sido extremadamente respetuosa y su intervención, Abandona las aulas y la tribuna periodística para tomar las riendas de la colección Thyssen. No hay que dormirse en los laureles, habrá que plantear desafíos todos los días advierte TEXTO: NATIVIDAD PULIDO Guillermo Solana, en una imagen reciente EFE muy decisiva para el museo. Le agradezco que estuviera en el Patronato. -Usted ha advertido del peligro que suponen los amigos políticos y cómo perjudican a los nombramientos de los directores de los museos. -Soy partidario de que los museos no se resientan traumáticamente por los cambios políticos. Es natural que el Gobierno decida sobre la dirección de los museos nacionales, pero me gustaría que esa decisión proporcionara estabilidad y una cierta vida tranquila. -Por las palabras de los patronos se intuye que podría haber cambios en la línea de trabajo del museo. -Yo creo que mi dirección va a ser de continuidad con la etapa de Tomás Llorens, porque las cosas han ido muy bien con él. En el Thyssen los cambios son tranquilos, graduales, no bruscos. -Usted ha sido muy crítico con el reparto de cargos públicos en los museos entre los fieles al partido en el poder y se ha llegado a preguntar: ¿qué prestigio aporta convertirse en director del Prado, el CARS o el IVAM? Haciendo amigos... -Era una exageración retórica en un artículo. El Prado y el Reina Sofía son instituciones en primera línea internacional. A veces nos fustigamos mucho sobre nuestra falta de proyección internacional. Es un complejo constante en España: que somos apreciados poco y no lo bastante visibles internacionalmente. -Las ampliaciones de los museos vecinos traen por la calle de la amargura a sus directores. El Thyssen fue el único que se libró del varapalo. ¿Qué le parece su ampliación? -Es discreta, modesta y limitada, pero tremendamente eficaz. Ha sido decisiva para dos cosas: conseguir unas nuevas salas de exposiciones temporales y el espacio para instalar la colección Carmen Thyssen, que también ha sido una gran conquista. Es una ampliación del tamaño justo para lo que se quería conseguir. Las nuevas galerías funcionan muy bien. Ha sido un gran logro. -En 2000 le ofrecieron ser subdirector del Thyssen, pero lo rechazó. Se habló de desacuerdos económicos. -Me ofrecieron ser conservador jefe adjunto. Acepté encantado, estaba muy interesado. El Patronato llegó a aprobar mi nombramiento y al final no llegamos a un acuerdo económico. Pero mis relaciones con Carmen Thyssen y Tomás Llorens han seguido siendo magníficas. -Puede presumir de que el Patronato le ha aprobado dos veces. -Mi currículum estuvo en el Patronato entonces y ha vuelto a estar ahora.