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68 Espectáculos VIERNES 6 5 2005 ABC VIERNES DE ESTRENO Documenta Madrid Por su cine inteligente y complejo De Los Ramones a Dylan pasando por Don Quijote de La Mancha Con una selecta Sección Oficial de 16 largometrajes, 32 cortometrajes y 10 series de TV, el encuentro madrileño abre hoy sus puertas hasta el día 15, para dedicar esta edición a la Música y Danza en Madrid. Concurren trabajos de todo el mundo: documentales de pop, blues, flamenco, heavy, clásica y de danza, En la oferta se encuentran las películas que han tratado la figura de Don Quijote. Basilio Martín Patino, medalla de Oro de la Academia de Cine La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas ha concedido la Medalla de Oro 2005 al director Basilio Martín Patino, cuya obra representa los valores imperecederos de la apuesta por un cine inteligente, complejo e inmerso en la realidad y la evolución de un país Martín Patino debutó con Nueve cartas a Berta y es responsable de títulos como Los paraísos perdidos u Octavia Europa debería fomentar las coproducciones para plantar cara a Hollywood Después de treinta años como actor, el británico Charles Dance debuta en la dirección en la que Dance es también guionista y productor, reúne en el reparto a Judi Dench, Maggie Smith y Daniel Brühl J. C. MADRID. No suele ser habitual que, tras treinta años interpretando a reyes, villanos y maestros de cine mudo (de momento lleva a Flaherty, Eisenstein y el Griffith de Good morning Babilonia en nómina) y sin ningún colchón televisivo o en corto previo, uno decida dar el salto sin red a la dirección. Sin red y con tres pistas, ya que, en La última primavera Charles Dance también hace las veces de productor y guionista, ambas tareas también novatas para el de Worcestershib La última primavera Charles Dance, durante el rodaje de La última primavera ABC La última primavera Mi hermosa lavanda JAVIER CORTIJO A algunas películas le vendría bien haber echado el freno en su percentil evolutivo interno y quedarse en el nivel de postal o, incluso, mutar y transformarse en habitación. Si fuese posible este abracadabra, en La última primavera nos quedaríamos con esa fina estampa de Judi Dench colocando de estrangis (aunque su estirada hermana se haya dado cuenta, claro) una flor en la bandeja que la patatera e irresistible sirvienta (clavadita a Terry Jones en Every sperm is sacred de El sentido de la vida se dispone a subir al misterioso náufrago que le ha insuflado una inesperada dosis de vida- -y, tal vez, amor- -a su mohosa existencia. Y ya puestos, si la mutación arriba mentada saliera de la chistera, podríamos recorrer y curiosear plácidamente la estancia amueblada por Charles Dance, con el Director: Charles Dance. Intérpretes: Judi Dench, Maggie Smith, Daniel Brühl. Nacionalidad: R. Unido EE. UU. 2004 Duración: 99 minutos Calificación: mimo de los debutantes sesentones, cotilleando algún álbum sepia o respirando el perfume de espliego y lavanda que impregna al filme desde su título original Ladies in lavender Sin embargo, la tiranía de los veinticuatro fotogramas por segundo es férrea, y por su culpa debemos asistir al derrumbamiento argumental de una idea con visos de intriga de espionaje, drama amnésico, superación musical o romance otoñal, que coquetea con todos esos palos sin atreverse a tallar ninguno, sobre todo este últi- mo donde, sin caer en la violencia, sí tropieza en la torpeza menos creíble. Así, la historia se repliega como un armadillo y lanza cual canicas jugando al guá a varios secundarios deshilachados y abandonados como el doctor, el policía o la pintora (una Natascha McElhone que, en pleno 1936, viste cual fashion victim rural de los noventa) que agudizan la sensación de papel mojado o brújula ebria. Sólo nos queda disfrutar de las grandes damas protagonistas, cuyo valor y majestad se les supone guerreramente, de Daniel Brühl tocando el violín como Bonilla cortando jamón en Los Serrano o, en fin, cambiar de habitación y tomarnos una pinta en la taberna fantástica y portuaria también abierta de hito en hito mientras esperamos que afuera arrecie alguna guerra mundial. re: No quise actuar por si alguien me tachaba de megalómano aclara con su afilada flema inglesa. Tal capricho adquiere naturaleza comprensible cuando Dance nos desvela las claves y teclas personales de su opera prima: La acción transcurre justamente en el pedazo de tierra costera donde crecí, y la historia es, en el fondo, un cuento de hadas sobre las emociones tardías que afloran en la vejez, así que, como comprenderá, todo reunía los requisitos necesarios para que me enamorara del proyecto declara el cineasta. Y eso que se lo pensó y repensó durante años hasta dar con el postvictoriano relato de William J. Locke Ladies in lavender reubicándolo en una apartada orilla de los prolegómenos de la Segunda Guerra Mundial, donde dos ancianas reciben como agua de mayo a un joven náufrago extranjero. Todo fue mucho más rápido cuando di con el dúo protagonista, ya que tanto Judi Dench como Maggie Smith, a quien empecé a convencer mientras rodábamos Gosford Park se involucraron completamente desde el principio. También tuve mucha suerte con Daniel Brühl, que en poco más de tres semanas aprendió a tocar el violín casi tan bien como su personaje Luego le dobló Joshua Bell, pero la intención es lo que cuenta. Poseedor de una filmografía tan extensa como ecléctica, regida por el combinado principio filmes comerciales como Ali G. o Space Tuckers para confortar mi cuenta corriente y cine de autor como Michael Collins o La piscina para contentar mi ego Charles Dance prefiere ver de lejos al gigante hollywoodense, aunque cada vez está abandonando más el cliché de actor europeo: papel de villano Justo ahora, el cine del Viejo Continente tendría que aprovechar la bonanza y fomentar las coproducciones Precisamente una de ellas, Desvío al paraíso la rodó a las órdenes de su competidor hoy viernes de estreno, Gerardo Herrero: Era un buen guión, difícil de llevar a imágenes. Pero me lo pasé fenomenal rodando en Puerto Rico, que no es poco